Todo mal. Croacia evidenció las dudas estructurales, individuales y colectivas de la Selección Argentina, que no estuvo a la altura y por eso le ganó 3-0, dejando su clasificación a los octavos de final del Mundial de Rusia supeditada a otros resultados. Ahora más que nunca habrá que ver cómo salen Islandia y Nigeria, rival de la última fecha.

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Amén del error de Wilfredo Caballero, que termina siendo determinante en el partido, ya que hasta ese momento todo estaba 0-0, la gente en el estadio en un momento explotó de bronca contra el entrenador nacional, Jorge Sampaoli, que cambió nombres y esquema con el fin de encontrarle la vuelta al flojo arranque.

No solo le salió mal, sino que además la formación tuvo fisuras por todas partes y encerró a Lionel Messi, que prácticamente pasó desapercibido. Es verdad que los europeos supieron cómo anular los embates de la albiceleste, pero está más que claro que del otro lado no hubo argumentos para inquietar.

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Esa ira se vio traducida en cantos de guerra, maximizados después del tercer gol marcado por Ivan Rakitic. De esta manera la gente se descargaba. ¿Qué nos deparará el destino?