Política

Lifschitz, entre el balance, la privatización del Banco y "el cambio que fue un relato"

El gobernador abrió el 137º período de sesiones ordinarias en la Legislatura. Puso el acento en la obra pública y se explayó poco en materia de seguridad

Miércoles 01 de Mayo de 2019

El gobernador Miguel Lifschitz dio su último mensaje frente a la Asamblea Legislativa al abrir el 137º Período de Sesiones Ordinarias de la Legislatura. El mandatario hizo un balance de lo hecho en su gobierno y en las gestiones del Frente Progresista y también señaló algunas deudas de la política santafesina. También aprovechó la ocasión para hacer algunos tiros por elevación, que en un contexto electoral son claros mensajes políticos a quienes competirán en junio por la gobernación.

Lifschitz ya lleva casi tres años y medio al mando del Ejecutivo en la provincia y dedicó gran parte de su discurso a enumerar las obras y las principales políticas sociales para generar desarrollo e inclusión.

Con la obra pública como eje el gobernador hilvanó, área por área, de qué manera la inversión en infraestructura fue la consecuencia y a su vez parte central del desarrollo de las políticas de Estado de su gestión.

"Son 1.300 obras en toda la provincia. Una inversión total en los cuatro años de la gestión de 98.217 millones de pesos a valores corrientes. Si actualizamos esta cifra por inflación estaríamos hablando de 138.958 millones", graficó.

En ese sentido, dijo que las obras hídricas siempre fueron una prioridad, al igual que garantizar el acceso al agua potable en todo el territorio provincial y describió el estado de avance de los diferentes acueductos. También remarcó el acompañamiento en obras y recursos a los municipios y comunas. En salud mencionó los hospitales que se terminaron y los que se están por inaugurar; en educación, las escuelas secundarias abiertas, los institutos terciarios y la seguridad laboral que se les brindó a los docentes a partir de las titularizaciones.

En cultura mencionó la restauración de la Casa de la Cultura, el Molino Fábrica Cultural y la Casa del Brigadier. Mientras que para el sector productivo destacó el plan vial que se llevó a cabo "con fondos propios y financiamiento externo que comprende la construcción de 240 kilómetros de nuevas rutas pavimentadas, 1.030 kilómetros de repavimentaciones y 2.400 kilómetros de reparaciones integrales, además de 250 kilómetros de accesos y caminos enripiados".

Uno de los temas donde se esperaba un mayor desarrollo fue la seguridad. En ese punto, Lifschitz remarcó: "Demostramos que teníamos decisión para enfrentar la violencia y la inseguridad y que teníamos un proyecto de desarrollo para Santa Fe".

El gobernador reconoció que la violencia y la inseguridad son un problema complejo que está asociado a la exclusión social y "la presencia del narcotráfico como un motor del delito y la violencia urbana es un problema complejo y global".

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Pero una de las definiciones políticas que tuvo y que marca la mirada que tiene sobre la persecución del narcotráfico fue cuando se mostró distante de militarizar esa lucha. "No dio resultado en ninguna parte del mundo. Sí creemos en la firmeza de los gobiernos, el profesionalismo de las fuerzas de seguridad, la legalidad y la integralidad de las políticas de seguridad en vinculación con políticas de empleo, educativa y social".

Luego mencionó el cambio de sistema de policiamiento que ya se puso en marcha en Rosario y que se está empezando implementar en Santa Fe y que consiste en dejar de lado "las viejas y anacrónicas comisarías" para dar lugar al OJO, las nuevas centrales de monitoreo policial. También enumeró las obras que posibilitaron el traslado de presos que estaban en comisarías a unidades penales y las intervenciones integrales junto al MPA y las municipalidades en los barrios más complicados para lograr "pacificar los territorios".

En materia de seguridad, no mucho más; y ante la magnitud que tomó el problema de la violencia y la inseguridad en los últimos años, lo dicho en el discurso supo a poco.

Definiciones políticas
De los 33 aplausos que cosechó Lifschitz a lo largo de la hora y diez minutos que duró el discurso, el número 30 fue el más efusivo y extenso. Fue cuando el gobernador dijo: "Le pusimos un broche de oro a las gestiones de Hermes Binner y Antonio Bonfatti. Demostramos que las grandes obras se terminan, que los hospitales no eran maquetas, que las promesas se cumplen. Que las rutas y las obras hídricas son una prioridad. Demostramos que teníamos decisión para enfrentar la violencia y la inseguridad y que teníamos un proyecto de desarrollo para Santa Fe".

A los legisladores les pidió avanzar en la modernización del Estado, en una reforma política y en la Reforma de la Constitución.

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Luego, el intendente de Santa Fe José Corral, sentado en primera fila, vio cómo Lifschitz disparaba contra Cambiemos. "Quienes han invocado el cambio en estos años, han ido más por la innovación estética que política. Promovieron cambios que atrasan. Más puesta en escena que convicciones. Más fragmentación que unidad, más relato que realidad", dijo.

Y en seguida agregó: "No dejamos atrás nuestros valores e ideales. Entre el pragmatismo y los valores, nos quedamos con los valores. No cualquier colectivo nos deja bien". Al mismo tiempo y sin hacer una mención expresa al armado político nacional donde fogonea una candidatura presidencial de Roberto Lavagna, Lifschitz cuestionó las opciones electorales nacionales y aseguró: "No caímos en la trampa de la grieta, porque no nos sirve la grieta, porque no le sirve a los argentinos".

El gobernador también se hizo un espacio para tirarle al otro contrincante que tendrá el Frente Progresista para la gobernación, el peronista Omar Perotti –que no asistió. En su discurso más de una vez hizo referencia a la privatización del Banco Provincia. En un primer momento lo aprovechó para plantar bandera en defensa de la EPE, que también fue uno de los focos donde hizo eje Corral en su campaña. Ahí dio dos puntadas en una sola.

"En los 90 perdimos el Banco de Santa Fe y la vieja Dipos, pero afortunadamente no pudieron con la EPE", sostuvo y destacó el avance que tuvo la empresa en los últimos años. Además puso en evidencia las contradicciones del gobierno nacional que hace días anunció el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, pero que autorizó una suba del 3% del valor de la energía mayorista. Al respecto dijo que ese aumento será absorbido por el Estado santafesino.

Pero, además, les recordó a los legisladores que hace meses envió a la Legislatura dos proyectos que considera fundamentales para que el Estado tenga herramientas para apoyar al sector productivo. Por un lado el que establece la creación de un fideicomiso para el financiamiento de las pymes. El segundo es el que establece la creación del Banco Santafesino de Inversión y Desarrollo.

Sin hacer alusiones directas y concretas, el gobernador puso sobre la mesa temas que son parte de la agenda y el debate electoral. El domingo fueron las Paso y solo faltan 45 días para las generales. Lifschitz empieza a recorrer sus últimos meses como jefe del Ejecutivo provincial, pero hará todo lo posible para que no sean los últimos meses del Frente Progresista como la fuerza que gobierna Santa Fe.

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