Política
Jueves 16 de Noviembre de 2017

Los gobernadores firmarían hoy el nuevo pacto fiscal con Macri

Buenos Aires será la provincia más beneficiada. El resto festejará "un empate". Santa Fe no bajaría su reclamo a la Nación

El gobierno nacional está a punto de obtener dos grandes victorias en torno de su paquete de medidas impositivas y laborales. El aval de la CGT para avanzar en la flexibilización de las condiciones de trabajo, y el consenso de los gobernadores para modificar el reparto de la coparticipación, otorgarle 65 mil millones de pesos extra a la provincia de Buenos Aires y modificar la fórmula de ajuste de las jubilaciones.

Los gobernadores no oficialistas, incluido Miguel Lifschitz, se reunieron ayer en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para analizar la propuesta de acuerdo fiscal que les hizo la semana pasada el presidente Mauricio Macri. El jefe de Estado espera cerrar hoy ese acuerdo, durante una nueva reunión en la Casa Rosada.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, se llegó ayer hasta la sede del organismo federal y mantuvo una reunión de seis horas con los mandatarios provinciales. Hoy por la mañana volverán a reunirse, con el objetivo de llegar a la foto al mediodía. Es que el abanico de negociaciones que abrió el macrismo para lograr la aprobación parlamentaria de sus tres reformas, cierra sólo con el aval de los mandatarios y la CGT.

Frigerio, aseguró ayer que "están acordados casi todos los puntos" del nuevo pacto fiscal que el gobierno nacional aspira a firmar con los gobernadores. Esa era la sensación, también, entre los mandatarios provinciales, aunque advertían que "en este tipo de negociaciones no hay consensos parciales, se cierra todo o no se cierra nada".


Según distintas fuentes, Frigerio se llevó el aval provincial para la mayoría de las propuestas que Macri puso sobre la mesa el jueves de la semana pasada.

La gran beneficiada será la provincia de Buenos Aires, que se alzará con 20 mil millones de pesos adicionales de coparticipación del impuesto a las Ganancias, a cambio de renunciar a una demanda por el Fondo del Conurbano. Pero el gobierno nacional pondrá "de su bolsillo" recursos extra para llegar a una transferencia de 65 mil millones de pesos.

El resto de las provincias terminará "empatada" respecto de la situación actual. La propuesta es coparticipar totalmente el impuesto a las Ganancias, eliminando distintas detracciones. Fundamentalmente, el 20 por ciento que se destina al financiamiento del sistema jubilatorio, Ansés. Esto elevaría el reparto por ese ítem en 130 mil millones de pesos, hasta 230 mil millones.

En cambio, las provincias cederán unos 33 mil millones de pesos por lo que les corresponde del reparto del 30 por ciento de la recaudación del impuesto al cheque. Con ese tributo se financiará a la Ansés. Pero la idea es que este gravamen sea progresivamente descargable sobre Ganancias. Si a esto se suma la proyectada baja de aportes patronales, el sistema de seguridad social sufrirá un severo financiamiento.

De allí que la negociación con las provincias sólo puede cerrarse con el aval de los mandatarios provinciales a la modificación a la baja del sistema de actualización de jubilaciones. Así, la baja de haberes previsionales es la que financia el nuevo pacto entre Nación y provincias.

Según trascendió, los gobernadores propusieron sumar algún extra a la fórmula de ajuste por inflación que promueve el presidente, sobre todo para los que cobran la mínima. También avalaron la idea presidencial de poner tope a las llamadas jubilaciones de privilegio.

En las conversaciones con Frigerio, algunos mandatarios se aventuraron a percibir un consentimiento del ministro en relación a tres temas que involucran a la provincia de Santa Fe. A saber:

- Flexibilizar los objetivos de reducción del impuesto a los Ingresos Brutos. Según los números santafesinos, un esquema como el propuesto el jueves pasado se acerca al que ya rige en la provincia.

- Eliminar los subsidios diferenciales que la Nación transfiere a la provincia y la ciudad de Buenos Aires.

- Preservar del "borrón y cuenta nueva" que el gobierno nacional quiere hacer con las demandas cruzadas entre Nación y provincias por unos 340 mil millones de pesos, el reclamo que efectivizó a Santa Fe para que el Estado central pague la deuda histórica de 50 mil millones de pesos.

Frigerio admitió ayer que la discusión sobre los "juicios cruzados" entre las provincias quedó para hoy. "Esperamos al mediodía llegar a un acuerdo", dijo.