Santa Fe
Martes 12 de Junio de 2018

En el conflicto entre la EPE y el municipio, por ahora, los caminos conducen a la Justicia

En la EPE aguardan las notificaciones oficiales de la impugnación que hizo el municipio de las facturas por el consumo de energía del alumbrado público. Aseguran que el problema ya no es político, sino legal.

Luego del anuncio del intendente, José Corral, de que impugnará las facturas por el alumbrado público que le envió la EPE, por abril y mayo y por un total que supera los 22,6 millones de pesos, en la Empresa Provincial de la Energía están esperando que llegue una notificación legal de la decisión que tomó el municipio. Por ahora aseguran que "a la EPE no llegó nada".

Las dos facturas que la empresa le mandó a la Municipalidad de Santa Fe el 5 de junio pasado tienen como fecha de vencimiento el 21 de junio próximo. Sin embargo, Corral anticipó, además de la impugnación y el no pago de esas boletas, que también dispuso dos cheques para la EPE por un total de 9,2 millones de pesos (en lugar de los 22.652.916,03 pesos facturados) para pagar el consumo que estimó su propio equipo técnico por los últimos días de abril –el convenio entre la EPE y el municipio quedó sin efecto el 24 de abril pasado– y mayo.


Desde la Empresa Provincial de la Energía aseguraron que la estrategia legal que adoptará la empresa dependerá de cuáles son los pasos que realmente dé el municipio. En ese sentido se argumentó que los términos legales pueden diferir de los que se utilizaron en la conferencia de prensa y que por eso aguardarán las notificaciones oficiales para tomar las determinaciones que consideren correctas.

Pero en la firma estatal afirman que "no hay mucho margen para correrse en estos temas" y relativizaron los dichos de Corral porque entienden que es una puesta en escena para continuar con el tema en la agenda de los medios. "Para nosotros este tema ya está solucionado. La facturas ya están emitidas y el camino que sigue es legal, no político", aseguraron.

Esa definición que brindó off de récord una alta fuente de la empresa parece tener un velado mensaje para lo que Corral espera sea una solución: la reunión que solicitó públicamente con el gobernador Miguel Lifschitz.

Nadie se imagina un escenario donde el gobernador se niegue a recibir al intendente de la capital provincial. Eso está claro. ¿Pero se puede afirmar que si las dos partes se sientan a una mesa de negociación es porque están dispuestas a ceder en algo?

Esa pregunta es muy difícil de responder. Una fuente de Casa de Gobierno consultada por UNO Santa Fe dijo que hay decisiones que "solo el gobernador las tiene" y que "siempre se manejó de manera muy hermética". Pero también dijo que "Miguel (Lifschitz) nunca retrocedió en este tipo de decisiones".

El sábado pasado en el acto de asunción de Sergio Fenoy, el nuevo obispo de Santa Fe, Lifschitz se refirió al tema en una improvisada conferencia de prensa y adelantó su parecer. "Lo que le estamos facturando al municipio es exactamente lo mismo que le facturábamos a los vecinos durante todos estos años, más de 20 –el convenio entró en vigencia en enero de 1996–, y eso nunca mereció una objeción de parte de la Municipalidad. O sea que vamos a mantener el mismo criterio, ni más ni menos", dijo el sábado Lifschitz.

Por su parte, Corral señaló en varias oportunidades que el equipo técnico del municipio y los estudios de la Universidad Tecnológica Nacional "son muy serios", por lo tanto se supone que no se moverá un centímetro de su propuesta de pago, al menos no de forma voluntaria.

Por eso parece muy escaso el margen de negociación que les queda a Lifschitz y a Corral en caso de que mantengan un encuentro. En ese sentido también hay diferencias, aunque si se quiere menores. El intendente aseguró que el miércoles de la semana pasada le solicitaron una reunión al gobernador. Sin embargo, en la Casa Gris aseguran que hasta hoy no ingresó ninguna nota de la Municipalidad de Santa Fe con esa requisitoria.

Lo cierto es que si Lifschitz y Corral mantienen una reunión y no hay un punto de acuerdo, el fracaso será de la política y la discusión terminará en la Justicia. No será la primera vez que eso ocurra y, en estos tiempos de pujas preelectorales, es muy probable que tampoco sea la última. Pero lo que se espera de las autoridades de la ciudad y la provincia, elegidas por el voto popular, es que arriben a una solución política. Solo resta saber si hay voluntad de ambas partes.