El Air Tractor Fire Boss y un helicóptero equipado con helibalde realizaron ejercicios coordinados frente a Rosario. Las aeronaves, operadas por personal provincial, cargaron y descargaron agua para evaluar su capacidad de respuesta ante una emergencia.
15:13 hs - Lunes 10 de Agosto de 2026
La nueva flota aérea de Santa Fe realizó este lunes sus primeras pruebas operativas sobre el río Paraná, frente a la costa de Rosario, en un ejercicio destinado a evaluar la capacidad de respuesta ante incendios. El avión hidrante Air Tractor Fire Boss y el helicóptero Helibras AS 350 B2 realizaron maniobras coordinadas de carga y lanzamiento de agua, con participación de personal provincial especialmente capacitado.
Las pruebas se desarrollaron al mediodía, en el sector comprendido entre el Barco de Papel y el Monumento Nacional a la Bandera. Ambas aeronaves partieron desde el Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” y, una vez sobre el Paraná, comenzaron los circuitos previstos para comprobar el funcionamiento de los equipos y la coordinación de las tripulaciones.
Uno de los momentos centrales fue protagonizado por el nuevo avión hidrante, que descendió sobre el río y realizó una maniobra de carga de agua directamente desde el Paraná, sin detenerse. Luego de completar la operación, volvió a elevarse y efectuó la descarga frente a la costa rosarina.
El sistema permite que el Air Tractor se abastezca de agua mientras está en movimiento, una de las principales características de la aeronave para el combate de incendios.
En paralelo, el helicóptero Helibras AS 350 B2 realizó su propio circuito. La aeronave, que fue recuperada y puesta nuevamente en servicio por la gestión provincial, está equipada con un helibalde suspendido de su gancho de carga, con el que tomó agua del río para luego realizar la descarga prevista.
Las dos aeronaves alternaron las maniobras para evitar interferencias: mientras una completaba la carga o se alejaba del área de lanzamiento, la otra ingresaba para realizar su descarga. De esta manera, el ejercicio permitió evaluar tanto las prestaciones de cada aeronave como su capacidad para trabajar de manera coordinada ante una emergencia.
El operativo contó además con la participación de Prefectura Naval Argentina, la torre de control del Aeropuerto y embarcaciones de la Secretaría de Protección Civil, que colaboraron con el ordenamiento del tránsito fluvial y las condiciones de seguridad durante las pruebas.
Un avión que puede cargar 3.000 litros de agua
El Air Tractor Fire Boss fue adquirido por el Gobierno de Santa Fe mediante una inversión superior a los 5.500 millones de pesos. Se trata de una aeronave anfibia, biplaza y equipada con un motor turbohélice.
Cuenta con una tolva de fibra de vidrio con capacidad para 3.000 litros de agua y, gracias a sus pontones y al sistema de carga en movimiento, puede abastecerse directamente en ríos, lagunas, lagos y embalses.
La operación de carga puede realizarse en menos de 20 segundos, lo que permite acortar el tiempo entre una descarga y la siguiente.
Además, el avión puede operar desde pequeños aeródromos, pistas remotas sin preparar y caminos de tierra. Está previsto que pueda utilizarse tanto en el ataque inicial de incendios como en operaciones prolongadas y en tareas de apoyo a los equipos que trabajan en tierra.
El regreso del helicóptero
La prueba también significó el regreso operativo del Helibras AS 350 B2, cuya recuperación demandó un proceso de casi tres años.
Durante ese período se realizaron trabajos técnicos, controles documentales, tareas de mantenimiento y entrenamiento de las tripulaciones.
Con el helibalde incorporado, el helicóptero puede recoger agua y descargarla sobre focos de incendio, especialmente en sectores donde el acceso de los equipos terrestres resulta más complejo.
Su incorporación permite complementar el trabajo del avión hidrante y ampliar las alternativas de intervención aérea frente a incendios.
Tras completar las primeras pruebas, la Provincia avanza con la puesta a punto de un sistema aéreo propio para el combate del fuego, que será coordinado por la Secretaría de Protección Civil dentro del Plan Provincial de Manejo del Fuego.
El dispositivo funcionará además en articulación con Bomberos Zapadores y Bomberos Voluntarios, para complementar desde el aire las tareas que se desarrollen sobre el terreno.