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Jueves 10 de Mayo de 2018

Octafonic hace estallar sus mil caras

El grupo liderado por Nicolás Sorín se presenta este viernes 18 desde las 21.30 en Tribus Bar (Pedro Vittori 3523)

Por Juan Almará / jalmara@uno.com.ar
El grupo liderado por Nicolás Sorín se presentará este viernes 18 en Tribus Bar desde las 21.30. Las anticipadas pueden conseguirse en Tribus (Pedro Vittori 3523), Megaforce (San Martín 2269), Terco Tour (San Martín 2945) y en www.ticketway.com.ar.

La mixtura como estandarte

Con sólo cinco años como banda y dos discos editados (Monster de 2014 y Mini Buda de 2016), Octafonic está construyendo una sólida carrera basada en un inusual cóctel de géneros y en la utilización del inglés como idioma para expresarse. Rock, funck, jazz y música electrónica conviven en la extraña batidora musical del noneto liderado por Nicolás Sorín, hijo del cineasta Carlos Sorín.
Nicolás posee una amplia formación musical, que lo llevó a dirigir la London Session Orchestra tras su paso por el Berklee College of Music. También trabajó en el soundtrack de varias películas, incluidas algunas de su padre, como la reconocida "Historias Mínimas" En Europa colaboró con artistas como Shakira, Alejandro Sanz, Juanes y Jovanotti.

De la introspección a la pista

Este amplísimo CV, soló puede traer como resultado una compleja fusión sin límites ni fronteras. Así lo demuestran Rain y Physical, últimos dos temas editados por la banda de forma online. Rain apela a una atmósfera oscura, sostenida en la melodía de un piano omnipresente, que termina fundiéndose en un mar de voces, guitarras distorsionadas e instrumentos de viento. En cambio Physical, baila en una marcada base electrónica que sirve para reflexionar sobre la superficialidad de las redes sociales y los vínculos virtuales.
Para profundizar en el momento actual del grupo y en sus características más destacadas, Uno Santa Fe dialogó con Nicolás Sorín.

Rain

Paso a paso

-Llevan dos singles editados en los últimos ocho meses ¿Por qué decidieron utilizar ese formato? ¿Existen planes de un disco?
-No estamos pensando en un disco nuevo. Después de Mini Buda decidimos centrarnos en canciones, historias y videos. Fue lo que hicimos con Rain y Physical, que son completamente antagónicas. Y nuestra idea es seguir con eso. Asumo que cuando recopilemos diez temas se podrá llamar álbum, pero no lo estamos armando de forma integral. En ese sentido, no existió una maniobra estratégica. Trabajar en una producción discográfica conllevaba una energía que en ese momento no teníamos, pero sí queríamos sacar material nuevo.
-En las redes sociales hay opiniones divididas respecto a los nuevos temas. Hay fans que comparten la versatilidad musical y otros que piden un sonido rockero más duro ¿cómo les caen estas reacciones? ¿están pendientes de la opinión de los oyentes o hacen lo que sienten?
-En absoluto. En primer lugar, complacer a todo el mundo es una tarea imposible. Y en segundo término, queremos hacer lo que queremos hacer. De por sí ya somos una banda extraña, no tenemos una fórmula ni seguimos estrategias de venta. Lo único a lo que nos dedicamos es a sernos fieles creando la música que nos gusta. Después si a la gente le agrada, fenómeno. Si lo decís por Physical, que generó bastante disgusto entre algunos, quiere decir que cada vez que nos dan con todo, estamos llevando las cosas bien. Agradezco todas esas palabras negativas -comenta entre risas-, porque significan que algo está pasando. Antes no nos ocurría. La premisa también era esa: largar Rain, que es un tema muy poético, y después, dentro de nuestro estilo, crear algo completamente superficial: la temática de Physical es absurda. Si a alguien no le gustó, se cumplió el cometido.

Existencialismo y elecciones estéticas

-Sin tomar opiniones políticas explicitas, en muchas de sus letras existe una crítica sobre las condiciones actuales de vida y la presión que el sistema ejerce sobre el ser humano ¿por qué decidieron ese abordaje y cuál es el enfoque que adoptan?
-Me extraña que los subrayes, por que a veces creo que nadie se fija en las letras. Es una especie de crítica social a nivel macro, casi existencial. Tenés temas como Over, que habla sobre el fin del mundo, o Rain, que hace referencia al legado que le estamos dejando a las generaciones que vienen. En Physical hacemos una especie de parodia a la superficialidad. Son temáticas que nos incumben a todos: también hablamos del amor, de Dios. Las líricas tienen un carácter muy elíptico: no podemos cantar sobre el café que nos tomamos hoy a la mañana.
Physical

-Eligieron expresarse en inglés, ¿cuál fue el motivo?
-Lo elegí yo por que soy el que tengo que defender la parte vocal. Probé cantar en castellano y no me sentí para nada cómodo. La razón principal es que no me gustó. Y no podría defender algo que no me agrada como suena. En cambio el inglés tiene rítmicas diferentes, varía mucho onomatopeyicamente. No funcionaba en castellano por el tipo de música. Si hubiéramos hecho algo más rioplatense, habría andado. Con otras bandas anteriores canté en castellano, pero en esta sonaba muy forzado.
-¿Existe la posibilidad de que alguna vez compongan un tema en español?
-Siempre y cuando la música lo permita, puede pasar. No estoy negado con el castellano. En grupos como Malacara y Sorín Octeto he cantado en español. No es un problema con el idioma, sino que no lo puedo defender específicamente con Octafonic.

La energía como determinante

-¿Cómo viene la gira actual? ¿Cómo los recibe el público y qué se pueden encontrar en su show?
-Activamos un poquito, este año ya empezó a cargarse. Nos gusta ir al interior, nos divertimos mucho. Venimos bien con el show, es muy elástico y divertido. También depende mucho de la energía de la gente. Hay veces que van a escuchar y otras que terminan bailando en 7x8. Es muy intenso y dejamos todo como si fuera un River-Boca.