La manifestación comenzó pasadas las 16 frente a la sede partidaria de calle Crespo. Se enmarca en una serie de convocatorias en todo el país a la espera del inminente fallo de la Corte Suprema sobre la causa Vialidad, que podría confirmar la condena a la expresidenta.
Martes 10 de Junio de 2025
Pasadas las 16 de este martes, decenas de militantes peronistas comenzaron a concentrarse frente a la sede del Partido Justicialista de Santa Fe, ubicada sobre calle Crespo, entre San Luis y Rivadavia, en el centro de la capital provincial.
La convocatoria se enmarca en una jornada nacional de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner, mientras se aguarda el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa Vialidad.
La concentración se produce en un contexto de alta tensión política, ya que el máximo tribunal debe decidir si confirma la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua que pesa sobre la exmandataria por irregularidades en la obra pública durante su gobierno, o si da lugar a otros planteos.
Según se informó, el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, convocó a una reunión de acuerdo con sus pares Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti para este mismo martes a las 16.
La resolución depende de un mínimo de tres votos coincidentes, ya que el tribunal tiene actualmente dos vacantes tras las salidas de Elena Highton y Juan Carlos Maqueda. Si no se alcanza un acuerdo, se deberá convocar a conjueces y la definición se postergará.
En ese marco, la militancia peronista santafesina se sumó a las expresiones de apoyo que se replican en distintos puntos del país, con epicentro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se reportaron cortes de avenidas, accesos y movilizaciones sindicales en inmediaciones de los tribunales.
“Una fusilada que vive”: la advertencia de Cristina ante un fallo adverso
Mientras se desarrollaban las convocatorias, Cristina Fernández encabezó este lunes un encuentro en la sede nacional del PJ, donde anticipó un posible fallo adverso. “Estaré presa, pero la gente va a estar cada vez peor”, expresó.
La exmandataria aseguró que se siente “una fusilada que vive” y planteó que, con el rumbo actual del gobierno, “no hay final feliz”. También señaló: “Mientras caminen por la calle, libres, los que hicieron el megacanje, los de las autopistas, los parques eólicos, estar presa es un certificado de dignidad. Lo siento de esa manera”.