Desde hace algunos meses, los hechos de inseguridad se transformaron en moneda corriente para los vecinos del barrio Parque Juan de Garay, quienes cansados de los mismos se unieron para tramitar la colocación de alarmas comunitarias en un sector que beneficiará a 80 familias.

La medida fue ampliamente debatida por los vecinos. "Cansados de los robos, hemos organizado varias reuniones entre los vecinos para pensar soluciones. Y la alarma comunitaria pensamos que es la opción más acertada, ya que nos brinda una forma de protección colectiva", dijo en diálogo con UNO, Graciela, una vecina e integrante de la comisión directiva de la vecinal.

En esa línea, la mujer remarcó que se optará por colocar el sistema que está monitoreado por el municipio, "ya que te brinda la seguridad de que al hacerlo accionar, desde la central se comuniquen inmediatamente al teléfono que el vecino dejó designado para saber de qué se trata, e instantaneamente se llama al 911 para que envíe un patrullero".

Cabe destacar que las alarmas comunitarias constan de sirenas y luces, que se manejan por comandos individuales (controles remotos) que se les otorga a todas las familias que habitan en el área de cobertura delimitada.

"Se decidió entre todos y por consejo de los instaladores, que se colocarán dos dispositivos de sirena. Uno en la esquina de Junín y Roque Sáenz Peña y en Juan Díaz de Solís y Pasaje Galisteo, para alcanzar la cobertura de 5 cuadras", afirmó la mujer.

Un reclamo de larga data

El reclamo hacia las autoridades en pedido de mayores medidas de seguridad en barrio Parque Garay es de larga data, sobre todo teniendo en cuenta que los últimos hechos delictivos que se registraron derivaron, entre otras cosas, en la restricción del servicio de transporte público.

"Desde hace ya un tiempo, los recorridos de las líneas 14 y 9 dejaron de ser completos por la noche, obligando a los usuarios que circulan después de las 20 horas a caminar mayores distancias en sectores que están poco iluminados", comentó Sandra, otra vecina.

Y cerró: "Lo que estamos viviendo en Santa Fe es increíble. No puede ser que cada vez seamos más los que vivimos como presos, entre rejas y alarmas, e igualmente sigamos siendo blanco de asaltos. Por eso esperamos que esta nueva opción sea un complemento, sin dejar de reclamar más patrullaje efectivo en el barrio".