Lunes 30 de Octubre de 2023
Los diferentes partidos, agrupaciones y dirigentes de la política argentina, se van posicionando de cara al balotaje del próximo 19 de noviembre, que definirá al nuevo presidente de la Nación entre dos opciones: Sergio Massa o Javier Milei. En este caso, se pronunció la Izquierda, a través de un comunicado firmado por el PTS, que llevó a Miriam Bregman como candidata en las últimas elecciones generales.
Bregman obtuvo el 2,7% de los votos en los comicios del pasado domingo 22 de octubre, con casi 710.000 sufragios a su favor, consiguiendo 67.159 más que en las Paso. Y aunque la Izquierda terminó en el quinto lugar entre los cinco espacios que llegaron a la elección general, ese caudal de votos se convirtió en un atractivo para los dos candidatos que quedaron en pie.
Por ideología y por todas las razones que se puedan imaginar, era un hecho que el Frente de Izquierda no respaldaría la candidatura del líder de La Libertad Avanza, que sin embargo jugó una ficha y dijo que incorporaría a personas "izquierdistas" en un hipotético gobierno. Pero este lunes advirtieron que tampoco apoyarán a Sergio Massa.
"Desde ya que llamamos a no votar a Milei, sin embargo desde la izquierda no podemos darle ningún tipo de apoyo político ni electoral a Massa", estableció el PTS a través de un comunicado que fue publicado en La Izquierda Diario.
"Esta primera declaración de la dirección nacional del PTS es para poner nuestra posición a consideración del resto de los partidos que componen nuestro Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad, con el fin de intentar acordar una posición común de nuestras organizaciones y su militancia", aclararon desde el PTS en el encabezamiento del texto publicado este lunes.
El comunicado completo
Los tres millones de votos que sumó Unión por la Patria este 22 de octubre se explican mayoritariamente por el enorme repudio y temor que despertó la campaña de la derecha, encarnada centralmente por Javier Milei, pero también, a otro nivel, por Patricia Bullrich, que junto con Mauricio Macri hoy se convirtieron en el principal aval del ultraderechista. Una muestra más de la falsedad del discurso “anti casta” y una orientación de amoldarse al establishment político y los lineamientos de la derecha más tradicional expresada en el PRO.
En las semanas previas a la elección general el candidato de la Libertad Avanza dejó en evidencia adónde lleva su programa económico, alentando con declaraciones la corrida cambiaria y hasta la salida de depósitos en pesos de los bancos.
Ese proyecto reaccionario propone una dolarización que, de llevarse a cabo, implicaría un enorme salto en la pulverización de los ya alicaídos salarios y una mayor dependencia del país. Plantea privatizaciones de los ferrocarriles, de Aerolíneas y de otras empresas estatales, es decir miles de despidos, que se sumarían al cierre de distintas entidades estatales, de la cultura, de la ciencia y la tecnología. Implica, además, misoginia por doquier y una reversión de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. La eliminación de la ESI obligatoria, para que se impongan ideas reaccionarias. Plantea, también, la justificación del genocidio bajo el mandato del poder económico. Acordó con lo más podrido de la burocracia sindical, como Luis Barrionuevo, para barrer con las conquistas que aún mantiene un importante sector de la clase trabajadora, quien ante el revés electoral del 22 de octubre ahora lo abandona.