Rusia 2018
Miércoles 06 de Junio de 2018

La Selección Argentina se boicotea a sí misma

En los últimos días el entorno del seleccionado argentino no hizo otras cosa que sumar problemas y controversias. En la previa al Mundial, de lo que menos se habla es de fútbol por los distintos conflictos internos y externos.

Si este Mundial fuera de cualquier otro deporte, el destino de Argentina estaría sellado y el fracaso estaría a la vuelta de la esquina. Pero sucede que como se trata de fútbol, los imponderables se suceden y puede pasar cualquier cosa. Justamente esos factores hacen que aún la esperanza esté puesta en los 23 jugadores (fundamentalmente en Lionel Messi) que afrontarán la competición.

Hasta aquí se hizo todo mal, el seleccionado argentino se boicoteó a sí mismo y a esta altura es su principal enemigo. A veces parece que peor no se pueden hacer las cosas y es alarmante la falta de previsión y planificación en la antesala de la cita mundialista.

La gota que colmó el vaso fue la suspensión del partido entre Israel y Argentina, no se puede creer que nadie haya previsto, teniendo en cuenta los antecedentes, que ese encuentro se iba a desarrollar sin ningún problema. Primó la ambición de cobrar el dinero sin pensar en las consecuencias.

Tuvieron que tomar la decisión los jugadores luego de la protesta ruidosa que sufrieron en la puerta del entrenamiento en la ciudad de Barcelona. El presidente de AFA, Claudio Tapia, eligió el silencio y nadie se refirió al tema, a excepción de algunas palabras de Gonzalo Higuaín.

El mismo día de la suspensión, también por cuestiones de logística, se canceló la visita del plantel al Vaticano para encontrarse con el Papa. En pocas horas Argentina estaba en el foco de todos por cuestiones políticas y religiosas y no por temas futbolísticos.

Y los jugadores, en vez de estar concentrados en los aspectos del juego, debían tomar posturas de vida pensando en ellos y en sus familias. Una verdadera locura, que no es más que la consecuencia de una dirigencia inexperta, improvisada y carente de sentido común. A la que por momentos también se sumó Jorge Sampaoli con sus habituales controversias.

Mientras Francia jugaba ante Italia, Brasil frente a Croacia y Bélgica se medía ante Portugal, el seleccionado albiceleste se medía antes de dejar el país con Haití. Siempre reclamó Sampaoli la falta de tiempo para trabajar y probar al equipo, pero llegará al Mundial con un solo amistoso y ante un rival de paupérrimo nivel.

Mientras los otros seleccionados tienen un plan delineado, la hoja de ruta de Argentina se modifica con el correr de las horas. Y mientras tanto hace fútbol ante los sparrings. Un equipo que tiene jugadores que vuelven de lesiones (Agüero, Biglia y Mercado) y necesitan rodaje futbolístico no logra concretar un amistoso serio.

Encima en el día libre que tienen los futbolistas, uno de ellos (Cristian Ansaldi) se saca una foto con su esposa en un jacuzzi, que si bien la acción en sí no tiene nada de malo, en la previa de un Mundial es una escena que tranquilamente se puede evitar.

Aún se espera la palabra del médico de la selección para explicar la lesión de Sergio Romero. Solo se emitió un escueto comunicado y nuevamente el silencio le ganó a las explicaciones. Tanto los dirigentes como los protagonistas no ayudan en nada para clarificar las cuestiones.

Así las cosas, a ocho días del comienzo del Mundial y a 10 del debut de Islandia, las dudas golean a las certezas. Por ahora el técnico no tiene en claro quiénes serán los 11 en el partido ante Islandia y encima la falta de competencia y roce ante adversarios no le permite sacar conclusiones.

Por todo lo descripto, el panorama no asoma demasiado alentador frente a otros equipos que se manejan con mucha mayor profesionalidad. Pero como se menciona en el inicio de la nota, por tratarse de fútbol soñar no cuesta nada. Y todo lo que se hizo mal, puede transformarse dentro del campo de juego por acción de los intérpretes en algo bueno para alcanzar el éxito.

Por ahora Argentina viene perdiendo por goleada, pero aún falta lo más importante que es el juego y en ese sentido el seleccionado tiene la ventaja de contar con el mejor del mundo como lo es Messi. Por ahora es la única esperanza para ilusionarse, para algunos puede ser poco y para otros mucho. El tiempo dirá y ejecutará su veredicto.