Se aproxima un año electoral, en la provincia y en el país, y en los diferentes partidos comienzan a calentar motores. El año que viene será un escenario político diferente en la provincia porque después de más de 20 años de construcción política del Frente Progresista que unió a varios partidos, hay algunos radicales que ya dijeron que estarán en otro barco. Mientras que otros esperan que el tiempo les muestre el camino y les diga si tienen que pegar el salto a Cambiemos o seguir apostando a la sociedad con el socialismo.

Desde marzo de 2015, cuando la convención nacional del radicalismo decidió que el partido debía aliarse al PRO de Mauricio Macri y la Coalición Cívica de Elisa Carrió para formar Cambiemos, la UCR en Santa Fe comenzó a exponer tensiones que vienen desde hace años entre algunos dirigentes políticos de ese partido. Y varios quedaron traccionando desde agrupaciones menores a las tres mayores como el Nuevo Espacio Organizado (NEO), el Movimiento de Acción Radical (MAR) y el Grupo Universidad.

Pero la interpelación de pertenecer a Cambiemos o al Frente Progresista es tan fuerte que comienza a ser una pregunta base para ordenar a los radicales santafesinos. Varios de los que no están contenidos en esas tres grandes estructuras que el partido tiene en la provincia comenzaron a buscar espacios donde encontrarse, elementos a partir de los cuales unirse. La definición de la que parten es que son frentistas. Y desde allí comenzaron a trabajar convencidos de que deben agruparse para seguir participando dentro del partido y para ser uno de los interlocutores con el Socialismo dentro del Frente.

Esta nueva corriente que se está gestando -algunos aseguran que por ahora solo se están hilvanando ideas- tiene sus principales puntos de apoyo en las ciudades de Santa Fe y de Rosario, con dirigentes como Leonardo Simoniello (secretario de Desarrollo Sustentable de Áreas Metropolitanas), Fabián Palo Oliver (diputado provincial), María Eugenia Schmuck (Concejal de Rosario) y el secretario de Economía Social de la Municipalidad de Rosario, Nicolas Gianelloni, entre otros.

Además, también estarían fogoneando el crecimiento de este espacio varios secretarios y un ministro del gabinete de Miguel Lifschitz. Pero, por ahora, solo colabora detrás de bambalinas. "Ya habrá tiempo para salir al escenario", aseguran en su entorno.

La composición de este grupo, aunque también tiene varios concejales en localidades del interior de la provincia, posee una fuerte impronta en las dos grandes ciudades y algunos piensan que con el NEO, que tiene el mayor desarrollo territorial de la UCR santafesina, pueden complementarse muy bien.

Quienes están elaborando este armado político piensan en una agrupación abierta a todos los radicales frentistas e incluso aseguran que los referentes provinciales del GEN de Margarita Stolbizer van a estar participando activamente para cimentar el espacio.

De hecho aseguran que hay una fuerte participación del intendente de Sunchales, Gonzalo Toselli, quien llegó a la política en el año 2000, de la mano de los radicales Celestes y en 2007 pasó formalmente a las filas del GEN de Margarita Stolbizer. Pero las intenciones de Toselli, quien hoy preside la convención provincial del GEN, no se terminan en una participación personal en ese espacio, sino que sus intenciones son que en las próximas semanas el partido Generación para un Encuentro Nacional esté tomando la decisión de sumarse orgánicamente a este nuevo movimiento que se está armando en la provincia.

Las diferencias con el NEO

El Nuevo Espacio Organizado es el sector radical más cercano al socialismo. Allí hay dirigentes que pase lo que pase seguirán apostando al Frente Progresista. El armado de este espacio se dio en 2015 y muchos aseguran que el objetivo era tener un armado político con dirigentes del interior para ganar peso y poder disputar los lugares de toma de decisión.

Desde la nueva corriente de radicales que está en formación entienden que esos objetivos del NEO están cumplidos. "Creemos que esas metas deberían ser renovadas. Solo si todos entendemos que podemos complementarnos, nosotros podríamos analizar sumarnos a ese espacio", dijo en estricto off uno de los armadores.

Otro de los dirigentes que están trabajando en esta nueva agrupación estimó que para luego del mundial de fútbol podría empezar a pensarse en una presentación oficial. Y le confió a UNO Santa Fe que en varias oportunidades debatió con algunos referentes del NEO que la disputa por la conducción del partido solo se puede llevar adelante si hacen pie en Santa Fe y en Rosario. "Algunos lo entienden, otros no", aseguró esa fuente que también mira con recelo a algunos dirigentes que se muestran dubitativos sobre su futuro del Frente si Miguel Lifschitz no consigue reformar la Constitución y su chance de reelección.

En momentos donde comienzan a verse algunas definiciones públicas de dirigentes radicales, como la del presidente provincial del partido, Julián Galdeano, que públicamente dijo que en 2019 estará en Cambiemos, referentes de esta incipiente sociedad radical se muestran preocupados.

"No queremos tener sorpresas. Es un momento de mucha locura", afirmó uno de los dirigentes que se mostró inquieto ante los dichos del presidente del Comité Nacional del radicalismo, Alfredo Cornejo que hace 15 días, en Rosario, reclamó que "en 2019 toda la UCR de Santa Fe tiene que estar en Cambiemos". Lo mismo hizo el presidente del interbloque de la Cámara de Diputados de la Nación, Mario Negri, que en la ciudad de sur provincial también se manifestó en ese sentido.

Es cierto que habrá dirigentes del radicalismo que hoy no tienen ningún apuro en decir de qué lado de la vereda están. Tampoco nadie los apura. Esos radicales están muy atentos a la marcha de la economía y al desempeño del Gobierno Nacional, que tenía una imagen luego de las elecciones de 2017 y otra distinta en la actualidad. A la hora de las definiciones este punto tendrá mucha gravitación.

Pero ante la llegada de dirigentes radicales nacionales de peso al territorio provincial y su empuje para llevar a todos los correligionarios hacia Cambiemos, los referentes del novel espacio consideran fundamental fortalecer la posición de los radicales frentistas y afirman que ese objetivo debe ponerse por encima de las diferencias no solo para 2019, sino para el futuro del Frente Progresista que después de 20 años enfrenta un importante desprendimiento de radicales.