Política

"Siempre el narcotráfico va a penetrar a las fuerzas de seguridad", dijo Silberstein

El ministro de Justicia de la provincia dijo que eso sucede en todo el mundo y defendió la iniciativa del Ejecutivo de perseguir el narcomenudeo con la Justicia provincial

Domingo 30 de Diciembre de 2018

Uno de los temas más discutidos en el año fue si la Justicia y las fuerzas de seguridad de la provincia deberían encargarse de la persecución del narcomenudeo. El propio gobernador Miguel Lifschitz se había mostrado en contra de esa postura hace unos años, cuando fue senador por Rosario. Pero este año dio un giro de 180 grados y decidió ponerse al hombro la iniciativa para combatir un flagelo que se traduce, entre otros problemas, en el enfrentamiento de bandas armadas que se disputan territorios para la comercialización de estupefacientes.

El ministro de Justicia de la provincia, Ricardo Silberstein, aseguró en diálogo con UNO Santa Fe, que las balaceras a los tribunales de Rosario, a las casas de jueces y sus familiares en el sur provincial tienen que ver con la persecución y el desguace de las bandas narcocriminales.

"El crimen organizado sabe que una de las maneras de debilitar una de las patas de este objetivo que nos pusimos es tratar de intimidar al Poder Judicial. Nosotros les dimos las seguridades que hemos acordado y si hay que seguir poniendo mayores esfuerzos en recursos humanos y materiales lo vamos a seguir haciendo. No puede haber Estado de derecho si los jueces tienen miedo", aseguró.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Rafael Gutiérrez, dijo este miércoles que "las balaceras en Rosario se traducen en un peligro institucional", sin embargo eso no lo hace cambiar de parecer respecto a la persecución de la venta de drogas. El supremo argumenta que falta infraestructura, jueces especializados y equipamiento. Además asegura que se beneficia a los dueños del negocio porque se les divide las investigaciones.

Pero el tema también genera rispideces con la oposición y con algunos legisladores del oficialismo que tampoco están de acuerdo. En las últimas horas el diputado provincial de Cambiemos Federico Angelini dijo que en cada investigación se encuentra a policías provinciales integrando las bandas.

Al ser consultado al respecto, Silberstein dijo: "Cuando uno habla de crimen organizado, habla de narcotráfico. Y en cualquier parte del mundo el narcotráfico maneja recursos importantes. Siempre el narcotráfico va a penetrar a las fuerzas de seguridad, en cualquier parte del mundo. Aún en los países desarrollados como Estados Unidos o Alemania, el narcotráfico penetra parte de las fuerzas de seguridad porque tiene grandes recursos económicos. Además estamos hablando de estructuras internacionales".

"Lo que uno tiene que tratar de lograr –continuó– es sancionar y controlar. Así como uno tiene algunos policías vinculados a estas bandas, también tiene muchísimos otros policías que no están vinculados. Pero en el problema de la penetración también se encuentra a policías federales, de Gendarmería Nacional, Prefectura. Las estructuras más delicadas, que son las que participan en el control de fronteras, como el grupo que participaba en Misiones y que fue desbaratado por el propio gobierno nacional estaba formada por integrantes de Prefectura y de Gendarmería".

—¿Usted considera que es bueno el control que se hace de las fuerzas de seguridad de Santa Fe?
—La prueba está en la cantidad de sumarios que hay. Mentiría si digo cuántos son pero es una enorme cantidad de agentes que fueron sancionados y denunciados. A medida que usted avanza en el conflicto con el crimen organizado más necesita establecer un control sobre sus fuerzas de seguridad porque más son los esfuerzos del poder del dinero para tratar de comprarlas. Por eso yo siempre fui crítico de aquellos que piden la utilización del Ejército en el combate con el narcotráfico, porque si uno parte de la base de que siempre le van a comprar parte de las fuerzas de seguridad que usted tiene se pone en riesgo que las fuerzas del narcotráfico se apropien de tácticas, estrategias y de utilización de armamento que hoy no tienen. Los países que utilizaron el Ejército se encuentran, primero, con oficiales de alto rango del Ejército siendo narcos, Mi Sangre por ejemplo. Segundo, que empiezan a utilizar explosivos que hoy no los tienen y, tercero, empiezan a utilizar tácticas de copamiento que hoy no las tienen.

—El presidente de la Corte dijo que está totalmente en contra de que la Justicia provincial persiga el narcomenudeo. Para el Ejecutivo, ¿el 2019 va a ser el año del narcomenudeo?
—Es un tema enormemente opinable. Es un debate que tiene muchas aristas. Primero que hay mucha gente que distorsiona el debate, no digo que sea el presidente de la Corte, pero sí algunos sectores de la oposición distorsionan el debate porque sostienen que lo que uno busca es perseguir al consumidor. La ley del Ejecutivo no planteaba eso. El problema del narcotráfico es que, en general, los conflictos de la comercialización minorista terminan siempre en un alto nivel de violencia. El problema de la violencia uno no lo tiene en el lavador de dinero, en el gran inversor que se maneja con banca off shore. Si no que la violencia la sufre la sociedad a través de la comercialización minorista y la ley del narcomenudeo lo que busca es enfrentar un problema con sentido común.

En ese sentido, el ministro argumentó que "hoy las fuerzas federales en las provincias son muy pocas, la Justicia Federal es ínfima" y agregó: "Si en lugar de tener cinco o siete jueces federales en la provincia se pasa a tener 80 o 90 jueces para juzgarlos, no hay que ser muy perspicaz para saber que conviene tener 90 jueces. Si tiene mil efectivos de las fuerzas federales en la provincia o puede tener 20 mil efectivos con laboratorios etcétera. Aquí la Justicia Federal no tiene ni siquiera cárceles, no paga por los presos federales, entonces qué estamos hablando de persecución del narcotráfico".

—El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano vino a la provincia en más de una oportunidad y prometió ampliar la estructura de la Justicia Federal. ¿Hay alguna novedad al respecto?
—En realidad, yo no voy a hacer leña del árbol caído. El problema de la Justicia Federal viene del siglo XIX, de la batalla de Pavón. El interior históricamente fue olvidado por la Justicia Federal. Es una justicia enclenque, que hace lo posible y yo quiero reivindicar a los jueces federales que trabajan un montón. Si uno ve los altísimos índices de estadísticas de sentencias del Tribunal Oral Federal de Santa Fe son enormemente importantes. El juez federal de Reconquista hizo muchísimo, pero es un juez federal para todo el norte cuando está penetrado por todas las bandas que vienen de todo el norte, desde Bolivia y desde Paraguay. Realmente ningún gobierno, del color que se quiera, militar o civil se acordó de la Justicia Federal y de las fuerzas federales.

—Pero puntualmente este gobierno vino con promesas concretas.
—El presidente Macri había prometido que iba a crear decenas de juzgados federales y hasta ahora no se concretó nada. Yo había gestionado algo mucho más sencillo que eran empleados y secretarios para los fiscales federales y ni siquiera secretarios y empleados llegaron. Solo llegaron dos o tres fiscales federales, nada más. Ahí uno se da cuenta de que es difícil debatir. Yo pregunto qué es mejor, si perseguir al narcomenudeo con siete jueces federales y 800 policías federales o con 20.000 policías provinciales y 100 jueces provinciales. Evidentemente la capacidad de respuesta que tendría la provincia sería mucho mayor si se involucra en el narcomenudeo.

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