Repudio total a los violentos

Martes 11 de Junio de 2013

Desde Diario UNO y quien suscribe estas líneas, hemos sido sumamente críticos con la gestión que viene llevando adelante Germán Lerche en el Club Atlético Colón, sobre todo en este último par de años. Casi en soledad, desde este medio nos permitimos disentir y cuestionar a fondo situaciones vinculadas con desmanejos económicos, dudas en torno a la venta de jugadores, y las relaciones poco claras con sujetos de mal vivir que dicen ser sabaleros.

Pero del mismo modo en que fuimos objetores de los últimos eslabones de su gestión, también supimos reconocer sus amplios méritos en cuanto erigir un estadio modelo, orgullo para el fútbol argentino y en algún momento, proyectar los colores rojinegros a nivel nacional e internacional. Tanto es así que Germán Lerche fue durante dos ediciones consecutivas uno de los Santafesinos Destacados para Diario UNO. Pero las agresiones cobardes y canallas que sufrieron Silvia su mujer, y su hijo Federico, en las últimas horas merecen el más amplio repudio.

Los alienados futbolísticos deben ser puestos a disposición de la Justicia y expulsados de las canchas. No hay nada que justifique tamaña acción ruin. Ni el resultado del clásico, ni los bajos rendimientos deportivos, ni nada. La familia es un terreno sagrado. La agresión a un joven de manera tan artera y gratuita debe ser repudiada sin miramientos. Lo mismo que la amenaza a su esposa.

Esos energúmenos son los que terminan dando fundamento a que los partidos se jueguen con las tribunas vacías. Un espectáculo triste y aunque disfuncional a la alegría del fútbol resulta ser efectiva para evitar daños mayores. Tal como lo consignara antes del último Colón-Unión, fui uno de los que estuvo de acuerdo con la realización del derby sin público. Nada vale más que una vida. Y desde ese mismo lugar, me permito decir lo mismo frente a la pesadilla que vivieron los Lerche. En esto no hay términos medios. Son los temas que nos definen y nos obligan a pronunciarnos como gente de bien. No hay lugar para las medias tintas. Pese a las discrepancias, toda la solidaridad en este momento con Germán Lerche y su familia.

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