Vuelta a clases

Presentan proyecto para asistir a las cantinas escolares

Los kioscos y cantinas escolares estuvieron un año sin trabajar y con la reducción de estudiantes en las aulas sus esperanzas de repunte son pocas

Miércoles 17 de Marzo de 2021

La Diputada Agustina Donnet y el Diputado Rubén Giustiniani (Igualdad y Participación) presentaron un proyecto para que las cantinas y kioscos escolares de la Provincia de Santa Fe puedan retomar sus actividades luego de un año sin trabajar.

El rubro está golpeado no solo por la falta de facturación sino porque no pudieron recibir IFE, ya que la mayoría son monotributistas clase C. Viviana, representante de kiosqueros y cantineros, contó a UNO que en 2020 tuvieron que vender el auto, electrodomésticos, y trabajar de lo que sea para sobrevivir.

El proyecto solicita la implementación de tres medidas destinadas a salvaguardar las economías familiares de los y las trabajadoras del rubro:

  • La autorización para la venta de productos fraccionados y elaborados y ampliación de productos envasados autorizados.
  • Un subsidio económico extraordinario para la compra inicial de insumos ante el retorno a las clases presenciales.
  • El registro de cantinas y kioscos escolares segmentado según nivel educativo y zona rural o urbana.
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Vuelta a clases presenciales. La diputada Agustina Donnet en la Cámara de Diputados, mientras se discutía el regreso a las aulas.

Vuelta a clases presenciales. La diputada Agustina Donnet en la Cámara de Diputados, mientras se discutía el regreso a las aulas.

"Lo que no nos dejan vender adentro lo compran afuera"

Describió Viviana, representante de kiosqueros y cantineros escolares . "Ayer no fue bueno el panorama. Pagamos para brindar un servicio que no nos permiten ejercer".

“El último mes que trabajamos fue en noviembre de 2019. Como todos los años los ahorros del verano los invertimos en el inicio de clases y terminamos trabajando seis días”, dijo Viviana. Esta semana iniciaron las clases en la mayoría de las escuelas santafesinas pero las expectativas son bajas. Con la capacidad reducida a la mitad y autorizada a vender mucha menos variedad de productos y precios, la trabajadora no sabe si va a poder cubrir los gastos básicos para abrir su negocio (transporte, impuestos, seguro, canon, artículos de limpieza).

La vocera contó su experiencia en su primer día: “los niños sólo pueden acercarse a la cantina en el recreo, no como antes que podían ir al ingreso y salida”.

El protocolo indica que el kiosco tenga mampara de plástico separadora, el control de temperatura, uso de barbijo y respeto de distancia sanitaria de un metro y medio, alcohol en gel y desinfección constante de todas las superficies, incluso la mercadería.

Según Viviana les permiten vender alfajores simples y triples, masitas dulces y saladas, turrones, tutucas, masticables, chupetines, jugos tetra de 200cc y saborizados de 500cc. "Ayer pedían pebete y al no tener se iban sin pedir otra cosa", contó angustiada.

"A la escuela van entre 30 y 60 chicos y se acercan a comprar menos de 6. Lo que no nos permiten vender lo compran afuera antes de ingresar perdiendo la cadena de frío", se lamentó la kiosquera.

“Es muy triste que no se nos tenga en cuenta. Somos familias enteras que hace años vivimos de esto”.

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