Productos para rendir más en el sexo, bajo la lupa del gobierno nacional
El Ministerio de Salud de la Nación dijo que “Viagra natural, cremas y bebidas son sólo cosméticos”. Además de no solucionar los problemas sexuales, con el paso del tiempo los empeoran.

Lunes 18 de Agosto de 2014

Por Carina Luz Pérez

perez.carina@diariouno.net.ar

Son relativamente baratos, fáciles de adquirir, tienen componentes naturales y prometen alcanzar la gloria, haciéndolos irresistibles para los varones que buscan mejorar su desempeño sexual. El aumento constante de la oferta de cápsulas de “Viagra natural”, de gel para agrandar el pene o de bebidas que prolongan la erección llevó al Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), a advertir de que no son productos terapéuticos y no solucionan disfunciones patológicas como la impotencia sexual y la eyaculación precoz, entre otras.

El señalamiento del ministerio se hizo público días atrás y busca en realidad que los usuarios desencantados denuncien a quienes los comercializan como soluciones mágicas.

“Se trata de publicidades en las que no se menciona el nombre comercial del producto ni la empresa que lo vende y que enumeran soluciones mágicas de rápido efecto. La venta de estos productos, promocionados como “geles vigorizantes”, “fórmulas bebibles” o “pastilla azul”, suele realizarse de manera telefónica o a través de internet” indica el comunicado oficial.

Y describe también que “los anuncios son publicados con grandes títulos que garantizan desde la solución de patologías como la impotencia sexual y la eyaculación precoz, hasta el incremento del tamaño del órgano  reproductor masculino. Boner, YinJing, Ubomo, Aminogel Plus son algunos de estos productos”.

La ANMAT aclaró que los mismos “han sido inscriptos como cosméticos y/o suplementos dietarios, pero que no se encuentran autorizados por el organismo nacional para promocionar propiedades o acciones terapéuticas derivadas de su uso”.

José Luis Rodríguez, médico, psicoterapeuta y especialista en sexología clínica, explicó que “en sí mismos no son dañinos para la salud si tienen lo que dicen tener, porque están compuestos por vitamina E, ginkgo biloba y ginseng. Sí es cierto que pueden ocultar o prolongar un problema patológico”.

Perfil de los consumidores

Según el especialista, “este tipo de productos es más utilizado por hombres mayores de 50 años, quienes a su vez son los que más tardan en llegar a un consultorio sexológico, fundamentalmente por vergüenza”.

Respecto  de las promesas de mejorar el vigor sexual, dureza y perdurabilidad de la erección, Rodríguez explica que jugará un rol importante la psicología de la persona: “Si cree que lo va ayudar, va a sentir que lo ayuda,  aunque en realidad la mejora provenga de que está más relajado en el coito”.

La trampa que repiten estos productos está visible en la ambigüedad del lenguaje ya que hablan de desempeño, vigor, potencia, satisfacción de la pareja, reforzando preconceptos, imágenes heredados o construidos culturalmente, cuando en realidad cada persona y pareja es diferente.

En su columna de Diario UNO, Rodríguez ya había advertido sobre la pobre efectividad de estos productos, y también colocaba el acento en otro aspecto: la investigación previa a su utilización.

“Estos productos, por su origen, no son testeados adecuadamente, no se hacen estudios que sí son obligatorios para los medicamentos aprobados, como estudios estadísticos a doble ciego –ni paciente ni médico saben si toma un medicamento o un placebo–, o estudios con grupos de control o testigo”, explicó el especialista local.