Fabio, papá de Chiara Páez, la joven de 14 años oriunda de Rufino, Santa Fe, que fue asesinada por su novio, lo que dio origen al movimiento de lucha la recordó en un nuevo aniversario y agradeció el acompañamiento familiar
Martes 03 de Junio de 2025
Este martes 3 de junio se cumplen 10 años de la primera manifestación nacional #NiUnaMenos, en contra la violencia machista luego del femicidio de Chiara Páez ocurrido en la localidad santafesina de Rufino. Fabio Páez, papá de la adolescente, que estaba embarazada y fue asesinada por su novio dejó un mensaje en redes sociales.
El padre recuerda a su hija, habla de lo sucedido y agradece el apoyo a su familia en todo este tiempo.
"La verdad es que llegan estas fechas y uno cada día está más triste y no es por falta de fuerzas, porque no voy a parar tratando de poner mi granito de arena para ayudar a otras niñas, mujeres contra la violencia de género y los femicidios en nombre de mi hija Chiara que a pesar de su corta edad era muy solidaria", manifestó.
"El 7 de mayo Chiara hubiera cumplido 24 años, el 10 de mayo la asesinaron entre toda esa familia de bestias", remarcó sobre lo sucedido con su hija y por lo cual aún reclaman una condena justa, ya que existe la posibilidad de que sus asesinos puedan salir en libertad.
En un último tramo destacó: "Aprovecho a decirles gracias a toda la gente que día a día nos apoya, nos alienta, nos da fuerzas para seguir adelante, personalmente, con un mensaje o las redes sociales con un comentario, un me gusta, les aseguro que nosotros lo sentimos en el corazón".
El mensaje completo
El femicidio de Chiara Páez
La noche del sábado 9 de mayo de 2015, Chiara Páez se encontró con algunas amigas con las que jugaba al hockey en el Club Los Pampas. Sus padres no la dejaban salir de noche, pero como iban a quedarse en la casa de una de las chicas se lo permitieron. A la medianoche, Chiara se encontró con su novio en la calle. Como no volvía, las amigas decidieron llamar a su madre –Verónica Camargo– para advertirle la situación.
La policía comenzó un rastrillaje por Rufino y los campos cercanos de la provincia de Buenos Aires y Córdoba. Al grupo de 300 rescatistas y vecinos se sumó el propio asesino que después de enterrar el cuerpo y cubrir el pozo con chapas montó una escena para intentar despistar a la policía: habló con las amigas de Chiara y activó su teléfono para que los rastrillajes se alejaran de su casa.
En la casa durante la madrugada del crimen estaban sus dos abuelos, su madre y su padrastro. El homicidio fue perpetrado en la cocina. Una causa investiga la participación de los adultos en la vivienda quienes declararon no haber escuchado los golpes, los gritos de la víctima, ni tampoco visto cómo Mansilla hizo un pozo para enterrarla.
En la tarde del domingo llegó a Rufino una brigada de Rosario –ubicada a 250 kilómetros– con tres perros de búsqueda que se acercaban cada vez más a la casa de Mansilla. En ese momento, el joven se quebró y fue entregado a la policía. De acuerdo a la reconstrucción y al relato del femicida, el abuelo lo confrontó y en ese momento confesó. El cuerpo de Chiara fue identificado por los bomberos, Defensa Civil y el fiscal Clavero.
El cuerpo estaba enterrado en un pozo de 80 centímetros de profundidad con la tierra apisonada tapada con chapas y hierros. El cadáver en posición fetal tenía múltiples golpes en la cabeza que lo ocasionaron la muerte. Los familiares del femicida en un principio fueron detenidos, sin embargo luego los liberados. La causa por el posible encubrimiento y participación en el crimen continúa sin resolución.
Manuel Mansilla cumple condena y si se confirma el fallo que redujo su pena estaría próximo a salir en libertad. Hasta el momento no cuenta con la aprobación psicológica para salidas transitorias.
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