En Corea-Japón del 2002, Brasil dominó la competencia y se coronó campeón levantando su quinto trofeo. Desde ese Mundial, sólo selecciones europeas pudieron levantar el trofeo de la Copa del Mundo.

Italia en 2006 alzó la copa tras vencer a Francia por penales; en Sudáfrica 2010, España logró su primer trofeo tras derrotar a Holanda en el alargue y, en Brasil 2014, Argentina cayó ante Alemania por 1-0 luego de empatar sin goles los 90 minutos reglamentarios.

Ahora, en Rusia, tras la eliminación de Brasil, sólo quedan equipos europeos en la lista de posibles campeones: Francia y Bélgica por un lado, y Rusia, Croacia, Suecia e Inglaterra por el otro. Así, las selecciones del viejo continente estirarán la brecha de campeonatos ganados de forma consecutiva.