La muerte de una familia en un edificio del centro de la ciudad de Rosario causó ayer profunda conmoción. Una llamada a los servicios de emergencia alertó al mediodía sobre la falta de respuesta en un departamento de Italia 1433, donde vivían Sergio Villamea y Karina Duvnjak, padres de un nene de 11 años y una nena de 5. Minutos más tarde, todos fueron encontrados sin vida. Los Bomberos Zapadores plantearon enseguida que la muerte se había producido por inhalación de monóxido de carbono ante la falla de alguno de los artefactos y horas más tarde, el fiscal de la causa, Donato Trotta, se refirió a "una imprudencia" en la conexión del calefón de la cocina. El hecho golpeó fuerte a la comunidad del Club Universitario de Rosario, donde concurrían, y al Grupo de Padres Adoptivos y en Espera, donde la pareja participaba activamente desde hacía más de una década.

El silencio y la falta de movimiento en el departamento del primer piso alertó a vecinos y parientes. Y más aún cuando no respondieron los llamados telefónicos, ni los golpes en la puerta, e incluso nadie reaccionó a un piedrazo arrojado a una ventana en busca de una respuesta. Pasado el mediodía, a las 13.20, una llamada al Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies) advirtió de la situación y dos minutos más tarde, la ambulancia llegó al lugar.

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