Una larga transición

Lifschitz reveló que ya tuvo "algunas charlas" con su sucesor Omar Perotti

El gobernador encabezó el acto en Rafaela por el Día de la Independencia, donde destacó una vez más que deja "una provincia ordenada, con cuentas equilibradas y obras terminadas".

Martes 09 de Julio de 2019

El gobernador Miguel Lifschitz reveló este martes que ya mantuvo conversaciones con su sucesor, Omar Perotti, y remarcó que deja una provincia con obras resueltas, otras en marcha y que la transición será ordenada.

El mandatario provincial encabezó hoy el acto por el Día de la Independencia en Rafaela, donde afirmó: "Hemos tenido ya algunas charlas, ahora están trabajando los equipos técnicos, nosotros estamos gobernando hasta el 10 de diciembre y vamos a hacer una transición muy ordenada, como corresponde".

"Dejamos una provincia con muchas obras terminadas y otras en marcha, con proyectos, con muy bajo nivel de endeudamiento, con cuentas equilibradas, acuerdos de financiamiento que van a beneficiar al próximo gobierno, y también con una deuda con Nación que seguramente recibirá el próximo gobierno", enumeró Lifschitz.

Sobre si se concretará o no la obra del nuevo Hospital de Rafaela, dijo: "Por supuesto que sí, la parte de análisis de las ofertas está culminando e ingresará en la parte de adjudicación y es probable que pueda comenzar antes de fin de año y tendrá que continuar con la gestión de Perotti".

También opinó de las elecciones nacionales y dijo que en las Paso del 11 de agosto "el final está abierto". En ese sentido indicó que "las primarias serán una primera fotografía de la realidad política. Si bien parece un escenario muy polarizado, también es cierto que hay una gran cantidad de argentinos que no están convencidos de ninguna de las dos opciones, creo que no es bueno votar en contra, sino que hay que votar a favor, por eso apoyamos a (Roberto) Lavagna como una alternativa para salir de la grieta".

La independencia y el federalismo

Lifschitz también reflexionó sobre la conmemoración patria. "Hoy, 200 años después, tal vez el mandato de ese Congreso de Tucumán de construir una Nación federal, unida, aún está pendiente, todavía estamos pensando a futuro un proyecto de desarrollo que nos incluya a todos, que tenga en cuenta la realidad de las provincias".

“Hace más de 203 años se reunía el Congreso de Tucumán en una pequeña ciudad del interior del Virreinato del Río de la Plata. La declaración de la independencia fue un largo y complejo proceso que comenzó en mayo de 1810 en Buenos Aires y que finalizó en 1826, cuando fue derrotado el último ejército español en Perú”, recordó Lifschitz.

“De ese congreso no participaron Santa Fe ni el resto de las provincias del Litoral que, junto con la Banda Oriental, bajo el liderazgo de José Gervasio de Artigas, habían comenzado a distanciarse del poder de Buenos Aires. Por entonces, el país se desgarraba en luchas internas y los grupos de poder de Buenos Aires no estaban dispuestos a renunciar a una provincia como la nuestra, provista de río, puerto y que luchaba por su autonomía”, explicó el gobernador.

“Los principales objetivos de aquel Congreso de Tucumán fueron declarar la independencia y establecer un nuevo régimen de gobierno. Desde Cuyo, San Martín le escribía a su representante Godoy Cruz, preguntándole: hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia. Finalmente, el 9 de julio el congreso resolvió tratar la declaración de la independencia y, en sesión pública, quedó acordada la fórmula del juramento que promovía y defendía la libertad de las provincias unidas en Sudamérica y su independencia del rey de España, Fernando VII, sus sucesores, la metrópoli española y de toda otra dominación extranjera, dejando claramente establecida la voluntad de los congresistas de conformar un país independiente”, afirmó Lifschitz.

“De estos hechos históricos podemos destacar dos sucesos relevantes: por un lado, la decisión de los representantes de las provincias reunidas allí, decirle al rey de España y a los poderosos del mundo que nos declarábamos independientes; y por el otro, poner de manifiesto las diferencias, muchas veces irreconciliables, que bajo diversas formas se van a sostener a lo largo de nuestra historia. Las dificultades para encontrar un camino de unidad e integración de las partes en un proyecto común de nación serán, desde ese momento, una constante en la historia nacional y, quizás, sea todavía nuestro gran desafío pendiente”, reflexionó el gobernador.

“Más de dos siglos después, seguimos buscando una manera de construir un proyecto de desarrollo que contenga a todos, que integre al país, reconociendo a las provincias y haciendo realidad el federalismo. Seguimos discutiendo nuestro rol en el mundo y sobre cómo integrarnos de manera inteligente con Europa y el resto de los países”, añadió Lifschitz.

“Los santafesinos sabemos que esta provincia da para más y que, el día en el que las políticas nacionales nos acompañen, que se vuelva a confiar en nuestras empresas, en nuestros productores y en su capacidad de producir, innovar y generar empleo, Santa Fe podrá cumplir el destino que desde el inicio la historia le tiene reservado: ser una locomotora del desarrollo nacional”, destacó el gobernador.

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