Domingo 05 de Septiembre de 2021
El exministro de Economía de Santa Fe y actual precandidato a diputado nacional del Frente Amplio Progresista, Gonzalo Saglione, visitó la redacción de UNO Santa Fe y habló sobre cuáles son las leyes que hay que ir a discutir en el Congreso Nacional para evitar que Santa Fe resigne recursos que terminan invirtiéndose en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
—Saglione, para los precandidatos de la lista Adelante del Frente Amplio Progresista, ¿cuáles deben ser los ejes de discusión en estas Paso?
—Desde nuestra posición, acompañando a Clara García y Paco Garibaldi en la lista de precandidatos al Senado y a Mónica Fein que encabeza la lista de diputados, estamos tratando de debatir con los diferentes sectores de la población santafesina qué temas queremos llevar al Congreso de la Nación en defensa de los intereses de Santa Fe. Hemos escuchado mucho en esta campaña a diferentes sectores que proponen ir al Congreso a Santa Fe y nosotros los invitamos a que vean lo que han hecho en el pasado los dos espacios de la grieta y ninguno se portó bien con Santa Fe. Nosotros tenemos un historial de coherencia. Yo fui parte del gobierno de Miguel Lifschitz como ministro de Economía y a todos les consta cómo buscamos por todos los medios que Santa Fe tenga un mejor reconocimiento del gobierno nacional en materia de obra pública; que cumpla con aquella promesa del 2007 del nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé en compensación a la autovía 19; que nos transfiera los fondos que la Corte Suprema de Justicia ordenó que se le devuelvan a Santa Fe. Todas esas gestiones que hicimos con uno u otro color político en el gobierno nacional pero teniendo claro que nuestra responsabilidad era defender a Santa Fe. Ahora queremos hacerlo en un ámbito donde se sancionan leyes que beneficien a Santa Fe o, más bien, que dejen de perjudicarla. Todos los años se discute la ley de Presupuesto, nosotros queremos una voz que discuta por las obras que Santa Fe necesita para que sean incorporadas.
—¿Cómo está hoy Santa Fe en el reparto de la obra pública nacional?
—Casi igual que en el gobierno anterior, que era de otro color político. Santa Fe representa entre el 8 y el 9 por ciento de la población del país y aproximadamente el 10 por ciento de lo que se produce en el país. Pero aquí recibimos entre el 4 y el 5 por ciento de la inversión pública nacional. De cada 100 pesos que invierte el gobierno nacional a Santa Fe están llegando entre 4 y 5 pesos. Cambiaron los colores de la grieta a nivel nacional y eso tampoco se modificó.
—¿Tampoco se modificó en esta última gestión donde coincide que el gobierno provincial y el nacional son del Frente de Todos?
—La participación de Santa Fe sigue siendo tan baja como lo era en gobiernos donde no coincidía el color político con los de nivel nacional. Incluso en aquella parte de la obra que ejecutan los gobiernos provinciales o municipales con fondos nacionales Santa Fe también es perjudicada. Con los datos de julio, porque aún no están los de agosto, 23.000 millones de pesos aportados por el gobierno nacional con impuestos que pagamos todos los argentinos para hacer obras municipales fueron a municipios de provincia de Buenos Aires, 9.000 millones de pesos a Córdoba y algo menos de 3.000 millones de pesos a Santa Fe.
—¿Cómo se explica esa diferencia entre Santa Fe y Córdoba que son dos provincias similares?
—Con Córdoba somos parecidos en tamaño de producción, en población y Córdoba recibió tres veces más. Por eso creemos que, más allá de los colores políticos, necesitamos legisladores que pongan estos temas en la agenda nacional en dos momentos: uno cuando se discute el Presupuesto, que es cuando se pone el monto que en un papel dice cuánto va a llegar a Santa Fe; el otro, es durante la ejecución presupuestaria porque no alcanza con que eso esté en un papel. Necesitamos que eso sea efectivamente cumplido. Un senador nacional y un diputado nacional tienen que asumir un rol más protagónico de lo que evidenciaron los legisladores que hoy están en ejercicio. Con Clara García en el Senado y con Mónica Fein en diputados creemos que podemos discutir en el presupuesto y garantizar que el presupuesto se cumpla.
—¿Cree que los legisladores que defienden los colores de la grieta no se pueden mover de los intereses de sus partidos?
—Lo observo más que creerlo. La explicación que hoy nos dan los legisladores nacionales por Santa Fe del Partido Justicialista de porqué Nación no le paga la deuda a Santa Fe generada por los fallos de la Corte es un calco, es idéntica a la que nos daban hace tres años atrás los legisladores de Juntos por el Cambio. Explican en Santa Fe porqué Nación no le puede pagar a Santa Fe su deuda en lugar de ir a Buenos Aires a reclamar que Nación pague su deuda. Nosotros hoy decimos lo mismo que decíamos en la gestión anterior. Hoy gobierna el PJ a nivel nacional y hace tres años gobernaba Cambiemos y nosotros no cambiamos nuestra posición, tenemos puesta la camiseta de Santa Fe. Sea quien sea que gobierna a nivel nacional, nuestra posición es muy clara y es la de defender los intereses de Santa Fe. Hay muchos ejemplos concretos que se pueden cambiar a partir de una ley nacional.
—¿Como cuáles?
—El Fondo del Conurbano Bonaerense en la década del 90, con vigencia de la ley de convertibilidad donde un peso era un dólar, se estableció por ley que eran 650 millones de pesos para la provincia de Buenos Aires. En ese mismo momento se creó por ley nacional un Fondo de Emergencia Social que es el Fondo del Conurbano para los municipios de Santa Fe, Rosario y sus áreas metropolitanas. Esos 650 millones de pesos de Buenos Aires hoy son 78.000 millones de pesos. Es decir, que se multiplicó por 120 el aporte que llega a Buenos Aires. A Santa Fe llegan los mismos 30 millones de pesos que llegaban en 1994 cuando se sancionó la ley. Por qué los tres senadores y los 19 diputados nacionales de Santa Fe no se ponen de acuerdo y exigimos que a Santa Fe no se le dé un trato privilegiado respecto de Buenos Aires, sino el mismo trato.
—¿La situación de Buenos Aires cambió a partir de una ley?
—Sí, de una ley nacional que sancionó el Congreso. Del mismo modo que en agosto del año pasado se votó la ley 27.561. Esta ley, que fue votada por los legisladores santafesinos, en su artículo 12, crea el Programa de Emergencia para la Infraestructura Municipal de Buenos Aires (Preimba) y le asigna 5.000 millones de pesos de todos los argentinos para hacer obras municipales en municipios de Buenos Aires. El resto de los municipios del país si quieren alumbrado, cordón cuneta lo tienen que pagar con lo que le pagan los contribuyentes de Tasa. Esa ley la votaron los senadores santafesinos. Yo no soy legislador nacional, no voté esas leyes y quiero ir al Congreso de la Nación para votar las leyes que reparen estas asimetrías que existen hoy en el reparto de fondos. Y eso no sucede sólo con obras, también pasa lo mismo con los planes sociales. Hay una concentración mucho más fuerte en la asignación presupuestaria por habitante en el conurbano bonaerense que lo que suceden en nuestra provincia. Lo mismo sucede en el transporte donde de cada 100 pesos que aporta el gobierno nacional en subsidios, 85 pesos son para el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) y los 15 pesos restantes nos los repartimos por todas las ciudades del resto del país. El resultado es por todos conocidos, acá el boleto cuesta más del doble que en Buenos Aires. Otro tema es que Aysa, que es la empresa de Aguas y Saneamiento del Amba que atiende a la Capital Federal y a los veintipico de partidos del conurbano bonaerense recibió en 2020 53.800 millones de pesos para hacer obras de agua y cloacas en el conurbano. Fue con impuestos de todos los argentinos. Aparte recibió 14.000 millones de pesos del Tesoro Nacional para pagar gastos de funcionamiento de la empresa. ¿Quién paga el servicio de agua en la ciudad de Santa Fe? Lo pagamos con la tarifa de Assa y si a Assa le falta plata lo paga el gobierno de Santa Fe con los impuestos de todos los santafesinos. ¿Por qué el agua de los porteños la pagamos todos los santafesinos y los santafesinos pagamos nuestra agua? Esto hay que discutirlo en el Congreso. Por eso queremos ir al Congreso.
—¿Por qué hay que votar a la lista Adelante del Frente Progresista y no la otra que encabeza Giustiniani?
—No voy a decir porqué no votar a la otra porque me parece que en política no es bueno definirse a partir de por qué no hay que votar al otro. Nosotros creemos que estamos en mejores condiciones de representar al pueblo de Santa Fe porque fuimos gobierno y demostramos cómo actuamos. Me tocó ser ministro de Economía del gobierno de Miguel Lifschitz y nuestra lista está integrada por Gabriela Sosa que llevó adelante las políticas de género; Andrea Uboldi que fue la ministra de Salud. La lista de senadores tiene a Clara García, que es una militante del Partido Socialista de 30 años, que ocupó diferentes lugares en el municipio de Rosario, que es diputada provincial y que vivió muy de cerca junto a Miguel Lifschitz todo el último período de gobierno. Además están Érica Hynes, que fue ministra de Miguel; Paco Garibaldi que fue un interlocutor permanente en la Cámara de Diputados y Pablo Seghezzo, que fue quien llevó adelante la política de obra pública del gobierno de Miguel Lifschitz. Tenemos el conocimiento de cómo llevar propuestas concretas al Congreso de la Nación para convertir ese eslogan de defender a Santa Fe en un hecho muy concreto.
—¿Usted fue ministro de Economía de la provincia, cómo analiza este momento económico de Santa Fe?
—Yo siempre digo que Santa Fe no es una isla, forma parte de un país y evidentemente acá sufrimos como en el resto del país el fuerte impacto que la pandemia tuvo en materia sanitaria y también en materia económica. La caída de la producción en 2020 fue importante contra un 2019 que ya había sido muy malo y donde se había caído respecto a 2018 donde también había caído contra 2017. Venimos acumulando varios años de caídas de la actividad y eso se profundizó en 2020. Mientras que en este 2021 estamos empezando a ver una leve recuperación que en algunos sectores, en algunas ramas industriales, se siente con más fuerza e incluso algunos ya recuperaron los niveles de producción de 2019, pero en la mayoría aún eso no sucedió porque la recuperación es mucho más lenta. Quizá la manifestación más firme de esa recuperación parcial es el salario de los trabajadores en general. En 2020 en los distintos sectores de la economía los salarios perdieron con la inflación. No hay generación de empleo privado y quien tiene un empleo cada vez gana menos, tiene menos capacidad de compra y en este 2021 también están perdiendo con la inflación. Hay muy pocos gremios que hasta el momento le ganen a la inflación. Es evidente que tenemos que ser muy cuidadosos y no confiarnos en que alguna recuperación de algún sector en particular esté marcando que la economía argentina se ha recuperado. Todavía estamos muy lejos de eso y lo sentimos en la calle. Hace 10 años que no hay generación de empleo privado y que hay 6 millones de trabajadores en el sector privado; cuando no logramos reducir las tasas de desempleo; cuando la pobreza en cada medición es superior a la anterior y cuando la inflación ronda el 50 por ciento anual es evidente que los problemas estructurales de la economía argentina están muy lejos de poder resolverse y necesitan políticas de Estado. Estamos convencidos de que la grieta impide la construcción de políticas de Estado y desde nuestro espacio, el Frente Amplio Progreista y, en particular, desde nuestra lista venimos alentando que nos podamos sentar todos en una misma mesa para construir políticas de Estado que no van a resolver mágicamente los problemas de un día para el otro, pero que al menos nos van a dar un sendero que nos permita afrontar con seriedad y responsabilidad los problemas que nos vienen acompañando desde hace mucho tiempo y que en los últimos años se agudizaron.