"No hicimos una buena primera fase y eso determina que debemos jugar octavos de final contra Francia. Es un Mundial muy parejo", sostuvo Javier Mascherano después de lo que fue la angustiante clasificación a los octavos de final de Rusia 2018. Para que esto sea posible hubo que sufrir, como a lo largo de toda la historia, hasta el final, para superar a Nigeria gracias al gol en el epílogo de Marcos Rojo.

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Justamente al Jefecito le cobraron un penal dudoso, que puso en jaque las aspiraciones argentinas después de un sobresaliente primer tiempo. Amén de eso, lo amonestaron, aunque no corre peligro para el duelo contra los galos. Pero a partir de allí se le vio un corte en el rostro, que hizo que su sangre se notara a la legua.

Muchos no se dieron cuenta del momento en que se lastimó, pero eso no importo, porque se jugó todo en cada pelota y, como el árbitro no paraba el juego para que fuera atendido, le dio para adelante como si nada pasara. Vivía una auténtica batalla, de las más de 100 en la Selección.

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"Este juego no sabe de merecimiento y hoy (por este martes) estuvimos a minutos de quedar afuera. La Selección no es sólo momentos lindos, es saber sufrir, pasarla mal pero también disfrutar de estos momentos", apuntó el volante central.

"Sé que no hice el mejor partido, pero también sé que di todo lo que tenía. Gracias a Dios pudimos sacar el partido adelante para sellar la clasificación a octavos. Ojalá sea una inyección anímica para afrontar lo que viene", resaltó.