Recomendados
Lunes 14 de Mayo de 2018

"Entre ella y yo" o cómo tomarse la paternidad con humor

La obra protagonizada por Sebastián Presta y Soledad García, se presentará este viernes 18, a las 21.30, en ATE Casa España (Rivadavia 2871)

Por Juan Almará / jalmara@uno.com.ar
Valeria y Diego se tienen que hacer un test de embarazo por un atraso inesperado. Y mientras aguardan el resultado, se pondrán de manifiesto todos sus miedos, dudas, prejuicios, recuerdos y sensaciones que vivirán durante los cinco minutos más largos de sus vidas. Esa es la situación desde la que parte "Entre ella y yo", la obra de teatro protagonizada por Sebastián Presta y Soledad García, y que cuenta con la dirección Claudio Ferrari, el guión de Pablo Mir y la coordinación actoral de Diego Reinhold.

"Entre ella y yo" llega a Santa Fe este viernes 18, a las 21.30, en ATE Casa España (Rivadavia 2871). Las entradas pueden conseguirse en las boleterías de ATE y por www.ticketway.com.ar.

Sebastián Presta llevó a cabo sus primeras apariciones mediáticas acompañando de forma muda a Sebastián Wainraich en el segmento de Duro de Domar, Kitsch. Luego, llegó el turno de Préstico: sketches cortos fusionando situaciones diarias y personajes festivos y bizarros como "La abuela cocainómana" y "El doctor prejuicio". Estas bombas humorísticas-sintéticas se convirtieron rápidamente en el formato perfecto para las redes sociales, llegando a acumular casi 30 millones de reproducciones en YouTube. Luego vino la obra Bruto, en la que se valió de sus productos televisivos, y desde hace poco más de un año, protagoniza "Entre ella y yo".

Presta2.JPG


En la previa de su presentación en Santa Fe, UNO Santa Fe dialogó con Sebastián:

—¿Cómo podés definir "Entre ella y yo"? ¿Sigue la línea de lo que hacías en TV y redes sociales?

—Es distinto. Lo que hacía en redes sociales eran sketches de humor, que también los llevé al teatro. El guionista de Prestico, Pablo Mir, vino con una obra que se llamaba Positivo/Negativo, mientras estábamos escribiendo la segunda temporada del teatro. La leí para hacerle una devolución y me encantó. Ahora se llama "Entre ella y yo" y es una comedia preciosa. En su momento éramos cuatro personajes y le cambiamos el nombre porque nosotros terminamos haciendo todos. Al principio pensé: "Qué va a pasar con la gente que me sigue, qué sucederá con los sketches". Y la verdad es que se divierten muchísimo, desde que empieza y hasta que termina. Me encargué de mechar cosas de Prestico en el guión de Pablo, para que el público no lo extrañe. En esta obra los actores viven un presente que dura cinco minutos, porque se hacen un test de embarazo. Y viajan a un futuro, a varios pensamientos. Cada uno es una escena distinta, con sus propios vestuarios. Uno es contado en forma de drama, otro de absurdo. Y todos vuelven al presente. Después de más de un año de hacerla, hoy por hoy sale perfecta. También gracias a la incorporación de Diego Reinhold, que tomó la obra en noviembre. Estuvimos toda la temporada en Mar del Plata ensayando las cosas nuevas y hoy sale fenomenal. La hacemos todos los jueves en el Metropolitan de Buenos Aires y cada fin de semana por medio viajo y la llevo por el país.
Presta0.JPG

—¿Cómo fue pasar del formato sketch al de obra?

—La verdad que no me costó nada. Sí fue difícil pasar de los videos que hacía para la tele, en los que grababa una o dos veces, al teatro, donde no hay vuelta atrás. Ahí estuve más de un año con Bruto, la obra que hice con Soledad y con la que me fui entrenando. Fue el colador donde me curtí. En realidad, me vengo ejercitando desde los 20 años. Empecé estudiando actuación antes de volverme productor o "youtuber" como me llaman algunos. Había una base, pero nunca había trabajado en primera o a un nivel comercial. Ya con esta obra, estaba bastante entrenadito y no me resultó dificultoso. Y lo bueno es que lo estoy disfrutando. Bruto fue el gran cambio y ahí estaba pendiente de lo que hacía bien o mal. Acá me sigo equivocando pero lo puedo disfrutar. Antes me ponía muy nervioso y exigente, estaba la mirada del productor. Ahora, siento que crecí como persona y actor. Hoy estoy a punto caramelo.

Presta

—Tenés una cuenta de YouTube que tiene más de 400 mil seguidores. ¿Cómo evaluás el impacto de las redes sociales en tu trabajo? ¿Elaborás tus productos pensando en ese formato?

—Elaboro los laburos según el formato. En el caso de YouTube, trato de que sea corto, rápido y al hueso. Sin muchas vueltas. Igual, los guiones se me estiran y ahora no estoy haciendo tantos videos como antes. El impacto es impresionante, nunca me imaginé que tanta gente me iba a a ver por Instagram o YouTube. En 2015 y 2016 hacía Prestico en Duro de Domar y me pagaban por una sección semanal. Jamás dimensioné la repercusión que iba a tener: los pibes se lo pasaban por YouTube y WhatsApp. Y no solamente en Argentina: me llegaban mensajes de países limítrofes como Chile y Paraguay, de ciudades de habla hispana como Miami y Barcelona. Una vez me paró en la calle un italiano que estaba veraneando en Argentina y me dijo: "Vemos tus videos, se los paso y explico a mis amigos". Otra vez vino un ruso a verme. También me llamó un argentino que vive en Los Ángeles, imitando junto a sus compañeros de trabajo al primo de Coco Silly. Ellos no entendían nada pero él estaba chocho. Las redes sociales son fabulosas. Me sirven para promocionar mi trabajo y mostrar las cosas que hago. Y lo lindo es que hoy los chicos no necesitan más de la aprobación de un productor o un representante. Ya tienen su propio canal en el teléfono y pueden mostrarse. Y gracias a eso, los capturan y los llevan a la TV, que quizás era lo primero que querían hacer. Están entrando por otro lado.

Presta3.JPG

—¿Tenés en cuenta las reivindicaciones de género actuales a la hora de hacer humor?

—Hoy por hoy somos muy conscientes. Hace unos años nos mandábamos sin tener en cuenta muchas cosas. Pero en el 2018 sí lo hacemos. Y estoy a favor que todo esto haya pasado. El machismo y la cosificación estaban muy instalados. Los hombres de mi edad y más grandes estamos aprendiendo. Tratamos de hacer un humor más inteligente. Me cuesta, porque soy del humor más pelotudo –expresa entre risas–. Además trabajo con Soledad, que cuando estoy mordiendo el pasto, enseguida me pone en vereda.