Con goles de Samuel Umtiti, Antoine Griezmann, de penal, y Ousman Dembelé, Francia obtuvo un buen triunfo por 3-1 frente a Italia -una histórica selección en pleno proceso de reconstrucción- en el penúltimo amistoso de los galos antes del inicio del Mundial.

Tras haber dado oportunidades a los suplentes el pasado lunes contra Irlanda, el seleccionador, Didier Deschamps, apostó por un equipo muy parecido al que jugará el Mundial, con Griezmann y Kylian Mbappé como líderes del ataque, Kanté capo del centro del campo y Umtiti rey de la defensa, a la espera de Raphael Varane.

En Niza, el local se adelantó con un tanto de Umtiti, el segundo con la Bleu, a los 8', aprovechando un desajuste defensivo de la Italia que Roberto Mancini trata de sacar de cuidados intensivos.

Cerca de la media hora de juego Lucas Hernández, el lateral del Atlético de Madrid, fue derribado en el área. El árbitro pitó penalti, confirmado por la asistencia de vídeo y Griezmann lo convirtió en su vigésimo tanto internacional.

Pero a los 36' Bonucci aprovechó un mal despeje de Lloris tras una falta lanzada por Balotelli -que regresaba al estadio de Niza donde ha militado y al once de salida de Italia- para acortar distancias.

Tras una gran jugada de Dembelé, que estrelló el balón en el travesaño en el 47', la Azzurra se estiró en el segundo periodo y se sacudió el dominio francés, lo que relegó a los locales a aprovechar ocasiones individuales.

Estas llegaron sobre todo de las botas de Griezmann -imperial en un cambio de juego en el 53' que Dembelé no supo resolver-, de Mbappé, que de nuevo se marchó sin marcar pese a crearse buenas ocasiones, y del propio Dembelé, que terminó marcando el tercero a los 64'.