El miércoles 29 de agosto, a las 10, comenzará a definirse si habrá o no reforma constitucional. A través de una sesión especial, mediante el tratamiento sobre tablas, el oficialismo intentará reunir el apoyo de las 2/3 partes del recinto para lograr el tratamiento del proyecto de reforma que impulsa el Ejecutivo.

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En síntesis, para que la iniciativa logre pasar al Senado de la provincia, deberá contar con 34 votos. Un número que el Frente Progresista por sí solo no tiene en la Cámara baja.

Consultado al respecto, el exvicegobernador de la provincia y actual diputado, Jorge Henn, describió el presente como "un momento bisagra en la calidad institucional de la provincia", e instó a modificar una carta magna "que atrasa", y que no incluye temas claves como las autonomías de los municipios, los mandatos de cuatro años para los presidentes comunales, o el voto a los 16 años.

"Esta claro que no estamos en la Argentina y la provincia del año 1962. El mundo cambió. Hoy la ciudadanía participa permanentemente. Entonces, yo tengo expectativas. Siempre uno apela al dirigente político que intenta estar a la altura de las circunstancias y pensar en una provincia para los próximos años", confió Henn a UNO Santa Fe.

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En tanto, este lunes por la mañana, el diputado provincial también fue consultado respecto de la reforma en el programa televisivo Santa Fe Directo (lunes a viernes de 7 a 8.30 por Canal 13) y respondió lo siguiente:

—En las últimas horas se está intentando una serie de acuerdos con las fuerzas de la oposición, ¿qué puede pasar el miércoles?

—Así como hay dirigentes políticos que yo entiendo van a estar a la altura de las circunstancias, también están los que especulan. Está el que dice que no es la oportunidad, por ejemplo, y su signo político estuvo gobernando la provincia durante 30 años y no logró reformar la Constitución. Yo pertenezco a la Unión Cívica Radical, con un dirigente político como Raúl Alfonsín, que cuando entendió que a la Constitución había que modificarla, trabajó en ese sentido. No estuvo pensando si era o no el momento. Después, algunos dirán que se opusieron a esta reforma pero que no se oponen a otra. Pero creo que esto se va a saber el miércoles. Yo estoy muy entusiasmado en lo personal, como un dirigente político que ha atravesado los diferentes procesos en Santa Fe y diría que hasta soñaba con un momento como este. En donde uno pueda apelar a la sensibilidad de la clase política, formar parte de la camada política que logre la reforma. Nosotros somos parte de una generación política que tiene deudas. Siempre digo que las deudas no son de la democracia, son la política. Por ejemplo, el abordaje de la pobreza en términos nacionales. Las deudas son de esta política y me parece que nosotros participando en un proceso de reforma de la Constitución, estamos haciendo lo posible para tener algunas vergüenzas institucionales menos en la provincia. El miércoles a la mañana será un día histórico.

—¿Se podrá conseguir el apoyo de la Cámara de Diputados?

—Tenemos primero que lograr el quorum, que está garantizado en la medida en la que el Partido Justicialista dijo claramente que va a participar, pero que va a votar en contra. Nunca queda clara la posición de algunos dirigentes. También es cierto que en mi propio partido, un partido reformista, un partido que recordó los 100 años de la Reforma Universitaria, también hay dirigentes que están especulando si conviene o no, si es urgente o no. Esa es una pavada, porque nunca una reforma es urgente. No está en sus características ni en su esencia. La Constitución es justamente la posibilidad de mirar un poco más allá de inmediatez y de la mediocridad.

—En virtud de un año que ya está avanzado y que el año que viene hay elecciones, ¿hay margen después del 29 de agosto?

—No, no hay mucho más. Este es el momento de demostrar si estamos a la altura de las circunstancias, y si no, quedarán las versiones taquigráficas para dar cuenta de quiénes estuvieron a la altura a la hora de este llamado de la historia. Yo tengo expectativas. Es una reforma que mira hacia los próximos años, que habla del derecho al agua, de los pueblos originarios, de la diversidad sexual, los derechos de los niños, niñas y adolescentes. De una cantidad de cosas que han cambiado en Argentina y en el mundo. Así que nos dirigimos hacia una reforma que, en cualquiera de los casos, entiendo va a ser histórica.