El economista José Luis Espert estuvo el martes pasado en Santa Fe para disertar en la Bolsa de Comercio de Santa Fe y luego presentó su libro La Argentina devorada, actividad organizada por la Fundación Río Paraná y la Red Federal de Políticas Públicas.

"A la sociedad le está haciendo un poco de ruido esto de cómo se repite la Argentina con ajuste, default, inflación, tarifazos, ajuste, recesión. El 90% del libro está basado en datos para explicar lo que ocurre y por qué Argentina no para de repetirse. Yo tengo una hipótesis que creo que es novedosa", dijo Espert en el inicio de la conferencia de prensa.

Ante la consulta de UNO Santa Fe, Espert hizo una síntesis de su hipótesis sobre la repitencia de problemas económicos que sufren los argentinos desde hace décadas. "Hay varias maneras de resumirlo y todas esas formas son lo mismo con formatos diferentes. Una moneda con infinidad de caras, pero es una sola moneda. La manera que más me sale in péctore es que la sociedad argentina fue secuestrada por el populismo. Es una sociedad abducida por el canto de sirenas de tres corporaciones que nos fuman en pipa como sociedad".

"Esta sociedad -amplió- está siendo explotada por esas tres corporaciones que son: la de los empresarios prebendarios que todos los días están pidiendo un subsidio para poder generar empleo; la de los políticos, en promedio porque también hay excepciones, un conjunto de ignorantes y corruptos; y la de los sindicalistas, que sobran las palabras para decir lo que son. Solo basta con nombrar los casos del asesino de (José Ángel) Pedraza, el ladrón de (Juan José) Zanola, el mafioso del Caballo (Omar) Suárez, el impresentable del Pata (Juan Pablo) Medina, el sospechado de lavado de dinero, Víctor Santa María", dijo fiel a su estilo frontal.

"Creo que esas tres corporaciones, con sus relatos han hechizado a la sociedad solo para explotarla. Me parece que Argentina es un típico caso de explotación marxista de toda la sociedad a manos de estas tres corporaciones", aseguró.

—¿Y a Macri lo ubica entre los empresarios o entre los políticos?, preguntó UNO Santa Fe

—Hasta ahora Mauricio Macri está demostrando que la conceptualización que hago de cómo funciona el sistema argentino incluye a su gobierno. Hoy Macri es presidente, no empresario. Viene de la cuna de los empresarios más rancios y del capitalismo corporativo de la Argentina como es Franco Macri. Franco Macri es parte del problema, sí. Ahora Mauricio Macri es presidente y las medidas que tiende a tomar, de una manera solapada, mucho menos grotesca que como lo hacía su padre, tiende a respetar este modelo del empresario prebendario. Esta nueva metodología de hacer la obra pública a través de la PPP (esquema de Participación Público Privada) tiene ese olorcito también. Ahora el Estado va a ir de la mano de los empresarios a buscar el financiamiento para que ese empresario haga primero toda la obra pública y después el Estado empiece a pagarla. Versus el sistema de hoy donde el Estado paga contra el certificado de avance de obra. Macri es presidente y no empresario, pero tiene ese tufillo al histórico empresario prebendario de la Argentina.

Las reformas de Macri

Al ser consultado sobre las reformas que quiere impulsar Macri y que serán discutidas por estos actores que Espert define como corporaciones, dijo: "No creo que sean reformas que vayan a cambiar la vida de los argentinos al largo plazo. El paquete impositivo es bien contra la gente que no tiene poder de lobby y los grandes ganadores del paquete impositivo en particular son los empresarios amigotes del poder. Está bien lo que se hace a favor de los empresarios. Pero lo que está mal es lo que se hace en contra de la gente sin poder de lobby".

"Tenemos el impuesto al cheque como pago a cuenta de ganancias, algo que está bien; una alícuota de 10 puntos más baja en ganancias para las ganancias reinvertidas; tenemos una devolución acelerada del IVA que está en los bienes de capital. Pero contra la gente hay un golpe fuerte con el aumento de los impuestos internos al wisky, al vino, a las bebidas azucaradas y el impuesto a la renta financiera que le va a pegar a cerca de dos millones de personas que tienen plazos fijos en los bancos. Y no son ricos. Con el proyecto del gobierno, con un plazo fijo de 250 mil pesos se paga el impuesto a la renta financiera que es del 5% para los plazo fijo en pesos y de 15% para los plazo fijo en dólares ajustables por CER. Hay un mínimo no imponible basado en la renta de $52.000", describió.

Para el economista, el otro gran palo es para los que ganan más de $82.000 por mes. "Hay más de un millón de personas en la Argentina que ganan más que eso. A ellos esta reforma los mata porque no solo tienen que pagar todos los impuestos internos más el impuesto a la renta financiera, sino que hasta antes de la reforma había un límite de 17% de $82.000 para el pago de los aportes personales. Esta reforma elimina ese límite y si alguien cobra $200.000 el pago será del 17% sobre los $200.000", aseguró.

Pero además de ser un golpe fuerte al bolsillo de esas personas con alto poder adquisitivo, también es una alteración a las reglas de juego en dos sentidos. En esa línea explicó: "Uno tiene consecuencias legales que habrá que remediar para evitar que la Argentina caiga otra vez en default selectivo con los bonos de la deuda. Los bonos emitidos en 2005 y 2010, en sus cláusulas de emisión que negociaron Néstor Kirchner y Cristina Fernández, dicen taxativamente que no puede haber ninguna alteración en las condiciones de emisión y si las hubiera deben ser remediadas por el emisor. Ahora se está colocando la renta financiera que abarca a los bonos de la deuda externa que sean tenidos por personas físicas. Ahí el gobierno va a tener que cobrar impuesto a la renta financiera y va a tener que devolvérselo a los tenedores de bonos para evitar el default selectivo".

"Pero hecha la ley, hecha la ley y no la trampa", dijo Espert en su segunda crítica al gobierno de Mauricio Macri y apuntó: "Yo estoy en desacuerdo con los blanqueos pero este gobierno lanzó uno de los blanqueos más exitosos del mundo, cobró un impuesto sobre ese blanqueo y prometió que no iba a haber alteraciones en las reglas de juego. Sin embargo, ahora hay impuesto a la renta financiera. Esas son cosas complicadas".

Luego se le preguntó por el desfile de funcionarios del gobierno anterior por los tribunales de Comodoro Py y qué pasa con los empresarios, Espert dijo: "Los empresarios deberían estar desfilando, no veo por qué no lo están haciendo. Es difícil que no haya empresarios corruptos detrás de la obra pública que terminó con Lázaro Báez y José López presos. Es inconcebible que por lo menos no estén declarando. Si hubo corrupción del lado del manejo de fondos, seguramente hubo corrupción del lado del privado que estaba haciendo las obras. Porque cuidado, el Estado no hacía las obras con sus propias máquinas, sino que iba a contratar a los privados. Si hubo corrupción pública seguramente tuvo que haber corrupción privada".

Todos los caminos conducen al déficit

Al ser consultado sobre si está de acuerdo con el gradualismo económico del gobierno, Espert dijo: "Antes de discutir gradualismo o shock hay una discusión previa que es si vamos en el rumbo adecuado. Porque uno puede discutir si vamos rápido o despacio, si hay gradualismo o shock, pero primero hay que juzgar el rumbo. Si no se supone que vamos en el rumbo adecuado y yo creo que en muchas cosas no vamos en el rumbo adecuado".

"El gobierno dice que como el ajuste fiscal es gradual se está tomando deuda. Pero eso es falso. Estamos tomando deuda porque el déficit no baja. No hay un GPS en el rumbo correcto. En el tema inflación amerita la misma discusión que en el tema fiscal. El gobierno dice que está bajando gradualmente la inflación. ¿Dónde? Bajó la inflación respecto a 2016, año en que se devaluó y se ajustaron tarifas. Pero la inflación que tenemos hoy, del 22% anualizado, es la misma que venimos teniendo desde hace 13 meses. El 22% de inflación es la misma que teníamos con el gobierno de Cristina Fernández. Es cierto que esta es más sana porque estamos ajustando tarifas y porque el tipo de cambio está controlado, pero la inflación es la misma que hace cinco años. El gobierno miente cuando dice que el déficit está bajando y miente cuando dice que la inflación está bajando", disparó.

Sobre la pobreza en la Argentina y las formas de combatirla, Espert argumentó: "La causa de que tengamos 30% de pobres es que tengamos el gasto público en un récord histórico; son las crisis que la Argentina sufrió a consecuencia de los desastres fiscales que se hicieron en los últimos 40 años como el Rodrigazo, Martínez de Hoz, Plan Austral, convertibilidad y casi la crisis que tuvimos con los Kirchner".

"Las crisis que hacen explotar la pobreza -continuó- son crisis que ocurren como consecuencias de crisis de financiamiento del fisco. Un Estado que recauda cada vez más y que vive con déficit. En los últimos 60 años en sólo cuatro años hubo superávit fiscal, que fueron los cuatro años de Néstor Kirchner, que fueron después que la economía arrancó. En los otros 56 años Argentina tuvo déficit y se prendió fuego cuatro veces por el exceso de gasto".

"Sin dudas que cambiarlo no es fácil. El sistema que tenemos es el que produce pobreza y marginalidad. Cambiarlo debería provocar lo inverso a la pobreza y marginalidad y eso es costoso", expresó.

Al ser consultado sobre la emisión de deuda, Espert afirmó: "Es muy preocupante el nivel de deuda que está tomando el gobierno porque es muy preocupante algo que precede a la deuda, que es el déficit. El déficit siempre es preocupante porque siempre se financia con deuda. A veces es deuda por emisión monetaria que genera crisis inflacionarias como el Rodrigazo o como con Alfonsín. Y a veces el déficit provoca crisis de deuda pública tradicionales como fue con Martínez de Hoz o la convertibilidad. Pero siempre genera problemas, o inflación o deuda pública".

"No solo es deuda si uno firma un pagaré para un futuro buitre si Argentina defaultea la deuda. También es deuda emitir pesos y los acreedores somos nosotros. Lo que pasa es que a nosotros nos estafan con la inflación. Pero es muy preocupante la deuda que está tomando Macri porque es muy preocupante el déficit", concluyó.