Activismo gordo en Santa Fe: "Para el imaginario la persona gorda no existe, es una persona flaca en potencia"
Flor Alegre es una joven santafesina que milita la ampliación de derechos para las personas gordas y que busca romper con ciertos estigmas.

Domingo 11 de Septiembre de 2022

En la reciente audiencia pública una de las voces que se escuchó fue la de Flor Alegre, una activista gorda y estudiante de Ingeniería Civil. En ese encuentro, frente a concejales y otros presentes, planteó cambios que se pueden realizar en bares y otros espacios para este tipo de personas.

La joven en su proyecto final de carrera está trabajando en una serie de cambios que le gustaría que se implemente en los espacios y edificaciones privadas. "Las cosas que hacemos, que achican el espacio o que lo agrandan, que lo hacen más accesible o menos, son de todos los lugares, ya sea un restaurante, un boliche, un local comercial, una oficina, el cine, el transporte, los edificios", expuso.

Según contó Alegre, las personas gordas a veces "no pueden ir a los cines o teatros, o pagan entrada y al final no pueden disfrutarla porque no entran en los bancos, en las sillas". Aún así aclaró que en las salas de cine hay sillas amplias pero se encuentran en primera fila, pegadas a la gran pantalla.

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Esta preocupación de la estudiante es también compartida por las personas con discapacidad. "En mi Instagram tengo una sección llamada info del bien que sucedió porque yo habitualmente hago esta evaluación de los espacios. Con mi novio antes de ir a algún lugar vemos cómo son las sillas, porque si son muy chicas yo la paso mal", expresó. Además, la joven lleva una alimentación a base de plantas, por lo que las opciones se reducen aún más si desea pedir un plato vegano o sin carne.

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Desde que comenzó a realizar esta evaluación y compartirla en las redes sociales "muy pocos" lugares cumplen con todas sus demandas. Otra de las dificultades que dio a conocer y que sufren los discapacitados es el acceso al baño, ya que es posible encontrarse con un escalón o escalera en el camino. "Realmente hasta ahora solo vi un lugar que cumpla con esa condición, que puedas ir desde la vereda hasta el baño y cualquier punto en silla de ruedas, sin que te lleve nadie", indicó.

Siguiendo con este tema, pidió que haya mesas con espacio disponible para que entre una silla de ruedas. "La idea es en algún punto poder generar algo, ahora hay un código de habitabilidad nuevo, que contempla esto que es la accesibilidad pero obviamente no contempla a las personas gordas. Lo bueno es que por donde pasa una silla de ruedas suele pasar una persona gorda, entonces ya más o menos con ese criterio podemos ampliar derechos".

Un tema fundamental para las personas con obesidad son las sillas. "Las sillas comunes, un banquito que es chiquito no sirve, o sea no sirve, no vamos, no funciona", destacó.

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Estos planteos se ven reflejados en su proyecto final de carrera y contó que detrás de esto también hay una cuestión social, psicológica y de bienestar . "Sería genial que este proyecto o cualquier otro proyecto se pueda armar y llevar al Concejo y ya sea parte del día a día. Igual antes de eso, con que ya tenga conciencia ya me sirve, o sea si ya por lo menos saben que una silla de ruedas no pasa por ahí, que lo tengan en cuenta para mí ya es un paso, antes ni siquiera lo consideraban. Entonces es un proceso, todos estos cambios llevan mucho tiempo, mucho esfuerzo y difusión", declaró. Afirmó que el hecho de que los espacios en general sean más chicos se da por una cuestión económica.

"Estamos formando de a poco un grupo que se decanta a partir de una actividad que hago que son las juntas gordas y más o menos mi idea fue hacerlo así para ir viendo a quien naturalmente le interesaba trabajar esto. Como que se está conformando un grupo en Santa Fe de activismo", reveló Alegre, quien tiene el objetivo de que se escuchen más voces y que se deleguen responsabilidades.

Ante la consulta de si después de su exposición en la audiencia pública se le acercó algún concejal o político con ganas de tratar en sus planteos, dijo: "Sí se me han acercado para decir «esto está copado, vamos a trabajarlo» pero también hay una realidad y es la que yo no tengo tanto tiempo para decir te armo un proyecto, vení, vamos a trabajarlo".

—¿Qué tan hostil o amigable es Santa Fe para las personas gordas?

Depende mucho de dónde viene la persona que le preguntés. Por ejemplo una piba que era del sur, me acuerdo que cuando llegó a Santa Fe, su cuerpo pesaba mucho más acá que allá porque en el verano está todo el tema de los cuerpos, de mostrarse y como que la sociedad observa mucho más cómo era el cuerpo. En cambio en el sur tal vez estaban todos siempre abrigados y todos tenían el mismo cuerpo visualmente, o sea como que no les importaba eso.

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Flor Alegre marcó que la gente que tal vez es más del interior "no abrió la cabeza" a otras situaciones, expresiones y formas de ser. "Cuando llegan a Santa Fe es como mucho más libre porque es una ciudad más grande. Pero si también nos comparamos con Buenos Aires o Córdoba tal vez la diversidad es muchísimo menos", indicó.

"El espacio físico es hostil pero porque ser hostil en muchísimas partes mundo y en Argentina particularmente. Pensá que en Argentina somos el segundo país con mayor población con trastornos de la conducta alimenticia. Y hay una cuestión muy cultural en cómo se mira el cuerpo de las personas, cuánto se lo crítica, cuánto se valora a alguien según su cuerpo", sostuvo.

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"Queremos emitir opinión, queremos demostrar que existimos, somos invisibles", expresó y señaló que no se ven personas gordas en la televisión, ficciones o publicidades. Y sentenció: "Para el imaginario la persona gorda no existe, es una persona flaca en potencia y se niega su posibilidad de ser ahora".

Ley de talles

La ley de talles "lamentablemente" no obliga a los locales y a las marcas a tener talles grandes. La normativa vigente se centra en los malos tratos y la discriminación a personas gordas. Además, establece un sistema único nacional de talles, "un censo de cuerpos" que se debe realizar cada diez años para determinar cómo son los cuerpos de los argentinos. Aún así, esto aún no se generó, ya se terminó el estudio antropométrico pero falta crear un consejo asesor, compuesto por distintos representantes de la sociedad. Ellos deberían ser los encargados de decidir los nombre de los talles, las medidas.

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Un informe es positivo respecto a cómo se comportan las ventas en Santa Fe

La ley actual establece que toda la ropa y calzado que se produzca en el país o se comercialice tiene que estar referida a la tabla que se crea a partir de la encuesta ya mencionada.

"Hay muy pocas fábricas que hagan talles grandes y muchas veces las cobran más caro (a las prendas) por el tema de la tela. Pero es algo que muchas marcas, que son sobre todo marcas chicas que recién empiezan, que lo vienen solucionando promediando los costos", reveló la activista.

Para finalizar, Flor aconsejó a las personas gordas que pueden llegar sentir frustración por su forma de ser o por el hecho de concurrir a espacios "hostiles": "Les diría que es válido lo que siente, que tiene razón, que el mundo es muy hostil con nosotros. Porque muchas veces te dicen «lo que importa es lo de adentro» no, mentira, sí importa cómo es tu cuerpo porque no accedés al trabajo, al sistema de salud, a esparcimiento, al disfrute. Es real lo que sentís, es válido". Llamó a estas personas a generar redes, contar cómo se sienten. "Laura Contera dice que «no hay nada mejor que un gordo para otro gordo» , esto de juntarse y entender qué es lo que nos pasa y no sentirnos más solos, ni sentir que somos lo peor de este mundo, eso es una estrategia inicial y después llevarlo a tu día día, si sos dueña de un comercio o de un bar contratar gente gorda. Todo lo que puedas hacer en pro de amplificar derechos de tu lugar de persona, tratar de hacerlo", cerró.