Política

¿Qué pasa si Cristina Kirchner decide no ser candidata?

Algunos sectores del peronismo trabajan sobre la hipótesis de un escenario sin la expresidenta compitiendo en las elecciones de 2019

Domingo 24 de Marzo de 2019

La última encuesta de confianza en el Gobierno elaborada mensualmente por la Universidad Di Tella muestra índices preocupantes para Cambiemos: en marzo cayó 10,6% respecto al mes anterior y revirtió la mejora que había tenido en febrero. Es el valor más bajo obtenido por la administración de Mauricio Macri.

Esta estadística es clave porque trabaja sobre las expectativas y no sobre la actualidad; es casi como el 'dólar futuro' de la opinión pública. El tiempo que queda para quebrar las expectativas es cada vez menor. Vale recordar que el Presidente dijo en febrero que la inflación estaba bajando: pero ese mes dio 3,8% y marzo va por el mismo camino. El dólar descontrolado y las cada vez más altas (e inefectivas) tasas de interés completan el panorama desolador. Eso es la desconfianza.

Si las elecciones fueran hoy, sin embargo, Macri sigue siendo el candidato que más chances tiene de ser presidente en 2019. Pero las elecciones no son hoy.

Nace una estrella

Roberto Lavagna es el candidato más activo por estos días. Esta semana se reunió con el líder de Alternativa Federal, Juan Schiaretti; con el líder del radicalismo disidente, Ricardo Alfonsín; dio entrevistas y una conferencia "magistral" contando sus principales ideas económicas.

Pero aunque su candidatura entusiasma a ciertos sectores, todavía no enciende en la opinión pública: no mide más de 15 puntos. La verdadera llave que destraba el escenario político es Cristina Kirchner. ¿Es o no candidata?… ¿Y qué puede pasar si se baja?

Analizando el escenario electoral desde 2015 se ven algunas continuidades. Ninguno de los espacios electorales bajó del 30% de los votos y nadie superó el 40%. Nunca el tercero achicó la diferencia a menos de 10. ¿Por qué ahora va a pasar algo que no pasó en tantos meses?

Sin un hecho disruptivo, todo seguiría igual y a último momento se definiría a suerte y verdad entre Macri y Cristina. ¿Pero algo puede sacudir tanta quietud? Un estallido económico o una renuncia de Cristina…

Plan B

En las profundidades del peronismo circula el rumor de que esto último podría ocurrir: que la enfermedad de Flor K haría que ella esté 6 meses en Cuba y que Cristina decline de sus aspiraciones presidenciales, para dedicarse a ayudar a su hija. ¿Rumor u operación política? Nadie en el entorno de Cristina se anima a ratificar o desmentir esa posibilidad. Lo importante es que muchos actores dentro del peronismo están trabajando a partir de esa hipótesis.

Una parte del electorado mantiene dudas sobre sus opciones de voto a partir de esa variable: según una encuesta de D’Alessio-Berensztein apenas el 33% de la gente cree que Cristina se va a presentar; y el 47% de sus potenciales votantes tiene dudas.

En ese marco, los tres candidatos que más presencia tienen y cuya acción crecería, serían Agustín Rossi, Felipe Solá y Daniel Scioli.

Agustín Rossi es el histórico jefe de bloque del Frente para la Victoria en Diputados. Hombre de perfil ultracristinista, pero con (algunos) "buenos modales", que le permitirían capturar los votos de Cristina y sumar algunos pocos independientes. Si se trasladara de manera automática todos los votos de ella, no estaría tan lejos de ganar la elección. Aunque su perfil ultra K podría limitarlo.

Hoy se está dedicando a recorrer el país y a mejorar su perfil digital. Rossi aclara que él es candidato para competir en una PASO sólo si Cristina se baja.

Daniel Scioli está convencido de que puede ser. A pesar de su mala imagen pública, cree que es el único nombre dentro del kirchnerismo que no haría que la economía entre en un derrumbe definitivo. Tiene la posibilidad de capturar a todo arco kirchnerista y siente que los mercados podrían responderle bien para los desafíos que vienen.

Les dice a los suyos que cualquier otra opción puede provocar una hecatombe. Se terminó de decidir cuando leyó una encuesta de Raúl Timerman que le decía que ganaría una PASO opositora.

Por otro lado, sus equipos encargaron Focus Group y detectaron que las críticas provenían de dos lados: algunos lo acusaban de ser un "felpudo de Cristina", culpándolo por ejemplo de la elección de su vice en 2015; otros lo acusaban de no haber sido estos años suficientemente opositor al macrismo. Ambas cosas se pueden cambiar con las decisiones y los discursos correctos, piensan en su equipo.

El último aspirante es Felipe Solá, que es el único candidato que propone la unidad por fuera del kirchnerismo pero incluyéndolo. “Alternativa Federal es sin el kirchnerismo; los otros que quieren ir con el kirchnerismo son kirchneristas”, describe un hombre que trabaja en la estrategia de Felipe Solá.

“Es el único que puede expresar un matiz diferente. Si Cristina se baja tiene que ser para dar lugar a alguien que pueda plantear algo diferente. Scioli quedó muy pegado; Rossi es el kirchnerismo”, explican.

Y además, intentarán evitar montarse sobre la estructura del kirchnerismo para hacer campaña. “Cualquier cosa que se sume al kirchnerismo, se vuelve kirchnerista”, advierten en coincidencia con los análisis del gobierno.

El peronismo le prende una vela a Cristina para que se baje; el macrismo la necesita en el ring. Según el consultor Gustavo Córdoba si se saca a Cristina del escenario, baja automáticamente Macri. “El tercio se parece más a un cuarto”, dice.

Sea como fuere, Cristina y su postulación (o no) toman una clara centralidad en la política argentina.

Fuente: A24 / Por Pablo Winokur

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