Santa Fe
Miércoles 11 de Abril de 2018

Lifschitz, la reforma constitucional y el juego de los tiempos

El gobernador enviará la semana que viene el proyecto a la Legislatura con un cronograma y plazos muy ajustado. Cómo son los pasos que deben darse para que haya reforma y cuándo serían las elecciones, según el esquema del gobernador.

El gobernador Miguel Lifschitz se reunió este martes con los presidentes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria en Santa Fe. Al finalizar el encuentro, el mandatario aseguró que todos se manifestaron de acuerdo a la necesidad de reformar la Constitución provincial. Sin embargo, más de uno de los dirigentes presentes se quejaron porque los partidos no fueron convocados antes y plantearon el interrogante que hoy todos se hacen: ¿hay tiempo para la reforma constitucional en 2018?

Lifschitz está convencido que sí y así lo expresa el proyecto que enviará la semana que viene a la Legislatura. El gobernador lo iba a enviar el lunes –de hecho hará ese día el anuncio del envío–, pero ante los planteos recibidos ayer, el mandatario les dio unos días a los partidos políticos para que puedan hacer sus aportes al proyecto final. Pero no pasará de la semana que viene, se terminó el tiempo. Lo único que restaba definir era saber por qué Cámara ingresará la iniciativa. Finalmente el Ejecutivo se decidió por Diputados, lo que le garantiza que el proyecto por lo menos será tratado en las comisiones y llegará al recinto.

Tan ajustados son los plazos que el propio Lifschitz dijo que "debe aprobarse a lo largo de mayo". Pero hay partidos como el peronismo que anticipó que la postura sobre si habrá o no reforma se discutirá en un congreso provincial del partido y eso demanda entre 20 días y un mes. En este punto es importante empezar a conocer lo que dice el proyecto de reforma respecto de los pasos formales a dar y los tiempos en que se deben dar.


En primer lugar se establece que para la elección de convencionales constituyentes "no será de aplicación lo dispuesto por la Ley Provincial Nº 12.367 y sus modificatorias, exclusivamente en lo relativo a la existencia de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias". El dato no es menor porque inmediatamente surge la pregunta de cómo resolverán quién representará a los partidos y frentes que tengan posiciones distintas a defender en una futura convención.

Al ser consultado al respecto por UNO Santa Fe, Oscar Blando, director provincial de Reforma Política y Constitucional dijo: "Antes que hubiera primarias los partidos resolvían sus internas en ese sentido y elegían a sus autoridades. Aunque el proyecto no diga eso, cuando hablamos con algunos partidos dejamos en claro que el Estado puede garantizar fijando un día determinado para que se elijan las autoridades con las escuelas y con una logística determinada para que se haga una interna dentro del partido político si no hay un acuerdo entre las listas. El Estado puede facilitar para que los partidos hagan su selección de los candidatos".

Ante la repregunta de si el Estado correría con la logística en caso de que algún partido o frente necesite ir a internas, Blando aclaró: "Es una posibilidad y eso facilitaría la cuestión. Pero no es algo que esté en el proyecto de ley. Es algo que se conversó pero no se trató en la reunión" con los presidentes de los partidos.

Uno de los escenarios posibles es que dos dirigentes de peso y que aspiran a llegar a la gobernación por distintos partidos, como José Corral y Omar Perotti, se oponen a la reforma en este momento. Por lo cual, sus corrientes internas dentro del radicalismo y del justicialismo, respectivamente, harán todo lo posible para que el proceso no se lleve a cabo y, de no ser posible, demorarlo todo lo que se pueda y llegar con la mayor cantidad de convencionales propios al debate final.


El llamado a elecciones
Una vez promulgada la ley de necesidad de reforma, el Poder Ejecutivo deberá convocar a elecciones de convencionales constituyentes y "fijar el día de la elección que será dentro de los 90 días de esa promulgación y no podrá coincidir con elección alguna".

Luego se establece que "la Convención Reformadora se instalará en la ciudad de Santa Fe e iniciará su labor dentro de los 10 (diez) días posteriores a las elecciones generales de convencionales constituyentes y finalizará sus sesiones a los 40 (cuarenta) días de su instalación, pudiendo prorrogar el término de su duración una sola vez y por la mitad del plazo fijado".

Eso significa que luego de que la Legislatura aprueba el proyecto de necesidad de reforma constitucional todo el proceso demandará 160 días. En esos tiempos se basa la advertencia de Lifschitz para que los diputados y senadores levanten la mano antes de que finalice mayo.

En ese caso, los 90 días para llamar a la elección de convencionales vencerían a fines de agosto, por lo que los comicios, si todo sale a pedir de Lifschitz, podrían ser el domingo 18 o 25 de ese mes. Durante septiembre y octubre se realizaría la Convención Reformadora y en noviembre Santa Fe ya debería tener una nueva Constitución. Los tiempos están más que justos, porque en diciembre el gobierno provincial deberá poner en marcha el proceso electoral provincial de 2019 donde ni más ni menos se elegirá gobernador y Lifschitz quiere ser candidato.

A pesar de la escasez de tiempos, Blando considera que "la legitimación social está garantizada" y en ese sentido argumenta: "Los legisladores necesitan acordar la ley de necesidad de reforma, lo que supone un debate parlamentario. Pero, además, una vez que se aprueba la ley, la única ley que se le consulta al pueblo es esta, la reforma de la Constitución. Hay que consultar al pueblo para elegir a los convencionales y ahí va a haber un debate político porque cada uno va a ir con su propuesta, dirá por qué aprueba esto, qué quisiera cambiar".

"Y, después –completó–, una convención ad hoc, especial, es la que va a hacer la reforma y nuevamente vuelve a haber una deliberación político partidaria. No es una ley que se aprueba en la Legislatura y se cierra el debate sino, al contrario, se abre el debate".

"En realidad, si hay acuerdo político los plazos se acuerdan", aseguró Blando y finalizó: "El tema es ponernos de acuerdo. Sobre algunas cuestiones va a haber coincidencias y sobre otras no tanto. Eso es lo que tenemos que discutir". Ahora solo resta saber si los tiempos de la política son los tiempos de la reforma.