Por Juan Almará / jalmara@uno.com.ar

Los locales Guazú y los porteños Ardilla brindarán un show gratuito este domingo desde las 21.30 en Tribus Bar (Pedro Vittori 3523)

Industrial y local

Guazú continúa presentando Ruido Amargo (su primera producción discográfica, editada el año pasado) conjuntamente con el EP Artificio, publicado de forma digital esta semana. Artificio contiene un tema nuevo ("Artificio") un cover ("Buen tiro, man", versión castellanizada de Hey Man Nice Shot de Filter) y un remix (Cicatrices T-800 mixx, a cargo de J. Osterman) La propuesta del trío integrado actualmente por Carlos Di Nápoli en bajo y voz, Sebastián Malizia en guitarra y Nakyio en batería, busca una voz propia en los senderos del rock industrial y en el noise.

Tensión sin límites

Por su parte, Ardilla está presentando su disco "El Progreso", su segundo material editado este año. Sus integrantes lo definen como "un disco de rock en el que se respira tensión, con 10 canciones viscerales, frondosas y políticas que crecen hasta perder sus límites" El grupo está compuesto por Juan Vázquez (voz y guitarra), Federico Lisorski (guitarra eléctrica), Lucas Castro (bajo y Voz) y Facundo Carschenboim Blayer (batería). La banda se formó en la Ciudad de Buenos Aires en 2013 como encuentro de miembros de dos bandas amigas, Cindi y Somos Jardín. Rápidamente armaron un repertorio de canciones y en 2014 grabaron su primer álbum, Catálogo de bellos dolores, editado en enero de 2015.

Charlamos con Carlos Di Napolí de Guazú, que adelanta como será el show de este domingo

-¿Cómo se están preparando para el recital del domingo con Ardilla? ¿Qué pueden adelantar del show?

-Venimos filosos, bien ensayados con el nuevo baterista (Nakyo) que le inyectó un poco más de sangre caliente al proyecto. El repertorio se mantiene (con las sorpresas de siempre, claro) pero con un poco más de vigor y urgencia. Los que nos conoceb desde antes se van a encontrar con un "Guazú con esteroides". Por parte de Ardilla, trae su disco "El Progreso", que editaron recién y está buenísimo. Están de gira presentando este trabajo y es un honor para nosotros oficiar de anfitriones acá.

-Recientemente editaron Artificio un EP con tres canciones, ¿cómo lo gestaron y qué podés decir de las canciones que lo componen?

-Lo del EP surgió como parte de un proyecto más ambicioso, a fines del año pasado. Había un puñado de temas nuevos en gestación y a su vez, quisimos dar cuenta de los covers o versiones que habíamos tocado alguna vez. Entonces, apostando a las posibilidades técnicas que teníamos a nuestra disposición, y gracias a las magias de Pablo Jaimet (N de la R: ex baterista del grupo), cada integrante grabó su parte en la comodidad de su casa y luego él editó mezcló y masterizó el material, en parte en su casa y en parte en su exilio autoimpuesto en el viejo continente. O sea, hay más material de Guazú grabado, pero este plan se truncó cuando Pablo se fue a seguir estudiando a España, y el destino de esas grabaciones está mutando. Como testimonio de ese trabajo, publicamos en las plataformas de internet un tema nuevo, un cover-versión de una banda de rock alternativo industrial de fines de los 90 y un remix de uno de los temas que componen Ruido amargo, nuestro disco anterior, desde una visión tecno-ochentosa, que le cambia totalmente el sentido a la canción y nos resultó muy divertido.

-¿Qué proyectos tienen para lo que queda del año?

-Para el 2018, el objetivo es salir a tocar en todas las ciudades que podamos y cerrar el año en Santa Fe a lo grande... en la veta de lo que generamos el año pasado, pero pensando en renovarnos. Seguir creciendo desde lo musical pero también en explorar nuevos territorios musicales, invitando gente del palo de la música electrónica a encontrar nuevos sentidos en nuestros temas, o nosotros mismos, encontrando las canciones en formatos acústicos... también tenemos que ver qué nos inspira la nueva formación en términos de componer nuevos temas, mirando a una futura producción discográfica. Hay que estar atentos, porque las cosas están cambiando todo el tiempo y es momento de arriesgarse para no ser aplastados por la rutina.