Política
Jueves 26 de Julio de 2018

Cambió el clima político y el Senado dio media sanción al endeudamiento

Luego de debatir durante todo el primer semestre la habilitación al Ejecutivo para tomar deuda por 500 millones de dólares, este jueves los senadores justicialistas le dieron el visto bueno. Solo Alcides Calvo (Castellanos), presidente de la Comisión de Presupuesto votó en contra.

Durante todo el primer semestre el gobierno provincial le venía pidiendo a la Legislatura que apruebe una nueva toma de crédito en dólares para obra pública, pero el proyecto estaba trabado en el Senado. Lo que parecía imposible hace tres semanas, finalmente se consiguió este jueves. Los senadores del justicialismo –a excepción del justicialista Alcides Calvo, que votó en contra– decidieron levantar la mano y darle media sanción a la iniciativa que habilita al Ejecutivo provincial a tomar 500 millones de dólares con los que se completan los 1.000 millones de esa moneda que contemplaba el proyecto que tuvo una aprobación parcial en 2016.

El senador por San Cristóbal (UCR) Felipe Michlig, aseguró que será una herramienta que el gobernador Miguel Lifschitz tendrá a mano para usarla cuando el contexto nacional e internacional sea favorable y pidió a los diputados que le den sanción definitiva lo antes posible para iniciar los trámites ante la Nación, que también tiene que dar su aprobación.

Michlig aseguró que esto va a darle gobernabilidad a la Provincia en momentos de muchos inconvenientes económicos a nivel nacional. El legislador sancristobalense mencionó el ajuste de 300 mil millones de pesos que tiene que hacer el gobierno nacional y, en ese contexto, los 8.000 millones de pesos que tendrá que recortar la provincia.

"Tal vez no sea este el momento (de salir a tomar deuda), pero en unos meses puede ser que haya condiciones favorables, justo cuando llegue el ajuste", argumentó el senador.


Quedan dudas por aclarar
Luego de aprobar el proyecto fueron varios los senadores que pidieron la palabra. Los oficialistas agradecieron el apoyo del bloque mayoritario de la oposición, pero también criticaron que se haya tardado tanto en resolver el tema y lamentaron que se haya perdido la oportunidad de salir a los mercados de capitales antes, cuando el contexto internacional ofrecía mejores tasas de interés.

Sin embargo, los justicialistas hicieron fila para cuestionar el avance de las obras en diferentes lugares de la provincia y aún no está claro cuánto se ejecutó de la primera parte del crédito que también era por 500 millones de dólares. Eduardo Rosconi (PJ-Caseros) dijo que en su departamento varios trabajos que se habían comprometido con la toma de deuda de 2016 aún ni siquiera comenzaron y argumentó que las demoras se deben a que querían "tener garantías de que se hagan las obras" y de que "tienen que hacerse con un criterio de equidad en toda la provincia".

En el mismo sentido se expresaron Raúl Gramajo (9 de Julio) y Pirola quien, además, enumeró las distintas formas en que la provincia fue aumentando su nivel de toma de deuda en los últimos años y dijo que a pesar de que las cuentas están equilibradas en Santa Fe se está llegando a un punto donde el endeudamiento creció mucho.


La llave que permitió el acuerdo
En el justicialismo había senadores que no querían saber nada con darle al Frente Progresista la posibilidad de tener 500 millones de dólares a meses del inicio de un proceso electoral. Calvo, senador por el departamento Castellanos y hombre de Omar Perotti, sacó un comunicado el martes pasado donde esgrimió todas las razones por las que la provincia no debía tomar deuda en dólares.

Sin embargo, el bloque del PJ le dio la espalda al hombre al que le entregó un lugar clave como la presidencia de la comisión de Presupuesto y votó a favor. De esa manera, los hombres que preside Armando Traferri (San Lorenzo) dieron una doble puntada con hilo: por un lado, consiguieron asegurarse la inclusión de algunas obras en sus departamentos si se aprueba definitivamente este endeudamiento y si la provincia decide tomarlo; por otro, le enviaron un mensaje a uno de los principales referentes del justicialismo santafesino con el que no tienen una buena relación. Perotti ya está en carrera para pelear por la gobernación el año que viene, pero antes deberá tomar una decisión entre armar una estrategia para trabajar junto a los senadores justicialistas o directamente ir a disputarles su territorio con candidatos propios.

Al ser consultado por UNO Santa Fe sobre la decisión del bloque de no respetar las recomendaciones que 48 horas antes hizo el presidente de la Comisión de Presupuesto, el senador Pirola (PJ-Las Colonias), dijo: "Eso tiene que ver con las discusiones internas. Hay cuestiones que no han sido zanjadas y que a cada uno de los senadores no terminaron de convencernos como las conversaciones o la documentación que nos acercó el Ejecutivo. En lo particular yo también tengo muchas dudas, pero eso creo que tiene que ver con una mirada política de lo que viene y con cómo uno analiza las necesidades en el territorio".

"Si bien somos un bloque –aclaró–, también somos individualidades y en ese aspecto diferimos en estas cuestiones. Pero Alcides es una persona con la que trabajamos en conjunto hasta último momento y planteamos estas necesidades. Aquí no hay una cuestión de diferencias políticas, sino en cuanto a la aplicación, en cuanto a la ejecución de lo que sucedió, a la respuesta de la provincia en los territorios. Hay diferentes variables que hacen que finalmente se adopte una posición distinta".

Ante la pregunta de si el justicialismo va a seguir trabajando junto en el Senado, Pirola respondió: "Sin duda. Hoy el bloque de 11 senadores está como siempre estuvo. Y esta es una muestra de que trabajamos por la gobernabilidad de la provincia de Santa Fe".

Tan llamativo fue el cambio que hubo en el Senado luego del receso invernal –este jueves también se le dio media sanción al proyecto de narcomenudeo y a la emergencia tarifaria de energía eléctrica– que se lo consultó a un senador del oficialismo. En un off de récord con los cronistas legislativos, el legislador dijo que "hubo una reunión con el gobernador donde les dijo a los senadores de la oposición que si no le votaban el endeudamiento no les iba a atender más el teléfono".

La buena cosecha de votos que logró Cambiemos en 2017 –aunque ahora esa fuerza esté en baja por los malos resultados en la economía–, el posible frente interno con Perotti y un oficialismo que hizo muchas obras en los últimos dos años y medio pintan un escenario electoral complejo para algunos senadores justicialistas. Por eso es posible que hoy estén tomando todos los recaudos posibles para mantener sus influencias en los departamentos que representan.

Tal vez, una buena relación con el oficialismo les permita seguir canalizando soluciones para sus territorios y de esa manera obstruyen el crecimiento de otras figuras que el año que viene puedan significar una amenaza en las urnas. Esto recién empieza, pero el clima electoral ya se instaló en Santa Fe.