Política
Viernes 06 de Julio de 2018

Las tensiones políticas tienen casi paralizado al Senado provincial

El pedido de endeudamiento, la ley de narcomenudeo y la emergencia tarifaria eléctrica divide a los senadores del oficialismo y la oposición que entre junio, julio y el receso invernal solo sesionaron una vez.

El Senado provincial atraviesa uno de los momentos de mayor tensión política de los últimos años. Allí resuenan todos los tironeos que existen entre el gobernador Miguel Lifschitz y la oposición en el único lugar donde el PJ le puede poner un freno con su mayoría en la Cámara alta. Pero también las pujas entre senadores oficialistas y opositores dificultan el normal funcionamiento del cuerpo presidido por el vicegobernador, Carlos Fascendini.

Este jueves el Senado no consensuó los temas a tratar y volvió a quedar sin quórum. En todo junio y julio –ya comenzó el receso legislativo invernal y las sesiones se retomarán el jueves 26 de julio– sesionó solo una vez. Hay varios temas importantes para tratarse como el proyecto de ley de narcomenudeo, la segunda parte del endeudamiento por otros 500 millones de dólares para obra pública y la emergencia eléctrica tarifaria, entre otros.

Los dos primeros los necesita el oficialismo, mientras que la emergencia tarifaria es impulsada por el justicialismo. El senador radical (por General López) Lisandro Enrico dijo sin vueltas que los senadores peronistas no quisieron tratar el narcomenudeo y que eso fue motivo para no sesionar. Del otro lado, el jefe del bloque justicialista, Armando Traferri (San Lorenzo), acusó al oficialismo de no dar quórum porque el PJ no quiso aprobar el endeudamiento, algo que, aseguró, están analizando.

"El narcomenudeo es un tema que hace tiempo que lo venimos reclamando. Es urgente, todos vemos lo que pasa en la provincia y la necesidad que hay de cambiar las leyes. Es un reclamo unánime de la sociedad", dijo Enrico y agregó: "Nosotros tenemos un proyecto de ley que pasó por las comisiones y que queremos que se vote sin modificaciones. El justicialismo no está de acuerdo en su mayoría con esta ley y eso complicó las últimas tres sesiones".

Además, Enrico dijo que desde la oposición no les envían las modificaciones que el PJ quiere introducir a la ley y que por ende las desconocen, pero aseguró que la diferencia es de tiempos. "Nosotros queremos que se trate ya", remarcó.

Por su parte, Traferri dijo que el tema estaba para tratarse con las modificaciones que propone el justicialismo, entre las que se destacan algunas herramientas para un abordaje integral de la problemática y la creación de una policía antinarcóticos.

"Hoy todos los días lamentablemente nos desayunamos con acusaciones o algún personal de la fuerza relacionado con narcos, por lo que hoy por hoy no tenemos una fuerza en condiciones para llevar adelante una lucha contra el narcotráfico", explicó y argumentó que "hay concepciones diferentes" a la del oficialismo para enfrentar la problemática.

"Nosotros creemos que el abordaje de un tema como las adicciones tiene que ser total. Lo vemos como un problema de salud y no creemos que podamos solucionar el tema del narcotráfico atacando solamente el narcomenudeo", sostuvo Traferri y dijo que la muestra es el fracaso de la ley en provincia de Buenos Aires

—¿El oficialismo se opone a un abordaje integral de la problemática?, preguntó UNO Santa Fe.
—Si nos vamos a lo que pasó, cuando votamos la ley de emergencia en seguridad pública teníamos algunos artículos que hacían referencia pura y exclusivamente al tratamiento de las personas con problemas de adicciones, para crear equipos interdisciplinarios para trabajar con los padres porque es un tema muy complejo. De hecho nos habían vetado (luego la Legislatura volteó el veto del gobernador) la creación de los 19 centros de salud para tratar las adicciones. Está claro que no tienen la misma concepción que tiene el justicialismo sobre qué es lo que hay que hacer en la lucha contra el narcotráfico.


Problemas de fondo(s)
La otra cuestión que impidió la sesión de este jueves fue la negativa del bloque justicialista a aprobar la ley de financiamiento de la obra pública. En 2016, Lifschitz había pedido permiso a la Legislatura para endeudarse en 1.000 millones de dólares, pero solo le aprobaron 500 millones de dólares y la segunda parte quedaba pendiente a la realización de un listado de obras que el Ejecutivo asegura que excedió largamente el financiamiento conseguido y por eso insiste con ampliarlo. En el PJ aseguran que lo están analizando porque la provincia aún no habría certificado cómo se gastó toda la primera parte o al menos no se condice con el avance de las obras.

Enrico, muy ofuscado, se quejó: "Hemos hecho todos los esfuerzos los senadores, los ministros, el gobernador en persona escuchó todos los reclamos de los senadores para que entiendan lo importante que es para Santa Fe de votar esta ley. Esto significaría que el Estado pueda hacer obra pública por cerca de 15.000 millones de pesos. Es algo que lo necesitan los municipios, las comunas y que significa empleo y reactivación. La verdad es que hoy (por el jueves) nos dijeron que no tenían intención de tratar esa ley y, entonces, nosotros dijimos que íbamos a reprogramar el trabajo parlamentario".

Al ser consultado sobre si la ley era necesaria para pagar salarios, el senador lo descartó por completo y argumentó: "Esta ley es solo para obra pública. Pero hay un pedido del bloque Justicialista para que se incorpore un monto de esa ley para hacer una especie de ATN provincial para las comunas y los municipios. Y el gobierno lo está evaluando como probable".

"Hay una comisión de seguimiento. Si hubiera existido, alguien lo habría planteado. La obra pública indudablemente está en la calle. De hecho la primera parte del endeudamiento quedó corta y no llegó a financiar toda la obra", remarcó.

Pero esos argumentos no llegan a convencer al justicialismo, que en la voz de Traferri advierte: "Fueron claros en decirnos que no iban a sesionar si no acordábamos ese tema que nosotros lo tenemos en pleno estudio y vamos a tratarlo cuando creamos que sea conveniente. Mucho menos bajo presiones".

—¿La emergencia tarifaria eléctrica entra dentro del canje de temas a tratar para volver a sesionar?, preguntó UNO Santa Fe
—Nosotros no hacemos canjes. Discutimos todo en las comisiones. En Constitucionales ya le dimos despacho a la emergencia eléctrica y dimos varios otros dictámenes. Así, de esta manera, creo que no va a tener mucho más sentido reunir parlamentaria (la reunión entre los presidentes de bloque y el presidente de la Cámara para acordar los temas a tratar en la sesión), vamos a tener que trabajar en las comisiones, como corresponde, y venir al recinto a ver quién quiere y quién no quiere sesionar.

"Creo que es una cuestión de responsabilidad y de aceptar las distintas posiciones que tenga cada uno de los senadores o los bloques", agregó ante la repregunta de un cronista por las pocas sesiones que hubo en los últimos meses.

Durante las consultas periodísticas por el fracaso de la sesión, el jefe del bloque justicialista sinceró un dato que puede empezar a jugar de aquí en adelante. El senador por San Lorenzo dijo: "Nosotros éramos nueve senadores del justicialismo y el oficialismo no nos daba quórum para sesionar".

De los 19 senadores que tiene la provincia, 11 corresponden al PJ, lo que le permitiría sesionar con quórum (que es la mitad más uno de los senadores, es decir 11) propio. Sin embargo, ayer estuvieron ausentes la representante del departamento San Martín, Cristina Berra, y el de Garay, Ricardo Kaufmann, quien aquejado por un problema salud hace tiempo que no ocupa su banca. La última vez que asistió a una sesión fue el 22 de marzo pasado.

La sola ausencia de Kaufmann deja al PJ sin quórum propio, aunque ese bloque mantiene la mayoría por diez a ocho. Eso significa que el justicialismo, en la antesala de un año electoral, tendrá que trabajar más que nunca en unidad para no perder la mayoría en manos del Frente Progresista. Ni siquiera en temas puntuales como puede ser el endeudamiento, donde se ponen en juego obras que las comunidades les reclaman a los senadores todos los días en su territorio.