Política
Jueves 23 de Noviembre de 2017

Avanza el nuevo Código Procesal Juvenil, una deuda con los menores en conflicto con la ley

Esta tarde se dio media sanción a un proyecto que busca crear el Código procesal Penal de Niños Niñas y Adolescentes y al mismo tiempo derogar el actual Código Penal Juvenil para salvar una laguna legal. La iniciativa se aprobó sin un piso de edad de punibilidad.

Esta tarde en la Cámara de Diputados se dio media sanción al proyecto de ley para crear el Código procesal Penal de Niños Niñas y Adolescentes, al tiempo que se deroga el actual Código Penal Juvenil. También se otorga un plazo final de implementación que no puede superar el 30 de octubre del 2018.

Esta iniciativa fue arduamente debatida en comisiones ya que se contemplaron proyectos presentados por los diputados Leandro Busatto, Carlos Del Frade y el mensaje enviado por el Ejecutivo Provincial. De hecho, Del Frade junto a su compañera de bancada del Frente Social y Popular y los dos integrantes del bloque Igualdad y Participación, Rubén Giustiniani y Silvia Augsburger, votaron en contra del proyecto aprobado.
"Esta Ley tiene una gran trascendencia", dijo el presidente del bloque Socialista, Rubén Galassi, y dijo que "con el cambio en el sistema procesal en Santa Fe, los menores punibles quedaron fuera del sistema procesal y se mantuvo el sistema inquisitivo".

"Este Código se integra al nuevo Código Procesal de adultos y tiene como objetivo no la aplicación de la pena sino una reparación, garantizando la participación en el proceso de la víctima y apuntando a la reinserción del joven a la sociedad", resumió.

La norma deroga el viejo Código Penal Juvenil y se traspasan todas las causas al Ministerio Público de la Acusación en el marco del nuevo sistema penal santafesino. Para esa transición se establece un plazo hasta el 30 de octubre del año próximo. Al tiempo que se disuelven los juzgados de menores, el proceso se resolverá en audiencias orales y públicas en tres etapas definidas: la investigación, el juicio a cargo de un magistrado y la pena a cargo de otro magistrado especializado en materia de menores.

En sintonía con el nuevo sistema penal santafesino el proyecto aprobado en Diputados deja atrás el antiguo sistema inquisitivo por el cual el mismo juez que investiga a la vez juzga. Además se prescriben audiencias orales y públicas para juzgar a los menores infractores. Y se otorga poder a los fiscales para investigar y ordenar las pruebas, además de acusar para la elevación a juicio.

El juez competente deberá responder a las peticiones de las partes y no investiga. Además el texto impone límites a las medidas cautelares, como el caso de la prisión preventiva por el plazo de 60 días, que actualmente son indefinidas. Este plazo específico permitiría diagramar el trabajo especializado para el menor imputado en ámbitos como el Irar.

La defensa actuará en forma orgánica reportando a un mismo jefe, lo que permitirá contrarrestar los planteos cautelares o de prueba del fiscal. En el actual modelo el Procurador de la Corte es jefe tanto de los fiscales como de los defensores públicos.

Las críticas
El diputado Del Frade argumentó su negativa en que su bloque tenía su propio proyecto y que lo consideraba superador de lo aprobado. "Nuestro proyecto que fue trabajado con la muchachada que trabaja en los distintos institutos de menores de la provincia, con muchísimos profesionales del área de minoridad, con estudiantes de abogacía y de antropología. Consideramos que nuestro proyecto es mejor porque le da especificidad a un tema que debe tenerlo".

"Porque si hacemos que un juez de instrucción de mayores entienda sobre un chico de 16 años, el criterio que va a aplicar el juez de menores es neceariamente el hijo de su propia experiencia trabajando con mayores. Esa experiencia no le va a dar la garantía de un tratamiento especial como debería tener una chica o un chico. Creemos que debe haber juzgados específicos de minoridad porque sino vamos a tener criterios terribles, que son los criterios que se usan con los adultos pero en situaciones donde las chicas y chicos, por más terrible que haya sido lo que hayan hecho, terminan siendo siempre consecuencia de un contexto familiar, económico y social. Y eso debe ser trabajado con mucha especificidad", aseguró.

El otro punto, que también fue planteado por otros diputados y diputadas que votaron de forma negativa algunos artículos, es que el texto votado no contempla un piso para los menores punibles. "No se puede dejar, tal como dice el proyecto hoy, la edad abierta. El proyecto habla de menores de 18 y no de menores de entre 18 y 16 años, con lo cual entran todos hasta cero año. Entonces, frente a un criterio donde la demagogia punitiva va por la cuestión represiva podemos tener la situación en la que al pibe se lo castigue por cualquier cosa y a cualquier edad", concluyó.