Política
Domingo 25 de Febrero de 2018

Los tiempos de la reforma constitucional y de la interna radical

El viernes Lifschitz mantuvo reuniones con un sector del radicalismo y pidió que todos salgan a trabajar para actualizar la Carta Magna. Además, el NEO quiere internas en la UCR para ver quién maneja el partido y quién define las alianzas electorales para el año que viene.

Horas antes del acto donde el gobernador Miguel Lifschitz relanzó públicamente el proyecto de reforma constitucional, el mandatario mantuvo una reunión con los referentes del espacio radical NEO, el más afín a su gestión. Allí se hablaron algunos temas coyunturales de la gestión, pero fundamentalmente se empezó a tejer la estrategia para volver a poner la reforma de la Constitución en la agenda política y, fundamentalmente, en la pública.

El lunes, el gobernador comenzaría una serie de encuentros privados con partidos y referentes políticos del Frente Progresista, en primer lugar, para tener una idea certera acerca de cuáles son los escollos que el proyecto tendrá que sortear. "Todo debería empezar con una reunión del socialismo", le dijo un radical a UNO Santa Fe, en clara alusión a que Lifschitz y el exgobernador, Antonio Bonfatti, son los primeros que tienen que acordar una estrategia común.

Luego de esa ronda de consultas habrá una reunión el miércoles por la noche –aún falta definir lugar y horario– donde el mandatario se reunirá con todos los legisladores del Frente Progresista para empezar a sacar números finos y ver cuántos son los votos que tiene y cuántos le faltan para llegar a los dos tercios en Diputados y en el Senado.

De los 28 diputados del Frente, hay tres que no acompañarían el proyecto: Rubén Giustiniani, Silvia Augsburger (ambos de Igualdad y Participación) y el radical Alejandro Boscarol, alineado con el intendente de Santa Fe, José Corral. La reunión del miércoles va a ser para asegurarse que no habrá otro diputado que se sume a la negativa. Con ese panorama, Lifschitz necesitaría sumar entre nueve y diez diputados para llegar a los 34 que necesita en la Cámara baja.

En el Senado la situación es diferente. De los 19 legisladores, once son peronistas y los ocho restantes son del Frente. Allí, pese a las discrepancias que tiene uno de los senadores radicales con la gestión actual, todo indicaría que los ocho frentistas votarían a favor de la reforma. A Lifschitz le estarían faltando al menos cinco voluntades. Esa será una negociación ardua con el PJ que hasta ahora, hacia afuera, se mostró sin fisuras.

Pero más allá de todas las reuniones con referentes de la provincia, muy pocos se imaginan que el proyecto de reforma tome vuelo si desde Casa Rosada le bajan el pulgar. Al menos el camino será mucho más sinuoso. Pero el discurso que dio el gobernador el viernes pasado, con claros distanciamientos del modelo de país que propone Mauricio Macri, no pareció una invitación al acuerdo sino más bien abrir la puerta del escenario nacional.

"El futuro es progresista, social y profundamente democrático. Yo creo que Santa Fe tiene un destino, que debe liderar el cambio en Argentina", dijo el viernes Lifschitz ante todo el arco político del Frente y referentes de la sociedad civil como dirigentes sociales y empresariales de toda la provincia. Además, hay que recordar que el gobernador empezó el año abriendo el juego nacional con sus visitas a Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, dos legisladores que no parecen generar muchas expectativas pero que le permiten no mostrarse tan solo.

La interna radical
Una cosa es que los radicales tengan que definir si adhieren al eje Cambiemos o al del Frente Progresista, una definición que aún se puede estirar. Otra, es si avalan la reforma constitucional, algo que parece más fácil de resolver.

En la reunión que mantuvieron con Lifschitz, el gobernador les fue claro y les dijo que se acabó el tiempo de dar vueltas sobre el tema. Ahora todos los frentistas deben trabajar para que el proyecto llegue a la Legislatura y con todo el aval que se pueda conseguir en estos días.

Luego de ese encuentro, el NEO tuvo un plenario en el Sindicato de Empleados de Comercio de Rosario. Allí se tocaron varios temas que rápidamente se acordaron: el acompañamiento a la figura del gobernador, el apoyo al Frente Progresista y contundentemente el apoyo a la reforma de la Constitución.

Mientras que en lo partidario se acordó reforzar la contención a los intendentes y presidentes comunales del radicalismo, que la mayoría tributa en el NEO pero que asistieron al foro organizado por Corral en la capital provincial el 25 de enero pasado. En el espacio que tiene como referentes al vicegobernador, Carlos Fascendini; el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, los senadores radicales y varios diputados provinciales no quieren que sus intendentes y presidentes comunales se confundan de camino. Para terminar de encaminarlos están pensando en la posibilidad de armar una Liga de Intendentes y Presidentes Comunales del Frente Progresista. Los quieren a todos adentro porque se vienen momentos definitorios.

Sucede que el NEO, luego de reunirse con Lifschitz el viernes pasado, acordó una estrategia partidaria diferente a la que tuvo hace tiempo atrás, donde en la UCR santafesina se repartieron los cargos entre los tres grupos mayoritarios del radicalismo (los otros son el MAR y el Grupo Universidad). Hoy la postura de los radicales más allegados al socialismo es la de ir a elecciones internas en la provincia para elegir las nuevas autoridades y a partir de ahí definir la estrategia de alianzas hacia 2019.

"Eso ya lo tenemos que empezar a discutir. El comité provincial tiene que fijar una fecha para las internas. Nosotros legalmente podemos exigir que haya elecciones internas", remarcó un referente del NEO que se mostró muy confiado en contar quién tiene más porotos dentro del radicalismo santafesino.

El que gane se queda con el 75% de las autoridades y el que pierde tiene el 25%. Es decir, que el que consigue la mayoría tendrá el manejo y la opinión del partido en temas como si hay alianza con Cambiemos, con el Frente Progresista, si está a favor de la reforma o en contra.

Ese escenario sería muy incómodo para algunos referentes del radicalismo provincial porque podría dejar muy debilitado a quien pierda la interna. Para evitar una contienda electoral radical en la provincia se vendrán días de arduas negociaciones. Aunque desde el NEO aseguraron que la postura del viernes fue ir a internas. El 2019 parece ser un año donde se reconfigurará la política santafesina de manera definitiva.