Con el inicio de la Semana Santa se empieza a cerrar el plazo que el Gobierno Nacional y el de Santa Fe se habían dado para llegar a un acuerdo por la deuda histórica de coparticipación. El sábado 31 de marzo es la fecha tope que se fijó en el Pacto Fiscal firmado a fines del año pasado y solo quedan un día no laborable para la administración pública (el jueves), un feriado (el viernes) y el sábado. Muy poco tiempo para negociar un asunto tan complejo.

Uno de los primeros puntos que deben resolver ambas partes de la negociación es cómo se actualizan los 23.500 millones de pesos que se acumularon producto de la detracción indebida que Nación hacía de los recursos coparticipables a Santa Fe. En julio del año pasado, cuando el gobernador elevó una propuesta para que el gobierno de Mauricio Macri salde su acreencia, Lifschitz calculó en casi 50.000 millones de pesos la deuda actualizada. Ahora ya pasaron otros ocho meses.

Pero además de ese cálculo, que cada uno hará a su conveniencia, también se tendrá que avanzar en la forma y los plazos de pago. Luego de la reunión del 13 de marzo pasado, donde Nación entregó una primera propuesta formal -a más de dos años del fallo de la Corte Suprema de Justicia- se conoció que la oferta incluía bonos, obras y terrenos fiscales. Lifschitz lo primero que dijo al salir del encuentro con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue decir que se iba a "analizar con el equipo técnico de Economía" porque había que estimar un valor de las obras que propuso Nación para saber cuál era el monto global de la oferta.

Muchas preguntas y poco tiempo

La semana pasada en la Legislatura sesionaron las dos cámaras. Y si bien el foco estaba puesto en otros temas, diputados y senadores -sobre todo estos últimos- miraban de reojo la evolución de las negociaciones o la poca información que se filtraba de las reuniones que mantenían los equipos técnicos de Miguel Lifschitz y Mauricio Macri.

Una de las preguntas que aún no tiene una respuesta cierta es si la oferta que haga Nación debería ser aprobada por los diputados y senadores o solo necesita la conformidad del gobernador.

No queda mucho tiempo y el tema es muy sensible. Algunos legisladores aseguran que, tal como ocurrió con el Pacto Fiscal, la propuesta que haga el gobierno de Mauricio Macri a Santa Fe debería ser aceptada por el Ejecutivo, pero también por la Legislatura donde están representadas las distintas fuerzas políticas. El argumento que esgrimen es que si la propuesta no pasa por la Legislatura un acuerdo de tamaña magnitud e importancia para los santafesinos quedaría en manos de una sola persona, más allá que sea el gobernador.

Del otro lado de la vereda hay diputados que entienden que ese no es un paso necesario y que en todo caso sería un gesto político del gobernador. "Esto es un acuerdo judicial entre Nación y provincia, y el gobernador tiene la potestad de cerrar acuerdos judiciales. De hecho lo hace todo el tiempo", aseguró a UNO Santa Fe una fuente que pidió reserva.

Otra de las preguntas que por el momento están abiertas es qué sucedería si el 31 de marzo no hay un acuerdo entre Nación y Santa Fe. Sucede que la cláusula para que la provincia y el Gobierno Nacional lleguen a un acuerdo fue firmada por todos los gobernadores (a excepción de San Luis) que rubricaron el Pacto Fiscal. Nadie se imagina que el mega acuerdo que logró Macri a fines del año pasado peligre, pero hay algunos aparentes vacíos legales que generan preguntas.

Desde el macrismo aseguran que la fecha límite era para que el Gobierno Nacional haga una propuesta y no para que las partes firmen un acuerdo. Esa mirada está muy lejos de lo que piensan en la Casa Gris y de lo que dijo el gobernador cada vez que se refirió al tema luego del firmar el Pacto Fiscal. "El objetivo es poder cumplir con el plazo que nos fija el Consenso Fiscal, que es el 31 de marzo, por lo que nos quedan menos de 20 días para hacer un trabajo intenso y tratar de llegar a un acuerdo", dijo el 13 de marzo pasado.

Por ese motivo, y ante la posibilidad concreta de que no se llegue a un acuerdo antes de que finalice el mes, sigue latente la pregunta acerca de las consecuencias que tendría que Santa Fe y Nación no arriben a un acuerdo. ¿Se cae el Pacto Fiscal? ¿Santa Fe tiene que volver a judicializar el reclamo por la deuda? ¿Hay voluntad política para llegar a un acuerdo o ambos gobiernos están metiendo en la negociación otros condimentos?

Lo cierto es que a casi tres días de llegar a la fecha de vencimiento para las negociaciones, las agujas del reloj siguen corriendo y los plazos se agotan; o eso parece, porque en política siempre hay tiempo.