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Miércoles 27 de Junio de 2018

Proyecto Bisman: humor desde el otro lado de la grieta

El exitoso dúo de humor político llega a Santa Fe este viernes desde las 21.30 en ATE Casa España para presentar Proyecto Bisman. Hablamos con Pedro "El Cadete" Rosemblat.

Por Juan Almará / jalmara@uno.com.ar
Pedro Rosemblat y Martín Rechimuzzi conforman un exitoso tandem de humor político argentino, crítico del gobierno nacional. A través de sus intervenciones televisivas (Rosemblat es más conocido como El Cadete y Rechimuzzi como el falso periodista de CNN Randall López), replicadas y potenciadas por las redes sociales, cobraron un enorme protagonismo que les permitió tomar vuelo propio.

Este viernes 29 estarán en Santa Fe, presentando su obra Proyecto Bisman. El show tendrá lugar en ATE Casa España (Rivadavia 2871) desde las 21:30. Las anticipadas pueden conseguirse en En ATE, Credife y por www.ticketway.com.ar.

Utilizando como argumento la aplicación por parte del gobierno nacional de un "Programa de Reinserción para Disidentes" que no logran dar el paso a la modernidad en el contexto argentino actual, Proyecto Bisman atraviesa con humor crítico el complejo presente político de la Argentina.

-¿En qué consiste Proyecto Bisman? ¿Cómo se vincula con tu anterior obra, El Cadete?
-Proyecto Bisman es el nombre que le pusimos a un espectáculo que ya veníamos haciendo con Martín bajo el nombre de El cadete. Ahora le dimos un título más génerico, porque no es el único personaje que aparece en escena, ya que Martín encarna dos más. Nos parecía importante tener un nombre que trascienda a El Cadete.

-¿Les cuesta adaptar los personajes de TV a un formato teatral? ¿Qué cuestiones tienen en cuenta al hacerlo?
-Más que los personajes, lo que cambia es el formato y el lenguaje. El teatro tiene algo del momento, lo que pasa ahí no tiene lugar en ningún otro lado. Eso te amplia los márgenes de lo posible y nos hace tener un comportamiento menos chabacano y careta. Lo que sucede ahí no tiene más vida que la que otorga la duración del espectáculo. Para ese laburo es muy importante el trabajo de Martín, que viene del teatro y maneja ese registro. Tratamos de no llevar lo mismo. Martín interpreta a Randall López, pero no hace lo mismo que en la tele, porque para eso ponés YouTube y lo ves ahí. Tiene otro trato con el público, más agresivo, porque sabe que los asistentes son todos opositores a Macri. No pregunta desde la ingenuidad y la inocencia, sino que usa un tono más acusatorio. Esa es la principal diferencia: las licencias que te da el teatro. Y además, la intervención directa del público, que es algo que está más presente en las redes, pero por ahí en la tele no sabés. Y en nuestra obra el público participa mucho: acota, opina, corrige, discute. Se genera algo piola.

-¿Cómo se trabaja el guión teniendo en cuenta la realidad política cambiante del país?
-Hacemos humor político, pero sobre todo humor de coyuntura. En un país como este, el espectáculo que hacíamos hace un año, hoy nos queda totalmente viejo. De hecho ayer lo hablábamos con Martín: el show actual, a medida que se acerquen las próximas elecciones, va a quedar cada vez más desactualizado, porque lo armamos después de las elecciones de octubre. Ahí hubo un triunfo contundente del macrismo a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires. Gira en torno a la hegemonía política que tiene el gobierno, y que, a medida que se acerquen las elecciones, va a estar más en disputa. No queremos representar algo que no advertimos en la realidad. En diciembre parecía que Macri se quedaba mil años. Y hoy el panorama cambió totalmente. No creo que les cueste terminar su gobierno ni que no tengan chances de ganar en el 2019, pero llegan un poco más rengos. Lo que hacemos es trabajar con dos amigos más, Nicolás y Soledad. Con ellos nos juntamos los lunes a charlar de política. Cada uno cuenta como ven las cosas, y a traves del disenso y la charla colectiva, le buscamos la vuelta.

-¿Cómo están viviendo las presentaciones actuales y con qué expectativas llegan a Santa Fe?
-Afortunadamente la obra viene muy bien, está creciendo. Arrancamos con dos productores que ahora no participan más, porque nos estamos autoproduciendo. Tenemos una gran recepción por parte del público. Sabemos que es una porción de la sociedad que existe, está descontenta con este gobierno y que por ahí no encuentra muchos espacios dónde canalizarlo o escuchar una voz que se parezca a la suya. Por eso el teatro está funcionando tan bien. Vamos con la expectativa que genera ir a una plaza nueva: nunca estuvimos en Santa Fe y Rosario haciendo el show. Son dos lugares desde donde nos escriben mucho y nos piden que vayamos, así que tenemos la mejor perspectiva sobre lo que vaya a suceder este fin de semana.