Este viernes funcionarios del Ministerio de Hacienda de la Nación mantendrán una serie de reuniones en la ciudad de Buenos Aires para ultimar los detalles de la propuesta de pago de la deuda que Nación mantiene con Santa Fe.

Ahora, los equipos técnicos de Nación están trabajando para calcular la actualización del valor histórico, que asciende a unos 23.500 millones de pesos. Además, se está estudiando la manera en que se abonará el monto actualizado y los plazos que se establecerán. Todo eso se tiene que terminar de cerrar este viernes (ahí se definirá la fecha exacta) para que la semana que viene se le traslade la propuesta a Santa Fe.

Las acreencias se generaron por la detracción indebida de un porcentaje de la coparticipación durante 10 años y la provincia tuvo que recurrir a la Justicia para que le devuelvan esos recursos.

Luego del fallo favorable a Santa Fe de la Corte Suprema de Justicia del 24 de noviembre de 2015 el tiempo fue pasando y Nación nunca hizo una propuesta. Hasta que el presidente Mauricio Macri y el gobernador Miguel Lifschitz acordaron en noviembre del año pasado incluir una cláusula en la firma del pacto fiscal en la que Nación se comprometía a acercar una oferta a Santa Fe antes del 31 de marzo de 2018 para pagar la deuda siempre y cuando la provincia adhiriera a las condiciones impositivas que el gobierno central estaba imponiendo. Ese último paso ya se dio en la Legislatura santafesina, lo que terminó de allanar el camino.

Según fuentes consultadas por UNO Santa Fe, el ofrecimiento se hará la semana que viene. Sería el propio ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien entregue en mano a Lifschitz el documento que contendrá todos los detalles sobre el pago. Aunque una negociación de este tipo es muy difícil que se pueda destrabar fácilmente. El primer punto que generará rispideces será cómo se actualiza la deuda.

Desde el gobierno santafesino en varias oportunidades señalaron que, según su fórmula de actualización, el Gobierno Nacional hoy debería estar desembolsando más de 50.000 millones de pesos para saldar la deuda. La diferencia con el monto inicial es enorme.

Los otros puntos sobre los que habrá que negociar serán la forma de pago y los plazos. Allí se barajan muchas alternativas como si se salda con transferencias de recursos contantes y sonantes, si es con la emisión de bonos, con obras públicas o si se traduce en una propuesta que integre todas esas posibilidades. También será fundamental conocer cuáles serán los tiempos en que se harán los pagos, la cantidad de cuotas y cuándo se recibirá la primera entrega. Son muchos los puntos a negociar. La buena noticia es que la semana que viene, por primera vez en dos años, habrá una primera propuesta de pago y la negociación quedará formalmente abierta.