Jueves 17 de Marzo de 2022
Ya sea mediante inversiones, adoptándolas como método de pago, o intercambiándolas usando BitIQ para tener una cartera de activos digitales mucho más variada, las criptomonedas estarían comenzando su proceso de masificación.
Con el paso de los años y el posicionamiento de las criptomonedas, cada vez más personas están utilizando estos activos para complementar su dinero fiduciario. Ya sea mediante inversiones, adoptándolas como método de pago, o intercambiándolas para tener una cartera de activos digitales mucho más variada, las criptomonedas estarían comenzando su proceso de masificación.
Sin embargo, hay una finalidad para la que cada vez más personas están utilizándolas: como una herramienta para el ahorro.
Aunque hasta hace algunos años esto parecía impensable, lo cierto es que actualmente ya existirían suficientes opciones para permitir que los poseedores puedan ahorrar criptomonedas sin estar sujetos a una volatilidad extrema.
Ahorro, sí
Efectivamente las criptomonedas pueden utilizarse para el ahorro, ya sea de nuestro sueldo, inversiones a largo plazo, etc. El principio es el mismo que con cualquier activo, simplemente debemos destinar parte de nuestro portafolio con el objetivo de mantenerlo en el tiempo, o de gastarlo en compras específicas.
Si bien la volatilidad de estos activos también significa que podemos perder dinero o incrementarlo con el paso del tiempo, el uso de criptomonedas estables (stablecoins) nos permite mitigar esos riesgos.
Si planeamos un ahorro a largo plazo, lo ideal es contar con billeteras frías que nos permitan guardar nuestro dinero de forma realmente segura, teniéndolas siempre cerca de nosotros en caso de que el mercado muestre señales de preocupación que puedan llevar a una caída en el valor de los activos.
Protección del dinero, no
Otro argumento que ha surgido en favor de las criptomonedas es que puede servir para la protección del valor del dinero, una característica que no podría estar más alejada de la realidad. Si bien efectivamente sus fluctuaciones a la baja pueden ser menores que la inflación en muchos países, lo cierto es que ni siquiera las stablecoins sirven con este fin.
Mientras que las criptomonedas tradicionales pueden experimentar caídas de hasta 50% según los caprichos del mercado, con varios “cracs” financieros de este estilo presentándose a lo largo de la historia de estos activos, las stablecoins que respaldan su valor en el dólar, el oro, el petróleo, entre otros, muestran caídas exactamente iguales a las de estos activos.
La única forma de mantener el valor del dinero (o incrementarlo) en caso de un crac, es invirtiendo en contratos por diferencia, que se revalorizan según las caídas del mercado. Plataformas como Bitcoin Hack son de las pocas que ofrecen este tipo de servicios, aunque es recomendable buscar “Bitcoin Hack opinions” antes de invertir.
En el caso de las monedas estables obtendremos una protección del dinero anclada a bienes subyacentes, todo con el riesgo constante de que el mercado desaparezca por completo. En el caso de las criptomonedas tradicionales, no existe suficiente estabilidad siquiera para hablar de protección del dinero.
¿Cómo se invierte en criptomonedas?
Antes de pensar en ahorrar utilizando criptomonedas, lo primero que hay que tener en cuenta es que primero tenemos que contar con estos activos. Aunque nuestra idea sea ahorrarlas, primero tendremos que invertir en ellas para poder tenerlas en una billetera virtual, ya sea mediante la minería, el intercambio o el staking.
Para la minería, es necesario contar con equipos de alto poder de procesamiento para llevar a cabo la resolución de operaciones complejas; para el intercambio, debemos adquirir los activos a precio de mercado en plataformas de compra y venta; para el staking, debemos bloquear nuestros fondos en criptomonedas, funcionando solo con las cadenas de bloques que utilicen protocolos de prueba de participación (PoS).
Las criptomonedas han evolucionado hasta convertirse en activos tan efectivos para la inversión como para el ahorro, solo es necesario estudiar cuál de estas se adapta mejor a nuestras estrategias financieras.