El país

Fernández le pidió al Papa Francisco "ayuda con la deuda"

Hubo una reunión "con clima distendido". Pobreza, hambre y la grieta, al tope de la agenda bilateral

Sábado 01 de Febrero de 2020

El presidente Alberto Fernández se reunió ayer con el Papa Francisco en el Vaticano. El primer mandatario calificó a la cumbre como “muy grata”, afirmó que le pidió a Bergoglio “ayuda con la deuda” y aseguró que tienen “preocupaciones en común, como la pobreza y el hambre que muchos argentinos padecen”.

Según relató el propio Fernández en una conferencia de prensa que ofreció en Roma, el encuentro con Francisco fue distendido: “Nos reímos mucho, tuvimos muchas coincidencias y escuché sus consejos. No se habló de la visita del Papa al país, no quiero que se sienta presionado. La Argentina es su casa y siempre están las puertas abiertas”.

Se trata de la primera cumbre entre Fernández y Francisco desde la asunción del presidente en diciembre pasado. Y es el tercer mandatario argentino que recibe Bergoglio desde que fue investido como Sumo Pontífice, en 2013.

“Francisco significa mucho para mí, es un líder moral que me reencuentra con la mejor Iglesia. Además, tenemos preocupaciones en común, como la pobreza y el hambre que muchos argentinos padecen. Sé que contamos con su apoyo para atender esos problemas tan urgentes”, dijo luego Fernández, vía Twitter.

En el encuentro con la prensa, en tanto, el presidente reseñó que, durante la charla con el Papa (duró 45 minutos y se realizó en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano) le pidió “ayuda en el tema de la deuda” y que hará “todo lo que pueda”. Y sostuvo que con el Sumo Pontífice comparte “la obsesión de terminar con las disputas entre los argentinos”.

“El Papa ya nos está ayudando mucho, pero no necesariamente tiene que estar mostrando lo que ayuda. Valoro mucho la ayuda del Santo Padre porque es un argentino preocupado por su patria”, agregó.

En tanto, el presidente negó que se haya hablado sobre el aborto, pero aclaró: “Voy a cumplir con mi palabra de darle la posibilidad a la mujer que quiera abortar que lo haga legalmente y también ayudar a los que quieran tener a sus hijos. No voy a abrir una brecha entre pañuelos verdes y celestes”.

Buena sintonía

“Santo Padre, qué gusto verlo”, le manifestó Fernández al Papa en su primer contacto en la Sala del Tronetto, contigua al lugar de la reunión, mientras que el Sumo Pontífice le respondió con un “bienvenido”.

Luego, al cederle el paso para ingresar a la Biblioteca del Palacio Apostólico, Francisco le dijo: “Primero el monaguillo”.

Tras el encuentro, en el marco del intercambio protocolar de obsequios, Francisco le pidió al presidente que “sean mensajeros de la paz”, al entregarle una escultura con forma de medallón que simboliza la paz y que contiene un olivo, una vid y una paloma, según le explicó el propio Pontífice al mandatario.

Cuando el presidente presentó a Francisco su pareja, Fabiola Yañez, le recordó que trabaja con Scholas, una red de escuelas patrocinada por la Iglesia Católica.

Luego saludó uno por uno a los miembros de la delegación: bromeó con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz (“Haciendo travesuras”, le dijo); habló con el canciller Felipe Solá sobre “cuántos años” que no se veían; abrazó al secretario de Culto, Guillermo Olivieri, y saludó entre sonrisas al secretario de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi, y a la ministra de Justicia, Marcela Losardo.

En un clima distentido, el Papa le planteó después al mandatario la importancia de que los gobernantes “no pierdan el sentido de humor”, antes de leerle una cita de Santo Tomás Moro del siglo XV.

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