Luis Juez confirmó a diario LA NACION que el jefe de GabineteMarcos Peña y el canciller Jorge Faurie le adelantaron que dejará la Embajada Argentina en Ecuador y será designado en un puesto en el gabinete nacional. Aseguró que el cambio no se relaciona con el episodio de tensión que vivió con ese país sino con una "promesa" asumida por el presidente Mauricio Macri hace tiempo.

Desde el día de las legislativas, Juez quedó envuelto en una controversia con el gobierno de Ecuador, que pidió su reemplazo en el cargo. Ese domingo de las elecciones, Juez dijo a una radio cordobesa: "Llegué hace media hora de fiscalizar. Me pegué una ducha, me puse un saco y una camisa porque no quería estar con la ropa de esta mañana porque van a decir 'este mugriento se ve que agarró hábitos ecuatorianos".

La reacción de la Cancillería ecuatoriana fue inmediata; indicó que "encuentra inaceptable que un representante del más alto nivel de un Estado se refiera, una vez más, de manera ofensiva a los ciudadanos del país que le ha recibido con consideración y amistad". Ayer reiteró el pedido.

Juez pidió disculpas por sus expresiones y planteó a este medio que el canciller Faurie "entendía" que se hizo "todo lo que teníamos que hacer con el Estado ecuatoriano. Había una confusión y se generó un malestar. Me dijo que teníamos que actuar con paciencia y prudencia para que el tema quedara aclarado".

Ayer la Cancillería ecuatoriana destacó que la conducta de Juez "no es compatible con el respeto y las mutuas consideraciones" que tradicionalmente han mantenido ambos Estados.