Sig Ragga: un mundo en constante redescubrimiento
Sig Ragga vuelve a Santa Fe con dos shows en Tribus Bar este viernes y sábado desde las 21.30. La palabra de su baterista, Ricardo "Pepo" Cortés.
Martes 05 de Junio de 2018
Por Juan Almará / jalmara@uno.com.arDesde hace tiempo, Sig Ragga es sinónimo de innovación y vanguardia en la música argentina y latinoamericana. Los santafesinos, que nacieron en 1997 y ya tienen tres discos editados ("Sig Ragga" de 2009, "Aquelarre" de 2013 y "La Promesa de Thamar" en 2016), vienen de un 2017 inolvidable, luego de interpretar la canción "Antonia" en la entrega de los Grammy Latinos.
La magia de estar en casa Este viernes 8 y sábado 9, el grupo integrado por Gustavo Cortés en voz, teclados y Ricardo "Pepo" Cortés en batería y coros, Juan José "Juanjo" Casals en bajo y Nicolás González en guitarra y coros, tocará en Tribus Bar (Pedro Vittori 3523) desde las 21.30 en lo que serán sus primeros recitales del año en Santa Fe.La demanda obligó a agregar una nueva función, ya que inicialmente estaba prevista solamente la del sábado. En este clima expectante, Ricardo Cortes adelanta que el cuarteto presentará "un repertorio que incluye temas de los tres discos de estudio. Es un recorrido por toda nuestra historia. Venimos con un recital nuevo, que tiene una lista de canciones que solamente tocamos dos veces. Estamos contentos porque es en Santa Fe y siempre tiene otro encanto", reconoce.Los senderos que se bifurcan El universo musical del cuarteto parte de una base reggae sobre la que se alza una cuidada alquimia en la que confluyen las estructuras progresivas con el jazz y el rock, como los géneros más populares y reconocibles. Ricardo reconoce la presencia de estos estilos, pero va más allá, agregando que "eso va fusionado con un montón de géneros que siempre escuchamos. Tiene que ver con movimientos más antiguos de música clásica, del romanticismo y el impresionismo en cuanto a lo armónico, y en compositores como Claude Debussy, Erik Satie y Serguéi Rajmáninov"En cuanto a la construcción de la canción, describe el artesanal camino que recorren, que implica dejarse llevar por la inspiración, pero también saber desandar ese viaje, para conseguir una forma definitiva: "Armamos distintas capas, como si fuesen de Photoshop, de acuerdo a cada idea. Hay temas que llevan el formato canción y otros relatos que tienen que ver con la banda sonora de una película. Y lo planteamos así, como escenas de quiebre y corte. Lo que simplifica un poco, es que tenemos la suerte de ir moviéndonos todo el tiempo, de ponernos reglas para jugar en una determinada etapa, y en otra hacerlo de forma más racional, para revisar ese juego. Vemos cómo manejar esa tensión", afirma el baterista.Vestir la música
Otra de las características que distingue a Sig Ragga es su puesta en escena, que siempre los tiene ataviados con vestuarios personalizados y maquillados con pinturas que cubren sus rostros y cuerpos. "Apenas arrancamos a los 13, nos pintábamos y poníamos trajes, pero lo vivíamos de otra forma. En ese momento tenía que ver con desprenderse del civil, del guardapolvo gris que llevábamos con Gustavo y Nicolás cuando íbamos a la escuela. Era un poco salir de eso", rememora Ricardo.A medida que la propuesta se fue afianzando, ese mundo se agrandó y complejizó, teniendo en cuenta las diferentes instancias del proceso creativo: "cuándo crecimos, empezamos a trabajar la parte estética a nivel conceptual y en distintas etapas. Hacer el arte de un disco es diferente a diseñar un afiche o pensar un video. Para la puesta en vivo, trabajamos sobre nosotros como un todo. La forma que toma el personaje que diseñamos y vestimos, tiene que ver con otros factores: el montaje de luz en el escenario, cómo dialogan las composiciones con el desarrollo visual y con el mundo estético de lo musical. Lo abordamos como si se tratara de componer una canción. Tiene un poco de todas esas capas de sentido", analiza Cortés.Grammy Latinos: euforia y espíritu crítico El 16 de noviembre de 2017 será un día que los integrantes de Sig Ragga no podrán olvidar. Esa noche, interpretaron "Antonia" en la apertura de la 18.a Entrega Anual de los Grammy Latinos que tuvo lugar en Las Vegas. Al mismo tiempo, Antonia estaba nominada como Mejor Canción Alternativa y La Promesa de Thamar como Mejor Álbum de Música Alternativa. Recordando ese momento cumbre, el baterista expresa que "fue un desafío porque era un solo tema. Llegamos unas horas e hicimos la prueba de sonido. Después de eso, y hasta el momento en que interpretamos la canción, pasó como una hora. Teníamos una ansiedad bastante grande. Más de la que tenés tocando en un show. Fue muy fuerte decir: "estamos re lejos, nos van a ver en todo el mundo y esto tiene que salir bien" Esa sumatoria nos generó mucha adrenalina"