Con tantos de Eden Hazard, Romelu Lukaku y Marouane Fellaini, Bélgica goleó 3-0 en Bruselas a un Egipto privado de su gran estrella, Salah, que trabaja a marchas forzadas para poder disputar el inminente Mundial de Rusia tras la lesión que sufrió en la final de la Liga de Campeones.

En el Estadio Rey Balduno, antiguo Heysel, la gran novedad fue que el zaguero del Galaxy de Los Ángeles Laurent Ciman tomó el puesto en la defensa del central del Manchester City Vincent Kompany, lesionado contra los Portugal y duda para el Mundial.

El encuentro arrancó con una durísima entrada en el minuto 1 del egipcio Hamed sobre Eden Hazard, estrella del Chelsea, que fue sancionada con amarilla y asustó a todos al ver al número 10 tendido en el piso y con gestos de dolor.

Bélgica dominaba, y el propio Hazard y Romelu Lukaku inquietaron la portería de los faraones. Egipto presionaba cerca del área, intentaba no perderle la cara al partido y lo intentó tímidamente a través de Said y Elneny.

Hasta que en el minuto 26 Lukaku sumó, a sus 25 años su gol número 34 en 79 partidos con la camiseta de Bélgica, consolidándose como máximo goleador histórico de los Diablos Rojos.

Yannick Carrasco, ex del Atlético de Madrid ahora en el fútbol chino, peleó un balón que parecía perdido y, desde la línea de fondo, sirvió para que Hazard rematase a placer desde el centro del área y anotase su gol número 22 con la selección belga, que significó el 2-0 parcial.

Con cuatro cambios al descanso para Bélgica y uno para Egipto, los de Robert Martínez buscaron seguir marcando el ritmo del partido sin que los faraones de Cúper bajaran los brazos.

Sobre el final del encuentro, en el minuto 91, Marouane Fellaini cerró el marcador con el 3-0 justo antes de que el griego Tasos Sidiropoulos pitara el final de un partido sin sobresaltos en el que los belgas jugaron como marcaba el guión y ningún jugador de Egipto supo llenar el hueco de Salah.