Rusia 2018
Sábado 16 de Junio de 2018

Un debut que acrecentó aún más las dudas

Argentina no jugó bien y a los interrogantes que existían le sumó muchas incógnitas de cara al futuro. No pudo ante un rival inferior y ahora está obligado a ganarle a Croacia.

Argentina era una verdadera incógnita, nadie a ciencia cierta podía vislumbrar lo que sería el rendimiento del seleccionado argentino simplemente porque no se lo había podido observar en acción. Apenas un amistoso ante Haití, era el único antecedente, ya que el anterior era la goleada ante España por 6 a 1.

Así las cosas, todos se encomendaban a la jerarquía de sus futbolistas, principalmente a Lionel Messi. Desde ya que Argentina con poco tiempo de trabajo por parte de Jorge Sampaoli para amalgamar las piezas, la esperanza pasaba por la impronta individual.

Y justamente en este debut ante Islandia lo que no podía fallar falló y Messi desperdició un penal que privó a la Selección de ganarle a Islandia. Está claro que el empate de Argentina no fue solo por el mal remate del 10, porque colectivamente falló en todas su líneas, pero si de alguien se esperaba algo distinto era precisamente de Messi y faltó a la cita.

Argentina defendió mal y no generó sociedades dentro del campo de juego. Sobraron los pases a los costados y se profundizó muy poco, ya que no existió cambio de ritmo. Los laterales no desnivelaron como para hacer el 2-1, el arquero no ofreció garantías y apenas se puede rescatar algunas actuaciones individuales (Mascherano y Agüero) y poco más.

Está claro que el doble 5 conformado por Mascherano y Biglia no funciona y que en consecuencia allí debe jugar un pasador que pueda asociarse con Messi como por ejemplo Lo Celso. De hecho Messi por momentos debía retroceder demasiado a buscar el balón y el conductor terminaba siendo Mascherano.

A lo largo de todo el partido Argentina fue previsible ante un rival limitado, pero muy ordenado que no le ofreció resquicios. Aun así se puso en ventaja que era lo más complicado de conseguir, pero no supo sostenerla e incluso Islandia generó un par de chances claras como para convertir.

Sin dudas que los 90' resultaron una absoluta decepción para todos, y no es para menos, no se pudo ganarle a un rival que por primera vez juega un Mundial y que desde las individualidades está muy por debajo de Argentina.

Pero como esto es fútbol, los imponderables suceden y lo que nadie imaginaba, terminó sucediendo. Argentina no pudo con Islandia y ahora las urgencias serán mayores y la presión irá en aumento justamente para un equipo del cual se duda respecto a sus reservas anímicas.