El estadio de Nizhny Novgorod, donde hoy Argentina jugará buenas partes de sus chances de clasificarse a los octavos de final de esta Copa del Mundo ante Croacia por el Grupo D, es un escenario virtual al que le desparecerá más de la mitad de su capacidad cuando termine de ser utilizado en esta competencia.

Este estadio perteneciente al FC Volga, que participa en la segunda categoría del fútbol ruso, fue entregado a la organización del Mundial el pasado 15 de abril del corriente año con un aforo de 55.300 espectadores, pero con una singularidad: que a la finalización del certamen su capacidad se reducirá a 25.000 personas sentadas.