Por Juan Almará / jalmara@uno.com.arCon la premisa de indagar en los comienzos del rock en la ciudad, la productora Marea Doc (integrada por Alejandro David, Sebastián Pachoud, Pablo Bertoldi, Alejandro Pérez, Héctor Bruschini, Andrea Tealdi, Agustín Falco, Fabio González e Ivan Oleksak) se aventuró en una producción audiovisual que rescata la historia de cuatro bandas claves de Santa Fe (Alma Pura, Bichos de Candy, Them y Virgem) en un relato histórico que va desde 1965 hasta 1975. A ese proyecto, ya de por si ambicioso, se incorporó otro más: la realización de un show homenaje (incluido en el documental) concretado en el Patio Catedral, en el que las leyendas del rock local compartieron escenario con músicos de hoy.

El documental se estrenará este viernes 15 de diciembre a las 22.15 en el Cine América (25 de Mayo 3075) Las entradas, a un costo de $80, pueden retirarse a partir de este lunes desde las 18 y hasta las 21 en la boletería del América. La película también se proyectará en la misma sala el sábado 16 a las 22.15, el miércoles 20 a las 22 y el viernes 22 a las 22.30.

Este trabajo trasciende lo puramente musical y busca captar el espíritu de la época. Cómo sus realizadores afirman en la descripción del proyecto " 'ser joven' fue en ese momento una forma de automarginación y resistencia, una búsqueda en la transformación de la sensibilidad. La idea de que se podía cambiar el paradigma cultural y estético constituyó una corriente que se expandió rápidamente por todo el mundo occidental, y el rock irrumpió en Santa Fe como el género más representativo de ese cambio"

Para conocer más, Uno Santa Fe dialogó con Alejandro David, su creador y director.

Había una vez un festival

Consultado acerca de cómo nació la idea original del documental, Alejandro recuerda que "todo surgió con un programa que tenía en FM X con Andrea Tealdi, una amiga de la adolescencia, y que se llamaba 'Me caigo y me levanto' Siempre invitábamos a un personaje, le hacíamos elegir algunas canciones y le pedíamos que nos cuente por qué las había seleccionado. Un día vino Hugo Trédici, que tiene una gran trayectoria en el mundo del periodismo musical. Cuando le preguntamos como era la música en Santa Fe en la década del 70', nos contó que los Bichos de Candy grabaron un long play en 1970. En ese momento nos miramos con Andrea y dijimos: "¿¿cómo??" Era muy loco, porque ese año Almendra y Manal acababan de sacar su disco debut. Estaba todo en los albores de los comienzos del rock en castellano. Y nos sorprendimos más cuando nos dijo que Them registró un par de simples, y que existía otro grupo que se llamaba Alma Pura, que también grabó. Y nos comentó que en 1971 y 1972 se hizo un festival de rock en la Isla Berduc, que fue el primer antecedente de algo parecido a Woodstock en Argentina. Me acuerdo de salir de la radio con Andrea y decirle 'tenemos que hacer un documental con esta historia' Nosotros ya eramos grandes y no sabíamos nada de eso. Nacimos a principios de la década del 70' y desconocíamos esa historia. No había nada, solamente artículos periodísticos en los archivos de los diarios de la época", describe el realizador.

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Nuevos amigos, contactos y el descubrimiento de un nutrido material histórico le dieron un giro a esa idea primigenia, que tomó otra dimensión. David cuenta que "en un primer momento pensamos en hacer un documental sobre el festival en la Isla Berduc. Nos pareció muy interesante un evento que duró dos días en una isla. Todavía no estaba la autopista que te lleva al Túnel Subfluvial. Y era ir a acampar, todo de manera autogestionada, con los hippies que empezaban a aparecer en la ciudad: el pelo largo y el flower power. En ese interín apareció Pablo Bertoldi -un amigo que conocí estudiando Comunicación- junto con Sebastián Pachoud. Y una noche en el Living 33, un bar que tenían dos amigos en el que se tocaba música en vivo, lo conocimos a Héctor Bruschini, que era un músico que participó de Berduc y tocó en varios grupos de esa época. En ese momento todo conectó y fue cerrando. La idea original se empezó a agrandar cuando comenzamos a hacer entrevistas y vimos la cantidad de anécdotas, historias, material de archivo y filmaciones que había. Ahí decidimos abrir el juego y contar todo. De un corto sobre la isla Berduc, pasamos a un largo del que todavía no teníamos muy claros los límites"

Una década de oro con personajes inolvidables

La investigación los llevó a descubrir, entre otros aspectos, el potente vínculo que se generó entre los grupos locales y los sellos nacionales. La calidad de los grupos locales se cristalizó en el contrato que los Bichos de Candy firmaron en 1970 con EMI-Odeon, para registrar su versión de "Oh Darling" de los Beatles y una composición propia. O en el simple de dos temas que Them grabó con el mítico sello Mandioca. Esas son sólo algunas de las muchas historias que muestra el documental, pero que Alejandro prefiere no adelantar por que, en sus propias palabras, "contarlas sería traicionar el espíritu cronólogico de la película"

Acerca de por que decidieron analizar ese período histórico en concreto, el director afirma que "Comarca Beat arranca en el 65' con los Them y llega hasta el 75' por dos motivos fundamentales. En primer lugar, en esta década hay una evidente evolución en la música y en su profesionalismo, que tenía mucha sintonía con lo que pasaba con el rock en Inglaterra y en Estados Unidos. Se pasa del beat a algo más mix con el soul y empiezan a aparecer otros sonidos como Santana y el hard rock de los Who. Todo fue cambiando hasta llegar al rock progresivo que aparece a comienzo de la década del 70' con Génesis y Pink Floyd. Al mismo tiempo, en Santa Fe aparece un personaje que viene a ser el tipo más carismático de esta generación. Se calzaba los jeans oxford, se dejaba el pelo largo y se atrevía a ir en contra de los cánones, rebelándose contra los padres, jugándosela por lo que sentía, pregonando paz, amor y libertad. Ese personaje fue el cantante de Virgem, Miguel Bertolino, y reunía todas esas características: era poeta, dibujante y un gran frontman sobre el escenario, con movimientos propios de Jimmy Page de Led Zeppelin o Roger Daltrey de los Who. Me animaría a decir que ni Spinetta se animaba a tanto en esa época. Muy comprometido socialmente, laburaba con el Padre Catena en el Movimiento Cristo Obrero. Un tipo muy completo del que todos los entrevistados afirman que era alguien a quien seguir. El 24 de marzo de 1975, en un fatídico accidente de trenes, Miguel muere a los 24 años, y eso deprimió la efervescente escena que había en la ciudad. A su vez, Isabel Perón ya era presidenta, la Triple A actuaba y la violencia era insoportable. La escena se apaga y hasta ahí llegamos con la historia", cuenta David.

Una noche histórica

El 21 de octubre de 2011, el Patio Catedral de Santa Fe vivió una velada muy especial. Teniendo como base musical a Astro Bonzo, y con una serie de invitados de lujo (Gustavo Angelini de Carneviva; Rodrigo González de La Cruda y Experimento Negro; Camilo Hormaeche de Azul de Metileno y Pobre Vaca y Cintia Bertolino de Barro) los pioneros del rock local Rubén Tucci, Horacio Zanor, Carlos Joannas, Juan Carlos Fissore, Ricardo Cáceres, Guillermo Gervasoni, Ricardo Lovotti, Horacio Bidarra y Hugo Zimmermann, se subieron al escenario para rememorar los viejos clásicos junto a las nuevas promesas y realidades. Hablando de cómo surgió ese show, Alejandro cuenta que "Una noche en Kusturica Bar nos encontramos con Matungo (Christian Deicas, guitarrista de Astro Bonzo) y le conté sobre el proyecto. Me dijo que conocía a los Bichos de Candy, y le pregunté si los integrantes de los grupos de esa época seguían en actividad. En ese momento se me ocurrió la posibilidad de juntarlos y que tocaran de vuelta, haciendo la gran 'Buena Vista Social Club': rescatar a los viejos para ver si se animaban a hacer esos temas. Y le pregunté a Christian si Astro Bonzo se animaría a hacer la banda soporte. Nos re entusiasmamos con la idea. Llamamos a los músicos y también se engancharon. Después nos contactamos con la Municipalidad y les preguntamos si nos bancaban con el sonido y las luces para el show, y nos dieron el ok. También conseguimos el apoyo económico de Lotería de la Provincia para hacer una filmación de calidad. Ahí sentimos que la película cerraba y se convertía en una rara avis del cine de la ciudad. No se si hay muchas películas en el país que hayan completado una historia con esta perla hermosa de haber filmado en el Patio Catedral y conseguido que tipos que hoy ya no están, hayan podido vivir y sentir ese homenaje que la ciudad les hizo, como pioneros y gente que se la jugó", asegura Alejandro.

Los regresos inesperados

El recital homenaje logró despertar las inquietudes artísticas que dormían en los protagonistas del documental. Fue así que Horacio Bidarra (tecladista de Virgem) decidió retomar y culminar en 2014 la opera rock Indio, convocando a un auténtico seleccionado de músicos locales, muchos de los cuales participaron del show en el Patio Catedral, y presentarla en el Teatro Municipal. A su vez, los Bichos de Candy volvieron a los escenarios, tocando en el Centro Cultural Provincial. La muerte de su cantante y guitarrista Carlos Joannas en marzo de 2016, terminó con los proyectos del renacido grupo.

Respecto a estos retornos, Alejandro asegura que "les dimos vida. Bidarra había colgado los trapos hacía mucho. Ni hablar de la ópera rock Indio, esa es otra cosa fantástica. A Miguel y Horacio se les ocurrió escribir y componer una ópera rock en pleno furor de El Lado Oscuro de la Luna de Pink Floyd y de Tommy de The Who, de los discos de Génesis y de La Biblia de Vox Dei . En ese momento, los tipos decidieron jugarse y hacer una cosa monstruosa con más de 30 temas, que llegaron a presentar dos veces. Cuando le propusimos a Bidarra que haga tres o cuatro temas de Indio en el show del Patio Catedral, y escuchó al Tavo Angelini y vio como tocaban el Mono (Farelli, por ese entonces baterista de Astro Bonzo y actualmente en Cabezones), Matungo y el guitarrista Esteban "Tape" Madariaga, se re entusiasmó y volvió a nacer en él la idea de culminar el proyecto. Y ni hablar de los Bichos de Candy, que cuando observaron el Patio Catedral colmado y advirtieron la ovación que generaban sus temas, dijeron 'vamos a volver, queremos sentir esta adrenalina otra vez' Para nosotros fue un premio a nuestro esfuerzo y sentimos que habíamos dado nueva vida a estos genios de la música, logrando capturar la atención de los jóvenes y no tan jóvenes. Muchos descubrían esta historia y otros volvían a disfrutarla", asevera David.

El balance y el futuro cercano

Reflexionando sobre el resultado final y la vida de la producción más allá de su estreno, el realizador santafesino comenta que "el balance es alucinante. Más allá de todos los contratiempos y de lo que nos costó. El guión y el montaje nos llevaron muchísimo, porque hicimos más de 25 entrevistas. Teníamos que tratar de condensar todo en una película que no fuese tan larga, porque el primer corte duraba tres horas. Nos peleábamos muchísimo editando. Y después la post-producción, para la que si o sí necesitábamos financiamiento. Queríamos trabajar el sonido, el color, los títulos, y encima le metimos animación, porque sentíamos que alimentaba a la película y la hacía más entretenida. Nos presentábamos en distintos concursos, quedábamos seleccionados, y después perdíamos. Yo me deprimía muchísimo -comenta entre risas- . En ese momento, una vez más la Municipalidad salió a bancar los trapos con la post producción y llegamos al estreno. La idea es el año que viene, gracias al Instituto Superior de Cine y Artes Audiovisuales de Santa Fe, que nos bancó con el equipamiento y con el espacio para trabajar, podamos llegar a todos los festivales posibles. Ya estamos haciendo gestiones para lograr los contactos y que la película viaje, porque sentimos que la historia que cuenta sucedió en muchísimas partes del mundo occidental. Santa Fe no tiene nada que envidiarle a Capital Federal y nosotros sentimos que la ciudad posee un tesoro artístico y cultural, que merece ser conocido por todos", afirma el director.

Alejandro cuenta que Comarca Beat está dedicada a la memoria de tres de sus protagonistas principales, que fallecieron en los últimos años: Carlos Joannas, Enzo Bergresio (distinguido periodista musical de la ciudad) y Yayo Milanesi (reconocido productor de espectáculos local) El director reconoce que "fueron golpes durísimos. Pero como me dijo un amigo: 'Ale, pensalo desde el otro punto de vista: llegaron a tiempo, por que esos testimonios están'".

Como comentario final, el director asegura que "nos parece que venimos a ocupar un lugar vacío en esta ciudad magnífica que amamos. Sentimos que Comarca Beat es nuestro humilde regalo para revalorizarla en todo sentido y para siempre", finaliza David.