Finalmente llegó el día, se terminaron las conjeturas y especulaciones respecto a quiénes jugarán el Mundial y este lunes el técnico de la Selección definió los futbolistas que viajarán a Rusia con el objetivo de levantar la Copa. De última se metió Cristian Ansaldi y Maximiliano Meza, en tanto que Ricardo Centurión se quedó en el camino.

A la hora de repasar la lista, varias cuestiones quedan en evidencia. La primera de ellas es que se trata de un grupo con escaso recambio generacional, dado que de los 23 jugadores, 12 de ellos tienen 30 o más años (Armani, Romero, Caballero, Mercado, Otamendi, Fazzio, Mascherano, Ansaldi, Bliglia, Di María, Messi e Higuaín) y dos están cumpliendo los 30 en junio (Agüero y Banega). Y en un torneo que se juega en un mes y en el que se pueden disputar siete partidos (si llegás a la final) se precisa que los futbolistas se recuperen rápido y en eso la edad y el trajín con el que llegan puede conspirar.

Otra cuestión a tener en cuenta es que algunos protagonistas llegan con molestias físicas. Sergio Agüero operado de la rodilla (no juega desde hace dos meses), Lucas Biglia (fractura de dos vértebras y luego un golpe que demoró su recuperación) y Gabriel Mercado ( lumbociática). Justamente por la lesión de Mercado es que Sampaoli se decidió por Ansaldi que se desempeña como lateral izquierdo pero puede hacerlo también por derecha.

A todas luces falta un mediocampista de recuperación, el único con esas características es Javier Mascherano de 33 años y a quien el DT lo pensaba como marcador central. El ex-Barcelona debió irse al fútbol chino y su presente no es el mejor, por lo cual parece un error no convocar algún volante de equilibrio en partidos en donde el equipo deba retroceder algunos metros. Y si bien también está Biglia no llega en su mejor condición física por lo antes mencionado y además no es un dato menor sus 32 años.

Por otra parte pensando en la faz ofensiva parece una equivocación no convocar a un delantero de área como el caso de Mauro Icardi quien terminó siendo el goleador del Calcio con 29 tantos. Está claro que Agüero no es un típico centrodelantero y que Gonzalo Higuaín no atraviesa su mejor momento (un gol en sus últimos 15 partidos). Pero además el Pipa ya hace tiempo que no juega como un referente de área y se tira atrás para recibir. Por lo cual en caso de que el equipo vaya perdiendo y necesite como urgencia buscar un gol por arriba, no tendrá ese delantero que puede garantizarle presencia en los metros finales como podría ser Icardi.

Sin dudas que a excepción de la presencia de Lionel Messi, el resto de los protagonistas no generan una expectativa mayúscula dado que el presente de todos no brinda indicios como para descorchar. Pero está claro que tener al mejor del mundo, hace pensar que por allí bajo su influjo los demás se potencien. Sin tiempo de trabajo, con demasiadas idas y vueltas (tres técnicos en los últimos dos años y de estilos diferentes), falta de organización y demasiados vaivenes por parte de Sampaoli, todos se encomiendan a Messi, para soñar con levantar la Copa. Parece poco y parece mucho a la vez.