Marcos Rojo fue el héroe menos pensado. El defensor del Manchester United se metió en el área tras un centro de Gabriel Mercado, y convirtió el tanto del 2-1 frente a Nigeria que significó la clasificación a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018.

"Lo necesitábamos. Ahora empieza la Copa para nosotros. Les había dicho a los chicos que iba a meter un gol", manifestó el exjugador de Estudiantes de La Plata a los pocos minutos de terminado el partido en San Petersburgo.

Mientras que luego, analizó: "Después del partido con Croacia nos unimos más que nunca. El gol es para mi familia y para este grupo que se lo merece".