Viernes 30 de Junio de 2017
Más de 18.000 usuarios que cuentan con la obra social nacional para jubilados y pensionados Pami, y que por medio de la misma hasta el año pasado se atendían con efectores privados de salud, se pasaron en lo que va del año a los hospitales públicos de la provincia. Para confirmar y conocer estos datos, y sus consecuencias sobre los usuarios y sobre el sistema público de salud santafesino, UNO Medios consultó al ministro de Salud de la provincia, Miguel González.
El titular de la cartera sanitaria provincial señaló que "siempre en los hospitales públicos —especialmente en los de segundo nivel; es decir, los de las ciudades más pequeñas, donde la oferta de los servicios privados es restringida— hay pacientes de Pami porque ocurre que el efector público es el único de la localidad y recibe un mayor número de pacientes.
González efectuó estas declaraciones en el marco de una serie de inconvenientes de diverso tipo que por estos días afectan a usuarios de la obra social en localidades como Firmat, Capitán Bermúdez o San Lorenzo y su zonas de influencia en lo que hace a la provincia, pero que se replican en otros puntos del país. Sobre la situación en las localidades más chicas, destacó que el incremento no proviene sólo de Pami, sino también de otras obras sociales.
"Lo que venimos observando sobre todo en las ciudades chicas —en las grandes no hemos percibido un gran crecimiento porque Pami tiene allí contratados sus sanatorios y servicios—, es un incrememto de traslados, porque los pacientes tienden a dirigirse a un segundo nivel. Después, por alguna complicación, hay que derivarlos, lo que incrementa la demanda en ese segundo nivel y el posterior traslado a una unidad de mayor complejidad, el que generalmente se hace con unidades del efector publico propias", indicó el ministro.
Siempre refiriéndose a los problemas que el incremento de pacientes le apareja al sistema público de salud, González anunció que "la semana pasada me reuní con funcionarios de Pami nacional y les mostramos el cuadro de incrementos que teníamos, porque uno planifica la disponibilidad de camas, los recursos humanos, todo para la poblacion que tiene dimensionada y en un momento ocurre como pasó en estos días en Firmat, donde aparecieron de pronto 9.000 personas que eran atendidas por una red privada y empiezan a utilizar la red pública".
Sobre este aspecto consideró también que en situaciones así "nos ponen en una dificultad grande porque se suman dos cosas: el tema de la alta demanda por enfermedades respiratorias —que se incrementan de por sí por la estacionalidad— y se suma el hecho de que un efector privado no firma un convenio con la obra social Pami y eso repercute en los servicios públicos".
El titular de Salud de la provincia hizo referencia luego a la recuperación de los costos de las prestaciones a afiliados a Pami en los hospitales de segundo nivel. Según el ministro, "los hospitales que tienen más práctica en el recupero del financiamiento a obras sociales, recuperan parcialmente los fondos que se usan. Pero para nosotros el tema va mucho más allá del aspecto financiero, porque en el modelo de pago que tenemos desde el ministerio, se paga la estructura y Pami paga por servicio prestado. Nuestro sistema no está preparado para cobrarle a las obras sociales, está preparado para dar servicio y administrativamente para cobrarle los gastos por esos servicios prestados".
"En definitiva —indicó el ministro González—, sí, se recupera pero con dificultades. Por ejemplo, en el relevamiento que tenemos se detectaron deudas, no de este gobierno sino de gobiernos anteriores, que han quedado subsumidas por ahí y no se han cobrado. Son unos 65 millones que no son sólo del Pami con nosotros, sino con distintos efectores de la provincia. Yo no sé cómo piensan ellos resolver los problemas internos de Pami, pero desde la provincia hemos abierto un canal de diálogo", indicó finalmente González.
Mientras tanto, un estudio de la cartera de salud provincial estableció que en el primer cuatrimestre de 2016 se realizaron 207.558 atenciones a usuarios de Pami, en tanto que en el mismo período pero de este año esa cifra se elevo a 250.431, es decir, un 18 por ciento más de atenciones.
Un problema que afecta a diversas localidades
Firmat, San Lorenzo y Capitán Bermúdez son los escenarios provinciales que más se destacan en lo que a los problemas de los afiliados de Pami se refiere .Un denominador común es el de los problemas de cobro de los servicios por parte de los prestadores privados que sin mayores previsiones reducen o cierran sus servicios.
En Firmat, a principios de mes, más de 9 mil afiliados de la ciudad y zona dejaron de atenderse en el Sanatorio Firmat, el cual rechazó el nuevo sistema de contratación que propuso Pami. Paralelamente, las autoridades del hospital local decidieron que a raíz de esto, solo excepcionalmente comenzarían a atender emergencias o urgencias sanitarias de afiliados de Pami.
Poco después, jubilados y pensionados de San Lorenzo y Capitán Bermúdez se movilizaron para protestar por la reducción de beneficios y servicios por parte de Pami. Los pasivos bermudenses alegan la pérdida de beneficios, mientras que en San Lorenzo reclaman por la falta de lugares de internación.
Fuente: La Capital.