Lunes 31 de Marzo de 2014
Hoy se cumplen cinco años del fallecimiento del ex presidente Raúl Alfonsín y la ciudadanía lo recuerdan como uno de los referentes de la lucha por la democracia en América latina. Como todos los referentes políticos, su gestión estuvo marcada por aciertos y errores, muchos de los cuales aún se discuten y analizan desde distintos puntos de vista; sin embargo, no se puede poner en duda el papel fundamental que jugó para que la Argentina volviera a tener un gobierno democrático después de uno de los períodos más oscuros de la historia.
Cuando se conoció la noticia de su muerte, referentes políticos de distintos partidos reconocieron la labor de Alfonsín durante su mandato y realzaron su compromiso con los derechos humanos.
“Pese a las profundas diferencias, fue un hombre de muy fuertes convicciones al que los argentinos van a reconocer. Los argentinos van a tener un profundo reconocimiento porque encabezó el proceso democrático a partir de 1983, pero además el juicio a las juntas militares fue un parangón histórico que le deberán reconocer. Creo que Alfonsín ya está escrito en la historia, ya en vida, y a mi juicio tenía un reconocimiento histórico muy fuerte”, había señalado el 31 de marzo de 2009, el también ex presidente Néstor Kirchner.
Para la presidenta Cristina Fernández “su figura está indisolublemente vinculada a la recuperación democrática de la Argentina luego de la dictadura más trágica que tuvimos los argentinos. Alfonsín era un hombre con convicciones, muchas veces con diferencias con nosotros, pero con muchas convicciones, eso es lo que es digno de respetar, un hombre que defendía a rajatabla sus convicciones, es algo muy valorable. Ustedes saben la relación que tenía con él, y creo que el homenaje se lo hicimos en vida que fue cuando se lo merecía. Debemos recordar a las personas que fueron parte de la política, los honores se los pudimos dar en vida. Soy de las que cree que a la gente hay que rendirle homenajes en vida, y él aunque no quería y se negaba, entendió que era un homenaje que le estábamos haciendo y no era una alabanza o personalismo”.
En tanto, Estela de Carloto –presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo– dijo: “Fue un hombre luchador, honesto, que en un momento dificilísimo para el país tomó las riendas”.
Por otro lado, Mario Barletta –referente de la UCR y, en ese momento, intendente de Santa Fe– había expresado: “La figura de Raúl Alfonsín trasciende largamente su impronta partidaria y es la referencia del sentir de los argentinos en torno al sistema democrático en cuya construcción fue, sin lugar a dudas, uno de los hombres más destacados del siglo XX. Creo que más allá de lo que uno pueda sentir afectivamente o por relación partidaria, fue un hombre que los argentinos siempre tenemos presente a la hora de entender y comprender la política. Genera una gran importancia en la fijación de la defensa de la institucionalidad”.
Sin dudas fue un hombre de convicciones que ha marcado la historia de todos los argentinos y cuyo legado acompañará a generaciones y generaciones de habitantes en este país y en toda Latinoamérica.
Hacer historia
Raúl Alfonsín nació 12 de marzo de 1927 y fue abogado. Durante su carrera política se desempeñó como concejal, diputado provincial, diputado nacional, senador nacional y Presidente de la Nación, desde el 10 de diciembre de 1983.
Ese año, tras las elecciones presidenciales, asumió el cargo de Presidente y se dio fin a la última dictadura militar del país. La gestión de Alfonsín es conocida principalmente por la realización del juicio a las juntas, así como también por el tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile y la mejora de las relaciones con Brasil, lo que posteriormente llevó a la formación del Mercosur. En reconocimiento a su fecunda política internacional le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1985.
Sin embargo, su gobierno estuvo marcado por una fuerte crisis económica y social. Donde la inflación licuó el poder adquisitivo de los trabajadores y se dieron importantes luchas sindicales. Fue así que Alfonsín entregó el mando a Carlos Saúl Menem, en 1989, en forma anticipada. Tras dejar la presidencia realizó el Pacto de Olivos con Menem, que permitió la realización de la Reforma de la Constitución Argentina de 1994.
Falleció el 31 de marzo de 2009 y fue despedido por una multitud en el Congreso de la Nación.