El senador por el departamento La Capital, Miguel González pasó por UNO en la Radio para charlar sobre las definiciones y negociaciones políticas que se dan por estas horas y también para analizar los principales problemas y preocupaciones de los vecinos que viven en el área metropolitana santafesina.

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre la deuda que mantiene Nación con San Luis y la posibilidad de que se repita la misma decisión para el caso de Santa Fe, fue también uno de los temas sobre los que el exministro de Salud opinó. Fundamentalmente, teniendo en cuenta cómo podría repercutir en la región la posibilidad de que Santa Fe comience a recibir en algún momento del año el dinero retenido ilegalmente por la coparticipación y en gran parte se pueda volcar a obras de infraestructura.

—¿Qué panorama se abre para la provincia a partir del fallo de la Corte Suprema sobre la deuda de Nación con San Luis?

—Luego del fallo a favor, la provincia agotó todo el diálogo y quedó el tramo de la deuda acumulada. Se buscó distintas soluciones, no se pudo hacer y la verdad es que la última presentación del gobernador tenía que ver con el hecho de manifestar a la Corte que no hubo oferta favorable por parte de Nación y por lo tanto se le pide que se expida en el sentido de decir cuál es el monto y de qué manera debe ser resarcida la provincia. Todos los antecedentes que ayuden en ese sentido hacen que la provincia esté más cerca de cobrar esa acreencia que, por supuesto, consolidaría las finanzas de la provincia. Son recursos provinciales y obviamente también se asignarían casi en su totalidad para la consolidación de la obra pública.

—En algún momento se sugirió que Nación podía pagar con algunas obras. Es dinero que podría servir por ejemplo para el puente Santa Fe-Santo Tomé, entre otras obras ¿no?

—Lo inconveniente es cómo se anuncian permanentemente obras y no se hace ninguna ni siquiera de bajo monto. Por supuesto está bueno soñar tener esa obra y de hecho, no solo tiene que ser un sueño, sino una exigencia de parte de la provincia, porque son obras que conectan corredores y para la economía de nuestras regiones es vital que tengamos esta comunicación.

—Además, con el puente estamos hablando de otra deuda, y de otra promesa, porque Santa Fe hizo la Ruta 19 a cambio del puente.

—Eso no se pudo recuperar todavía, y se nos pide por ejemplo que asumamos la destrozada Ruta 11 que ha sido motivo de muchísimo diálogo en este tiempo.

—Qué lío que armó Batistuta, ¿no?

—Bueno, armó un lío lindo porque la verdad es que nosotros desde el Senado veníamos con varios senadores alrededor de la Ruta 11 insistiendo tener reuniones con la gente de Vialidad para plantearles el tema, para que lo visibilicen y no lo habíamos logrado. Una foto de Batistuta lo logró y bienvenido sea. Nosotros a partir de ahí hicimos una gran reunión en San Justo, con varios senadores, presidentes de comuna y con la comunidad para mostrar que la ruta está absolutamente deteriorada e imposible de transitar sin tener los sobresaltos que se tienen todos los días. El intendente Corral, que es quién auspicia al gobierno de Cambiemos dice que tenemos que estar contentos porque se licitó un bacheo que va de Timbúes a Florencia. Hace un tiempo nos prometieron que iba a ser una autopista, después que iba a ser una autovía, después una ruta segura y ahora se ponen muy contentos con un bacheo. La verdad es que no parece ser razonable, mientras que la provincia está en el plan de obra pública más grande de los últimos 100 años. Esto no lo decimos en términos de valor absoluto, sino en la relación entre el producto de la provincia y la efectiva inversión en obra pública que se da.

—De las preocupaciones del departamento La Capital, ¿cuál pensás que es la primordial para los vecinos?

—En principio, los mayores reclamos tienen que ver con que sigamos avanzando con infraestructura. Esta es una región que tiene todavía vulnerabilidades hídricas en las que estamos trabajando activamente. Hemos tenido realmente una proactividad muy fuerte en ese sentido, pero todavía falta. Entonces, la integración de los barrios de las ciudades más grandes y también del conurbano, son muy importantes como pedido de los vecinos. Recreo, por ejemplo, es una ciudad con toda la complejidad de lo que es un crecimiento urbano bastante desacertado, por lo menos desde nuestro punto de vista, y que el Frente Progresista se está haciendo cargo de ordenar hoy ese esquema urbano en donde se desparramó mucho la ciudad sin servicios. También en localidades más alejadas, como Llambi Campbell, Emilia, Laguna Paiva están muy preocupados por el valor del transporte público. Nación un día sacó los 2.600 millones de pesos de subsidios y esto provocó que el transporte público subiera sensiblemente. La provincia salió a paliar esta situación asignando 1.500 millones pero este monto es insuficiente, más con el crecimiento de los valores del combustible, por ejemplo. Entonces, la gente también está muy preocupada por eso. A mí realmente me preocupa el crecimiento del transporte informal. Cuando crece muchísimo el precio del transporte que la gente usa para ir a trabajar y ya no lo puede pagar, aparecen las soluciones informales y eso es gravísimo, porque es un retroceso en derechos que la gente tiene en viajar segura y en transportes adecuados. Aparecen para tramos más largos, pequeñas motitos viniendo a trabajar a Santa Fe.

—¿Esto ustedes lo están viendo?

—Sí, claramente. Es complejo el tema si no se toma esto en un marco lo más razonablemente posible. La provincia hizo todos los esfuerzos para poder salir adelante parcialmente con el subsidio. Aún así, una cosa es el transporte en la ciudad de Santa Fe, y otra cosa es Recreo, Laguna Paiva y otras localidades. Por ejemplo, hay gente que trabaja en el hospital y que transportarse desde Llambi hasta acá ahora es un enorme incordio que significa pagar un porcentaje más grande de su salario en transporte.