El reloj marcaba 75' y el partido estaba 1-1. Con este resultado, Argentina se quedaba afuera del Mundial y por eso la tensión era gigantesca. Pero el nivel de dramatismo creció de manera exponencial cuando, en una contra, Nigeria casi marca el segundo, algo que habría complicado las cosas sobremanera.

LEER MÁS: El amor propio de Marcos Rojo ante la adversidad y otro gol a Nigeria

Centro desde la derecha, que Marcos Rojo cabeceó de forma defectuosa para despejar y la pelota le terminó dando en el brazo. Lógicamente llegó el reclamo de todo el elenco africano, que le hacían señas de VAR al árbitro. Este en un principio hizo caso omiso a los esos pedidos, pero segundos después su intercomunicador sonó diciéndole que había dudas.

Así se paralizaron todos los corazones en nuestro país, ya que un gol más sería lapidario. Pero por esas cosas del destino, el juez se plantó e hizo señas de que todo seguía igual, que la mano no había sido intencional.

Viéndola una y otra vez, muchos no se terminan poniendo de acuerdo. La realidad es que la acción es clara y se nota que la pelota golpea de manera indebida en el defensor, que después fue determinante en la victoria Argentina con su gol en el final. Muchas veces prima el criterio y, en un Mundial donde la tecnología cumple un rol preponderante, esta vez le dio una chance más al elenco nacional.

LEER MÁS: Messi: "Sabía que Dios está con nosotros"

¿Fue penal?